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Entretenimiento 30/07/2021

A 40 años de la boda real de la princesa Diana y el príncipe Carlos, estos son los secretos mejor guardados

Fueron varios los acontecimientos durante la boda real entre la princesa Diana y Carlos de Gales

Tras 25 años del divorcio de la princesa Diana y el príncipe Carlos, son muchas las personas que siguen interesadas en saber cómo fue su relación a ciencia cierta y como fue su vida antes de sufrir tantos problemas mediáticos.

Por eso después de 40 años de la boda real que paralizó a medio mundo, te contamos cuales son los secretos mejor guardados de este gran día. En principio uno de los aspectos más asombrosos es que fue el enlace nupcial con más espectadores de todos los tiempos, se estima que 750 millones de personas vieron la ceremonia.

Foto: Creative Commons por thefoxling tiene licencia bajo 
CC BY-NC-SA 2.0

La historia entre Carlos y Diana empezó como la de un cuento de princesas. Tras más de dos décadas sigue siendo uno de los temas favoritos sobre la Corona británica. La mediática boda se ofició en la Catedral de San Paul en Londres el 29 de julio de 1981.

La diseñadora del vestido, Elizabeth Emanuel, contó el abrupto cambio de peso de Diana días antes de la boda. Por esa razón tuvieron que modificar el traje con el tiempo en contra. “Terminamos con una [medida de] cintura de 23 pulgadas, de 26 o 27 pulgadas”, le comentó la diseñadora a People.

En la autobiografía de Diana, la princesa reveló el trastorno alimenticio que desarrolló pocas semanas después de su compromiso con Carlos. Debido a la bulimia y la anorexia su peso bajo abruptamente antes de la gran boda.

“Mi esposo puso sus manos en mi cintura y dijo: ‘Oh, un poco rellenita por aquí, ¿no crees?’. Y eso desencadenó algo en mí…. no me gustaba, me avergonzaba y no podía lidiar con las presiones. Tuve bulimia por varios años y esa es una enfermedad secreta. Es un patrón repetitivo, el cual es muy destructivo”, comentó Diana después de su recuperación del trastorno.

Foto: Creative Commons por France1978 tiene licencia bajo 
CC BY-SA 2.0

Entre algunas de las anécdotas de ese día, la princesa comentó que accidentalmente dejó caer una gran parte de su perfume sobre el vestido, es por eso que cuando caminó dentro de la catedral solo se podía sentir la fragancia de su perfume favorito.

De hecho, la evidencia del pequeño accidente dejó marca en su vestido y Diana tuvo que cubrirla durante la ceremonia para que Carlos no la viera, así lo reveló la maquillista Barbara Daly.

Una de las peticiones de Diana durante el gran día fue que trataran de que la cola de su vestido se viera lo mejor posible mientras ella caminaba, pero no fue tarea fácil ya que medía 25 pies de largo.

“Sabíamos lo que eso significaba: si jalamos demasiado para enderezar el material, su tiara y velo se caerían. Pero si no jalábamos lo suficiente, el efecto de la cola se perdería”, escribió India Hicks para la revista Harper’s Bazaar.

Foto: Creative Commons por olebrat tiene licencia bajo 
CC BY-NC-ND 2.0

Otros de los secretos mejor guardados fue el amuleto que se incluyó dentro el vestido a petición de la princesa. Finalmente se le colocó una herradura de 18 quilates de oro sin que nadie supiera.  

“[El vestido] fue el cumplimiento de la fantasía de la princesa”, comentó Tina Brown, la biógrafa de Diana a Vanity Fair. “Ella insistió que fuera de mangas bombachas y seda flotante, con una cola de 25 pies de larga en tafeta, apretado de la cintura y con encaje lleno de perlas y lentejuelas”.

En medio de la gran ceremonia Diana perdió su ramo de flores, fue a raíz de ese momento que se estableció dentro del protocolo llevar dos ramos a manera de precaución, así lo reveló el florista David Longman al diario Express.

“Creamos dos ramos. El primero se entregó a las 8 de la mañana en el Palacio Buckingham. Tuvimos una escolta policial que nos llevó por toda la ciudad hasta el palacio”, comentó Longman. “Luego regresamos y para ese entonces ya habían terminado el segundo ramo y tuvimos que volver nuevamente”.

En medio de los nervios y con tan solo 20 años, el día de su boda la princesa tuvo una confusión con el nombre de su prometido. Justo en el momento de decir los votos, en vez de decir Carlos Felipe, se refirió al príncipe como Felipe Carlos. Simplemente alteró el orden de los nombres pero en un evento tan mediático el error pasó a la historia.

 Foto: Creative Commons por  paisleyorguk tiene licencia bajo  CC BY 2.0

Con información de People en Español

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