Por qué debe preocuparte que tu ex le hable mal de ti a tus hijos

Conoce el síndrome de la alienación parental, los efectos y cómo frenarlo.

Por Gricelda Hernández

Los divorcios son un proceso difícil, no sólo para la pareja que se separa, sino para los niños que se enfrentan al final de la familia que conocían. Si bien con apoyo de especialistas se puede sortear los cambios que generan, el que alguno de los padres tome como “botín” a los hijos para dañar a su expareja es una actividad que va en aumento y afecta gravemente a los menores, aseguran especialistas.

La alienación parental ocurre cuando uno de los padres que tiene la custodia de los hijos no permite que el otro progenitor tenga un vínculo con ellos, explica Juan  Rabindrana  Cisneros  García,  rector del Centro Universitario de Estudios Jurídicos.

“Cuando se presenta un divorcio exprés quedan muchos temas pendientes y a veces una de las personas involucradas no lo acepta, por lo que busca a través de los hijos vengarse del ex cónyuge, ya que considera que le puede causar daño impidiendo la convivencia con los menores, parece a que está situación sólo afecta al padre que no puede ver a sus hijos, pero desafortunadamente afecta gravemente a los menores”, dijo en entrevista con Publimetro, el también profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2014 en la Ciudad de México se registraron 10 mil 993, divorcios, de los cuales cuatro mil 252 parejas tiene hijos menores de edad, es decir, seis mil 626 menores están expuestos a sufrir este síndrome.

“Lamentablemente en el país no se le ha tomado mucha importancia a este tema y no existen cifras exactas, pero es un riesgo que pueden sufrir los menores y es una actividad que viene creciendo de una manera alarmante y adonde uno voltee ve a alguien que se queja de esa situación, la cual afecta la seguridad y el desarrollo psicoemocional del menor”, alertó Cisneros García.

Asimismo, expuso que cuando un menor está padeciendo este síndrome presenta signos de miedo, trastornos de sueño, ansiedad y alimenticios, pesadillas, depresión y agresión, por lo que se recomienda llevarlo a un psicólogo o con un terapeuta para que le dé el tratamiento adecuado.

Perfil de los alienadores

Indicó que los alienadores aparentemente son personas muy encantadoras y son padres muy preocupados por sus hijos; sin embargo, “tras la puerta son otra cosa”.

Son egoístas, manipuladores, vengativos, tienen problema de desvalorización personal, regularmente son hijos de padres que vivieron la misma problemática de obstrucción y se muestran muy renuentes a realizarse pruebas psicológicas.

Además, utilizan diferentes técnicas para cumplir su objetivo, por ejemplo:

  • El día que les toca llevar a sus hijos a la visita no los llevan o salen de viaje
  • Impiden incluso el contacto telefónico
  • Hablan mal a los menores sobre su otro progenitor diciéndoles que es un mal padre, que no los quieren, que prefirió irse con su nueva pareja a estar con ellos

Cómo enfrentar la alienación parental

Las personas que sufren este síndrome deben presentar una demanda de cambio de guarda y custodia, o solicitar una demanda conjuntamente de un régimen de convivencia.

Cuando se acredita la alienación parental la persona que tiene la patria potestad del menor la puede perder, debido a que no permite la convivencia decretada por la autoridad competente, en este caso sería el juzgado o el convenio aprobado judicialmente.

Sin embargo, en la actualidad los juzgados tardan aproximadamente seis meses en decretar regímenes de convivencia, si es que los dan. Además otro obstáculo que existe es que no multan al padre que tiene la custodia de los hijos y no permite la convivencia con el otro progenitor.

“Tenemos un problema donde el padre se puede aventar meses o años antes poder volver a ver al niño, o cuando pasa mucho tiempo el hijo ya está muy manipulado por la madre o el padre que tiene la custodia y ya no quieren ver al otro progenitor”, indicó.

Dijo que es muy difícil comprobar la alienación parental debido a que deben existir dictámenes psicológicos que permitan saber el grado de manipulación del menor, y hasta el momento no hay un buen resultado en la práctica de dichos exámenes, por lo que,  Cisneros García pidió a los tribunales de justicia capacitar a los peritos para poder identificar este fenómeno.

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