En el bullying, ¿tu hijo es el agredido o el agresor?

Aislamiento, mirada triste y poco deseo que asistir a la escuela son algunos de los focos rojos que pueden alertar a los padres sobre una situación irregular con su pequeño

Por Maryelin Reyes Bautista

Mucho se habla del bullying, pero ¿cuál es el rol de los padres en este problema de conducta que convierte a los pequeños en víctimas o en victimarios?

Pocas ganas de asistir a la escuela, aislamiento, mirada triste y silencios son algunos de los focos rojos que podrían ayudar a los padres a detectar si su hijo está siendo maltratado o acosado en el ambiente escolar. Así comparte con Publimetro la psicóloga clínica y especialista en problemas de aprendizaje, Cathy Calderón de la Barca, quien hace énfasis en la necesidad de tener algún tipo de acercamiento para que el niño o adolescente sienta la confianza de decir lo que le ocurre.

“Si hay algo que no te atreves a decirme, que está siendo difícil, me lo puedes escribir, se lo puedes decir a alguien para que esta persona te ayude a decírmelo a mí”, puede ser un mensaje de padre a hijos que ayude a que el pequeño se abra a compartir sus sentimientos.

Calderón, también directora de desarrollo humano del Colegio Internacional de México, afirma que a partir de los nueve años es que los padres deben poner mayor atención para saber si el niño está siendo buleado y hace un senalamiento particular a los tutores.

“El problema es que ahora los papás andan tan metidos en la chamba, tan metidos en otras cosas que se le van detalles y dicen: es que yo le pregunté pero como no me dijo. Si ya detectaste algo, debes lograr que te diga y si no logras que te diga, acudir con alguien que te ayude a que te diga”, subraya.

¿Y si mi hijo no es víctima sino victimario?

Pero no siempre el más pequeño de la casa es el agredido; a veces resulta ser el agresor pues encuentra en el bullying una manera de expresar el dolor o malestar que lleva dentro o que vive en su familia.

Sobre este aspecto, la especialista toca una tecla elemental tomando en cuenta el acceso a las nuevas tecnologías que, inevitablemente, tienen las nuevas generaciones, también llamados nativos digitales.

“Si estás al pendiente del celular de tu hijo te vas a dar cuenta de en qué está metido. Pero hay muchos padres a los que les da miedo revisar estos aparatos cuando tienen hijos dominantes porque dicen que es como violar su espacio íntimo”, señala.

Al planteamiento anterior de los hijos, Calderón comparte un argumento sólido que puede ser una herramienta para los padres en casos como estos. “Si el celular está a mi nombre y hay una situación en la que tú te metes en problemas a quien llaman es a mí. En el momento en el que tú decidas trabajar, ser independiente y pagar tus cuentas para ser capaz de tener el tuyo, en ese momento no te lo reviso”.

Las estadísticas, asegura Calderón, te dicen que los niños que saben que los papás les revisan el teléfono, son menos propensos a agredir o a hacer amenazas en contra de otros de su edad. Los niños que dicen “mi papá para nada me revisa el celular; yo le dije que no”, son los más propensos a ser agresores.

Pero, ¿qué convierte a un niño en agresor?

El origen de esta conducta está en las familias. Discusiones, procesos de divorcio, maltrato, son sólo algunas de las situciones que podrían crear una crisis emocional en el menor y que podrían incidir en su condición de victimario.

Ante estos problemas, afirma la psicóloga, el adolescente dice “me siento amenazado y hago que otros estén en una situación similar porque eso me empodera, me hace sentir con control de mi mundo. Me vuelvo poderoso cuando ataco a alguien más”.

Las escuelas también pueden ayudar a combatir este mal

Es casos de acoso escolar, la función de la escuela es detectar la problemática e involucrar a los padres en la solución. “Es importante que en el colegio los compañeros puedan denunciar estas irregularidades: y no es un tema de chisme. También los profesores que lo paren, que lo compartan, que lo comuniquen al departamento de psicología o a los directores para que puedan hacer algo involucrando a los padres”, refiere la psicóloga Calderón.

Cifra

Un 20.2% de adolescentes mexicanos de 15 años ha padecido algún tipo de bullying o acoso escolar al mes, cifra publicada a finales de abril de este año y que supera el promedio del Centro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que es de 18.7%.

Porcentajes de bullying en Latinoamérica según la OCDE

• República Dominicana: 30.1%
• Colombia: 22.1%
• Costa Rica, 20.8%
• México, 20.2%
• Perú, 18.4%
• Chile, 18%
• Brasil, 17.5%
• Uruguay, 16.9%

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