Cecilia Suárez: No hay nada 100% gratis

La actriz Cecilia Suárez comparte cómo se ha hecho un hueco en su profesión y cómo el empeño, la disciplina y la entrega al trabajo le han llevado hasta el éxito

Por Lucia Hernández

Desde La Teatrería, Cecilia Suárez recuerda que la suerte no es algo que se incremente por azar, sino que mientras más veces lo intentes, las posibilidades de éxito aumentan.

Ha sido allá, más allá del Río Bravo donde se formó: “Corrí con suerte de dar con esa institución (Illinois State University) que incluía muchísima formación: no hay trabajo bueno que sea poco”. Aquellas lecciones marcaron a la joven Cecilia Suárez. A kilómetros de México, se dio cuenta de que si aburres al público este responderá a las distracciones. Así, sabe que en esta carrera, como en todas las demás, no te puedes quedar quieto, sino seguir sorprendiendo. Desde Sexo, pudor y lágrimas, la película mexicana más taquillera en su momento, no ha dejado de hacer justo eso: buscar papeles que nos hagan voltear a verla, a notarla, a preguntarnos una y otra vez: “¿Es la misma Cecilia Suárez?”.

“Ve a la biblioteca”, decía su maestra cuando alguien no sabía algo sobre el texto que debía dominar antes de cada clase. “Esa era la respuesta inequívoca de esa mujer sobre cualquier duda del texto. Tú no puedes pedirle al director que sea tu papá o sea tu mamá”. Eso la convirtió en una actriz pensante, alguien que toma su carrera de forma seria y se entrega al papel. “Investígalo, averígualo, piensa” son palabras que han marcado no sólo su carrera, sino su vida. Afuera del salón, en un corcho donde solían colgar anuncios para audiciones y comunicados escolares, había un recorte de periódico que permaneció allí incluso años después de que Cecilia Suárez saliera de aquella universidad pública de Illinois. “Go into hotel management. No memorization needed” (entra a la gerencia de hoteles. No se requiere memorización). La maestra los enviaba a ver el anuncio cada vez que olvidaban una línea del guion.

“Cuando me preguntan: ‘¿No te aburres de decir lo mismo cada noche?’, les digo que no dices lo mismo cada noche porque esa función está determinada por el ánimo de ese público”

Anécdotas como esta le abrieron los ojos a Cecilia Suárez. No puedes no trabajar suficiente porque a la mañana siguiente te encuentras con un director o compañero que estará mejor preparado que tú. Esa comunicación y compromiso crea un lazo en cualquier gremio. Además, en la actuación, siempre tienes que estar dispuesto a escuchar, a leer al público del teatro, por ejemplo. “Hay una retroalimentación. Cuando me preguntan: ‘¿No te aburres de decir lo mismo cada noche?’, les digo que no dices lo mismo cada noche porque esa función está determinada por el ánimo de ese público”.

Foto de Ramona Rosales para The Red Bulletin Foto de Ramona Rosales para The Red Bulletin

¿Quién era aquella maestra que marcó tanto a Cecilia Suárez? Jean Sharfenberg. Al graduarse, cuatro años después, la actriz recibió el premio que lleva el nombre de esa misma maestra. “Había tres mexicanos en la facultad. Yo era la única nacida en México. Regresar (a Illinois) y ver que estaba ahí mi país representado me da mucho orgullo. Pero lo que más gusto me dio fue que cuando llegó la directora a darme el anuncio, me dijo: ‘Fuiste votada con una decisión unánime”.

Lee la entrevista completa en The Red Bulletin

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