Nissan NP300 Frontier 4x4 diésel eleva su apuesta

Imbatible. Con la llegada de la versión diésel de su pick-up mediana, la marca japonesa se consolida en la cima de este segmento. La relación costo-beneficio, excelente equipamiento y desempeño a prueba de fuego son las cartas fuertes de este vehículo

Por MARIO CAÑAS

La firma japonesa no se duerme en sus laureles y, pese a ser la marca líder en las ventas del mercado nacional, no cede un ápice de lo conseguido y apunta a nuevos territorios. Ahora, con la llegada a sus pisos de venta de esta pick- up mediana elevará de forma significativa sus ventas en el segmento de los vehículos impulsados por diésel.

Tras un lapso de ausencia en este nicho de mercado, Nissan decidió que ya era tiempo de renovar bríos en materia de motores a diésel y lo hace de manera contundente con su NP300 Frontier, un vehículo que desde su presentación en 2015 no ha hecho otra cosa más que darle satisfacciones a la marca. Su secreto: un desempeño a prueba de fuego, buen nivel de equipamiento, una inmejorable relación costo-beneficio y, ahora, una gama impulsada por diésel y tracción 4×4.

Son tres las versiones que llegan a completar la gama de esta pick-up iniciando con el modelo Chasis Cabina (Tracción 4×2) con un precio de $284,700; seguido por la alternativa Doble Cabina S 4×4 de $398,500 y la más equipada Frontier LE 4×4 de 507 mil 400 pesos.

Son dos las alternativas de motorización: la más radical ofrece un motor 2.5 litros que entrega una potencia de 188 caballos de fuerza, con un empuje de 332 lb-pie de torque, mientras que la segunda opción ofrece un propulsor 2.5 litros con 161 hp y 297 lb-pie de torque.

Su transmisión también ofrece la posibilidad de elegir: manual de seis velocidades y automática de siete relaciones, (en el tope de la gama sólo se ofrece con ésta última), la cual, por cierto, es totalmente nueva.

De la vista nace el amor
La concepción de que este tipo de vehículos tenían formas cuadradas y mastodónitas quedó en el olvido, y la NP300  Frontier es una prueba de ello, sus líneas presumen de una musculatura y un diseño que le brindan un look dinámico, moderno y multifacético. Por un lado encontramos una pick-up orientada a cumplir con el trabajo rudo y por el otro, un modelo con el que podemos salir con la familia el fin de semana.

El equipamiento interior y exterior es otro de sus puntos a favor, toda vez que encontramos un sistema de comunicación e infoentretenimiento práctico con el que podemos interactuar con facilidad, además de volante forrado en piel, cámara de reversa, llave inteligente y aire acondicionado doble zona.
Mientras que en el exterior destaca su afilado diseño frontal, en forma de V, enmarcado por luces de LED con una moderna configuración tipo boomerang, espejos abatibles eléctricamente, con luz direccional integrada, rines de 18 pulgadas, sensores de reversa y, desde luego, el emblema diésel en los costados de su caja de carga.

A las pruebas se remite
Como era de esperarse la prueba de manejo contempló escenarios de asfalto y terracería y, si ya nos había convencido el modelo de gasolina que probamos el año pasado, la versión 4×4 diesel nos sorprendió con su desempeño.

El empuje de su motor es bestial, una característica de los propulsores diésel, y en las pruebas de aceleración se hizo evidente al dejar mordiendo el polvo al modelo de gasolina, gracias a su eficiente transmisión automática de siete velocidades que reacciona rápidamente en la medida que se va hundiendo el pedal del acelerador.

Su maniobrabilidad es notable y en el slalom nos demostró una agilidad que no esperábamos en un  vehículo de sus dimensiones, así como un eficiente sistema de control de tracción y estabilidad que nos dejó librar los obstáculos a gran velocidad sin perder la sensación de seguridad en todo momento.
En la terracería probó que es su hábitat natural y en ascensos y descensos lució lo mejor de sí, con un empuje pocas veces visto en este segmento, además de que con la versatilidad de sus ejes, que cuentan con una gran torsión, consigue librar todo lo que se le ponga en frente, es decir, caminos extremos llenos de piedras de buen tamaño, grava, lodo, fosos con agua y demás superficies irregulares. Nada detiene a esta pick-up.

El veredicto es que Nissan atinó en traer su propuesta a diésel en un momento en el que no sólo basta con contar con un vehículo que entregue un gran rendimiento de combustible, ya que debe estar acompañado de un paquete integral que le de a sus propietarios un vehículo de trabajo, que lleve más allá sus expectativas de diseño, desempeño y una relación costo-beneficio que lo haga sentir completo. La NP300 Frontier Diésel 4×4  cumple lo anterior y con creces.

Ficha técnica
•    Tipo de motor 2.5 L Diesel
•    Potencias: 161 y 188 hp
•    Torque 297 y 332 lb-pie
•    Transmisión manual de 6 velocidades y automática de 7 relaciones
•    Tracción 4WD
•    Dirección hidráulica
•    Suspensión delantera de doble horquilla con barra estabilizadora
•    Suspensión trasera de cinco brazos con eje rígido.
•    Frenos con ABS

Versiones y precios
•    NP300 Chasis Cabina S 4X2. $284,700
•    NP300 Doble Cabina S 4X4. $398,500
•    NP300 Frontier LE TA 4X4. $507,400

 

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