Entrevista con Érika Buenfil: confiesa que sufre al ser villana

En la telenovela La doble vida de Estela Carrillo, la actriz regiomontana Érika Buenfil da vida a Mercy, dueña de una compañía disquera de música regional mexicana que le hará la vida imposible a la protagonista, Ariadne Díaz

Por Daniela Perez
Érika Buenfil platica con Publimetro de su nuevo proyecto | Foto: Cortesía Televisa
Entrevista con Érika Buenfil: confiesa que sufre al ser villana

Érika Buenfil regresa a las telenovelas con un proyecto que dará de qué hablar por su temática actual.
La doble vida de Estela Carrillo habla la situación de los migrantes en Estados Unidos…
— ¡Así es! Es una historia original, efectivamente, muy actual, y justo tocamos el tema de lo que estamos viviendo en este momento.

Trata de una mujer (Ariadne Díaz) que, por azares del destino, cruza de ilegal la frontera a Estados Unidos.
Se va huyendo de México. Por lo tanto, tiene que comprar una identidad falsa para poder sobrevivir allá.

Yo, con mi familia, vivo en Estados Unidos.

Soy dueña de una disquera que produce música grupera, pero mi hijo (David Zepeda) tiene que ver con esta mujer.
Ahí empieza la historia, yo la odio, la alucino. Me toca ser villana y también tengo una vida oculta, así que va a estar interesante.

¿Entonces en esta ocasión te toca ser algo así como la suegra mala?
— Exactamente. Pero no nada más soy mala con ella, soy mala en general. Soy una mujer muy resentida, muy amargada, me han pasado muchas cosas en la vida, conforme vaya pasando la historia se van a dar cuenta por qué me volví así y por qué no la quiero a ella, porque a mi hijo sí lo quiero.
Me vuelvo una mujer muy dura al ser presidenta de una compañía rodeada de gente difícil, eso me hacer tener un carácter muy fuerte.

¿Y a Érika Buenfil le gusta hacer maldades en la televisión?
— Lo estoy disfrutando (risas). Pero fíjate que al principio hay frases y textos que me duelen horrible, he tenido acciones muy feas, diálogos horribles que he tenido que decir, ofensas, y sí, la verdad me ha costado muchísimo trabajo.
Todavía la semana pasada hice otra villanía y el director de cámaras me dijo: Te odio, a tí te amo, pero a tu personaje lo odio. Y me gustó que me dijera que me odiara, eso quiere decir que lo estoy haciendo muy bien, porque soy en verdad mala.

¿Te han dado ganas de ofrecer una disculpa después de cortar la escena?
— ¡Sí, por supuesto! De hecho, he tenido que ofrecer varias disculpas, no una.
He tenido que decir: perdón, no lo tomes personal, pero ahí te voy.
Porque también el chiste es actuarlo fuerte.

Aunque no tendría por qué ofrecer disculpas, porque así está escrito en el guión.
Pero cuando termina la escena, siento horrible, me duele a mí misma hacerlo, pero hay que hacerlo y la gente tiene que creer que en verdad odio a tal o cual persona.

¿Entonces no aplica en ti eso que tanto se dice, que las villanas se divierten más?
— Las villanas como villanas sí se divierten más, pero la actriz sufre. En mi caso, sí sufro (risas).
Aunque no creo que se diviertan más, porque al final tienen que pagar todo lo que han hecho.
Además, nadie la quiere, llega y todos se dan cuenta que su presencia es incómoda, el público las detesta.
A ver qué pasa conmigo.

Esta combinación de una villana tan mala y que además se desenvuelve en la música grupera, me lleva a pensar que este personaje es totalmente diferente a todo lo que has hecho…
— ¡Completamente diferente! Porque salgo en un papel muy duro, dueña de una empresa popular, por llamarla de alguna manera, no soy la clásica millonaria del fraccionamiento caro. Sí somos muy ricos, pero al mismo tiempo estoy en un ambiente muy popular porque se habla de jaripeos y tratos con grupos musicales.
Es un personaje muy distinto, muy difícil, te confieso que me ha costado mucho trabajo hacerlo, pero espero que el público entre en el proyecto, en cada uno de los personajes y en Mercy.

Con 35 años de carrera, ¿sigue habiendo retos actorales para Érika Buenfil?
— Claro, por supuesto. Esto es parte del atractivo, de pronto te quedas en la zona de confort, de ser la buena y saber cuándo debes romper la voz y llorar, que ya tienes ciertas estrategias de cómo contar el cuento, cómo frasear y poner un tono de voz específico cuando eres buena. Y tenía muchos años siendo buena, he hecho algunas villanas, pero nunca como ésta.
Te confieso que muchas veces han tenido que cortar y decirme: Érika te necesitamos menos dulce, menos buena persona, recuerda que eres mala.
Eso es lo padre, como actriz nunca terminas de aprender.

¿Hay algo de Mercy con lo que te identifiques?
— ¡No, nada! (risas) Nada, ni siquiera el cabello, la ropa, nada de nada.

Érika Buenfil mostrará por primera vez sus raíces en la televisión

Por último, te pido que invites al público a que te acompañe en este nuevo proyecto…
— No se la pierdan porque, por primera vez en 35 años de carrera, voy a actuar como norteña y voy a tener el acento bien norteño.
Creo que la gente lo va a disfrutar y se va a sentir como en casa.

El dato:

13 de febrero a las 21:00 horas será el estreno de La doble vida de Estela Carrillo, a través de Las Estrellas.

 

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