Stephanie Sigman: su primera vez en el terror

La actriz mexicana Stephanie Sigman a quien el mundo conoció por su participación en Spectre, debuta en el género de terror con Annabelle: la creación y narra a Publimetro su experiencia 

Por Lucia Hernández

Stephanie Sigman ha participado en cintas de suspenso, de acción y quizá lo más terrorífico que le había tocado hacer es participar en una historia de narcotraficantes como en Miss Bala. Por eso, para ella fue toda una experiencia entrar al universo de El Conjuro, creado por James Wan, bajo la dirección de David Sandberg quien apenas debutó con Lights Out, una cinta que nació de un video en YouTube y acaparó la atención de la industria.  

¿Qué fue lo que más te atrajo para participar en Annabelle: la creación

—Desde un principio fue el guión. La oportunidad de trabajar con casi puras mujeres en la película. Es una cinta de puras mujeres, sólo hay un personaje masculino principal que es Samuel Mullins, el dueño de la casa, el fabricante de muñecas y todas las demás somos mujeres; eso me gustó mucho porque es muy importante apoyar en estos momentos de cambio este tipo de proyectos y de ver este tipo de producciones que cuentan historias de mujeres. Además trabajar con estas niñas maravillosas, súper buenas actrices. Me gustó mucho que es una historia muy bien contada, un guión muy bien escrito. Me pareció una historia redonda y, sobre todo, que es una historia que se sostiene sola, no tienes que haber visto la película previa para entender ésta porque ésta es el origen de la muñeca. Es la película que revela sus orígenes y el por qué es poseída por el mal. Todas estas razones y más fueron las que me atrajeron a este proyecto. 

¿Cómo fue para ti entrar en la piel de una monja?

— Al principio tuve que hacer un poco más de investigación porque nunca me había tocado interpretar a una monja. Aprendí que son personas que se entregan completamente a su fe o su religión. Y eso es justo lo que más les admiro y sobre todo que viven lo que predican. Eso es admirable porque muchas veces uno da consejos de lo que cree de la vida pero no te comprometes realmente con eso que predicas. Eso es lo que más le admiro a las personas religiosas. Aprendí eso y también que tengo mucha gente cercana que son religiosos, sin consagrar su vida a ello pero viven una fe muy fuerte. Y en el caso de la hermana Charlotte pues su compromiso con la crianza de seis niñas que son huérfanas y ella las ama, las cuida y se encarga de ellas. Entonces más que tratar de interpretar a una monja, me comprometí con interpretar a esta mujer que es devota y que le entregó su vida a Dios y a estas niñas que son lo más importante que ella tiene. 

Para obtener este personaje, ¿influyó en algo tu nacionalidad?  

— Pues no. Justamente estaban buscando una americana, estaba escrito como si fuera una caucásica con un nombre que no es precisamente hispano o latino y ya habían visto a varias personas estadounidenses, pero no sé, algo les gustó de mi audición que me llamaron. Hice un casting como para cualquier otro personaje. 

¿Cómo fue trabajar con David Sandberg, en ésta que es la segunda película que dirige? 

— Fue interesante porque es un chavo que tiene poco en esto y es bonito ver en él la fascinación por las cosas que no se han vivido antes. Es alguien que sabe y le encanta hacer terror, es su fuerte. Es lo suyo, lo que empezó haciendo en su casa y compartiendo en YouTube y que gracias a eso fue que llamó la atención de Hollywood. Es muy lindo ver a alguien haciendo lo que realmente le gusta. Creo que nos complementamos muy bien tanto entre los actores como con él como director porque en lo que quizá él no tiene tanta experiencia, nosotros sí y viceversa porque, por ejemplo, yo nunca había hecho una película de terror antes. 

¿Cómo es tu relación con las películas de terror? 

— Ahora le tengo mucho más respeto y admiración a la gente que hace este género porque tiene sus propios retos y sus propias complicaciones del género. A mí me gustan mucho los thrillers, sobre todo psicológicos más que visuales, me gusta el terror psicológico más que el gore porque creo que funciona más. Annabelle tiene mucho de terror psicológico. Como yo lo veo es que si crees en el bien, sabes que existe el mal, llámese karma, religión, Dios, diablo, lo que creas pero existe la contraposición del bien y el mal. Y mucho de eso es de la mente, lo que crees es lo que creas en tu realidad. El cine de terror me da mucho miedo. Generalmente no veo ese tipo de películas, no soy tan valiente como las niñas con las que estaba trabajando que no les daba miedo nada. 

¿Hubo algún momento escalofriante en el set mientras filmaban esta película? 

— Creo que el set en general estaba tan bien hecho y construido con tan buena iluminación que realmente muchos días fueron muy tenebrosos, por el ambiente, lo que se respiraba ahí, estar todo el día pensando en esa historia. Todo era muy oscuro, se sentía una energía más pesada que en otros sets de películas de drama o comedia. Es un ambiente muy diferente con una energía diferente. 

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