“No puede llamarse gira si no visitas México”: Miguel Ríos

Miguel Ríos, Joan Manuel Serrat, Ana Belén y Víctor Manuel llegan a la Ciudad de México para presentar El gusto es nuestro 20 años.

Por Lucia Hernández

Hace dos décadas el cuarteto protagonizó una gira multitudinaria en España. Después llegaron a América para repetir el éxito. Ahora, 20 años después, el cuarteto regresa para comprobar cómo han crecido sus canciones. A propósito de su visita, Miguel Ríos charló con Publimetro sobre el cuarteto, la música y la trascendencia de las canciones.

¿Qué esperamos ver con el regreso de El gusto es nuestro?

— Tiene la misma base que la primera gira de hace 20 años. Realmente es un repaso por los grandes éxitos de nuestras carreras. La puesta a punto, la escenografía y todo el montaje es mucho más de este tiempo, de dos décadas después y se nota muchísimo. Será un gran espectáculo.

¿Cómo fue para ustedes reunirse 20 años después?

— Pues la experiencia en España fue estupenda durante el verano. La verdad que pensábamos que no iba a ser diferente de lo que fue la primera vez que nos reunimos para una gira porque hemos seguido siendo amigos durante todo este tiempo. Seguimos colaborando de alguna forma en los proyectos de los demás y por lo menos yo sigo respetándolos y admirándolos muchísimo. El reencuentro fue estupendo sobre todo porque parece que la gente se quedo con un gran gusto de aquel gusto (risas) y acudió masivamente. Los cuatro recibimos una gran inyección de emociones.

¿Qué les motiva para regresar a México?

— Ya sabes el dicho, “París bien merece una misa”, pues entonces “México bien merece una gira”. Los cuatro queremos mucho a México y hemos tenido mucha relación con el país e incluso con músicos mexicanos hemos hecho proyectos en conjunto. Yo he tenido el privilegio de tocar en diferentes ocasiones a lo largo de mi carrera y es una visita muy querida por nosotros. Además casi es obligada porque no puedes decir que has estado de gira si no visitas México. 

¿Perciben alguna diferencia del público mexicano al español?

— Básicamente yo creo ambos públicos tienen la misma cultura de acercamiento a la música pero México probablemente tenga algo más de viveza. Un poco más como de “juventud”. Todos los seres humanos somos iguales y la responsabilidad que tienes cuando te han elegido para ir a ver tu concierto te compromete a dar tu máximo. La reacción emocional es muy parecida, somos como primos hermanos.

¿Cómo se han adaptado a los cambios que ha sufrido la industria musical en estos 20 años?

— Yo creo que desde que yo empecé el oficio de cantar, la forma de llegar a la emoción con el público no ha variado nada. Se trata de gente intentando escribir una canción que aporte al resto de sus congéneres lo que persiga la canción: amor, rabia, lucha contra la injusticia y más. Técnicamente ha cambiado muchísimo, sobre todo a favor del espectáculo. Además hay un nuevo paradigma. Yo empecé grabando sencillos en discos de 45 revoluciones y hoy ya ni siquiera existe ese soporte. Ahora lo que funciona es el streaming. Yo creo que para la gente joven sí puede ser que internet sea una herramienta muy positiva en el sentido de que les permite comunicarse con mucha gente. Para mí, creo que tengo un público más analógico.

¿Hay alguna canción que haya tomado un segundo aire 20 años después?

— Lo que pasa es que todas las canciones que cantamos juntos, han variado un poco con respecto a la gira anterior. Hay temas que antes cantábamos juntos y ahora hacemos en solitario, y ahí es donde estiba la relación. Lo que sí es que las canciones tienen una vida mucho más longeva que lo que uno puede pensar. Yo nunca imaginé que hace 30 años cuando canté “Santa Lucía” iba a ser una canción que iba a tener ese recorrido emocional con la gente y este enganche. Tampoco pensaba que temas como el “Himno a la alegría” que ya era un clásico antes de que yo lo tocara, seguiría siendo una canción que aspirara a seguir emanando a los seres humanos. En ese sentido, uno durante todo el tiempo está escribiendo canciones y el mundo de las emociones sigue siendo muy básico pues siguen estando ahí sentimientos como el amor, justicia o solidaridad.

¿Cómo visualizas el mundo del rock and roll en español?

— Está muy bien. Ahora se puede visualizar mejor porque antes me acuerdo que tenía que esperar a que saliera un nuevo disco o me trajeran de Latinoamérica discos del Tri o de Charly García pero ahora estamos mejor informados y lo podemos ver y escuchar al instante. El único problema de ahora es que, no solo el rock, sino todo tipo de arte, en este tiempo de usar y tirar, donde a las cosas que tienen más de una lectura les cuesta más caminar en el mercado. El rock, como es una música militante, ha tenido una especie de retroceso y ha sido sobrepasado por muchos géneros que tienen menos vocación de contar la realidad pues buscan más bien entretener o exacerbar ciertos ánimos y ciertas actitudes. Creo que a nivel creativo ahora hay una evolución del rock con una calidad bastante plausible.

¿Hay algún grupo o banda en particular?

— Sí. Aquí en España hay cuatro o cinco bandas que me gustan mucho. Incluso solistas como Quique González o Lo submarinos. Granada, mi tierra, tiene bandas importantes como Los niños infantes.  En Latinoamérica la gente que me está gustando más, aunque sean de una generación más atrás son Café Tacvba, me gusta mucho ese segmento de músicos que ha aportado muchas mezclas con una información local.

“Espero que, de alguna forma, todo lo que pase alrededor de México con el amigo del norte, que se muestra cada vez menos amigable, sea simplemente las elucubraciones de un señor feudal y que puedan pararle los pies de alguna forma”.

¿Dónde y cuándo?

Auditorio Nacional

Febrero: Jueves 23 y viernes 24, 20:30 horas; sábado 25, 20:00 horas y domingo 26, 18:00 horas.

Marzo: Miércoles 15 y martes 21, 20:30 horas

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