Imprescindible del verano: Teatro romano de Mérida

Este monumento es Patrimonio Mundial, certificación concedida por la UNESCO.

Por Tania M. Moreno

Situada en plena Vía de la Plata ibérica, Mérida (España) es heredera de un esplendoroso pasado romano. Su Teatro, su Anfiteatro o su templo dedicado a la diosa Diana hacen de la antigua capital de la Lusitania romana uno de los conjuntos arqueológicos mejor conservados de España, lo que le permite contar con la declaración de Patrimonio de la Humanidad. Y al igual que la Mérida yucateca, en la española prepárense para pasar calor, mucho calor.

Este inmenso legado romano queda recogido en el Museo Nacional de Arte Romano, donde se puede conocer el pasado de la ciudad a través de una valiosa colección de objetos procedentes de Mérida y su comarca. La capital extremeña goza de un calendario plagado de interesantes eventos culturales, entre los que destaca cada verano el Festival de Teatro Clásico de Mérida, uno de los más importantes de los que se organizan en España. La historia de Mérida está íntimamente ligada a la expansión romana por la Península Ibérica. Su fundación como urbe tendría lugar en el año 25 a. C. bajo el mandato del emperador Augusto, de quien tomaría su primer nombre, Emérita Augusta. En ella se instalaron inicialmente soldados licenciados que, procedentes de las legiones V y X, fueron recompensados por Roma con tierras de la vega del río Guadiana tras participar en las guerras cántabras.

Al mismo tiempo, este incipiente enclave gozaba de un gran valor estratégico, ya que en él confluían dos de las principales vías romanas: la Vía de la Plata, que unía Mérida y Astorga, y la calzada que comunicaba Toledo con Lisboa. Mérida fue capital de la provincia romana de la Lusitania y llegó a convertirse en una de las más ciudades más florecientes del Imperio. Asimismo, fue un importante centro religioso durante los primeros años de propagación del cristianismo. Bajo el dominio visigodo, la ciudad mantuvo por un tiempo su protagonismo como capital del reino, que se trasladó después a Toledo. La llegada de los árabes haría de Mérida una plaza fuerte, hasta que el rey cristiano Alfonso IX reconquistó la ciudad en el siglo XIII, que pasó a ser sede de la Orden de Santiago. La huella romana

El esplendoroso pasado de la capital emeritense se manifiesta hoy en uno de los conjuntos monumentales y arqueológicos mejor conservados de España. Así, la huella romana sigue presente casi en cada rincón de la ciudad, siendo el Teatro Romano una de las construcciones más emblemáticas. Erigido en el siglo I a. C., poseía un aforo con capacidad para 6.000 espectadores. Mientras, la escena teatral se encuentra presidida por dos filas de columnas superpuestas y ornamentada con esculturas de divinidades y personajes imperiales. Junto a él se levanta el Anfiteatro, escenario en el que se celebraban luchas de gladiadores y fieras. Esta construcción, contemporánea de la anterior, conserva algunos de sus elementos originales, tales como las gradas, los palcos y las tribunas. Ambos recintos vuelven a cobrar vida cada verano con la celebración del Festival de Teatro Clásico de Mérida, uno de los más importantes de los que se organizan en España. En el centro urbano se alzan el Templo de Diana y el Arco de Trajano, de 15 metros de altura, una de las puertas de acceso a la ciudad. En las afueras pueden contemplarse ambiciosos proyectos civiles de la época, como el Puente Romano que cruza sobre el río Guadiana. Éste destaca por su gran monumentalidad, ya que sus más de 800 metros de longitud y sus 60 arcos lo convierten en uno de los mayores de aquel momento. También cabe mencionar el Acueducto de los Milagros que, salvando el desnivel del río Albarregas, servía para abastecer de agua la ciudad desde el vecino embalse de Proserpina, cuya presa romana aún se conserva.

Horario

  • Del 01 abril al 30 septiembre
  • De lunes a domingo

    De 09:00 a 21:00
  •  
  • Del 01 octubre al 31 marzo
  • De lunes a domingo

    De 09:30 a 18:30
Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo