Experto afirma que el amor a los tacos al pastor sí existe

De acuerdo con un experto comer tacos al pastor causa sensaciones que se pueden explicar de una forma científica

Por Patricia Carranza Alva

Así como en el amor, los seres humanos vivimos un proceso similar con la comida, nuestro cerebro registra una serie de procesos químicos cuando degustamos algún platillo, a través de una serie de estímulos que te lleva a repetir la experiencia de comer, esto sucede con los tradicionales tacos al pastor.

Pero ¿qué hace que este platillo tenga una relación química con el proceso de enamoramiento? De acuerdo con Juan Villegas, químico de Formulaciones de El Tizoncito, nuestro cerebro acumula en la memoria sensaciones relacionadas con imágenes, aromas y sabores.

Así, cuando se estimulan los sentidos por algún alimento que nos recuerda una buena experiencia, despertará el deseo por consumirlo y repetirlo una y otra vez.

Bioquímico: Se refiere al balance de especias, sal y diluyente, lo cual, suma nutrientes a la carne de cerdo, provocando que el producto conserve agua, azucares, proteína, grasa, etc.

Fisiológico: Se refiere a la relación intrínseca de la carne al pastor y lo que provoca químicamente en el comensal, quien sentirá tranquilidad, el cual, inmediatamente cuando deguste un taco al pastor, ocurrirá un vaciado de prostaglandina, sustancias que estimulan efectos similares al que produce comer un chocolate en nuestro cerebro. 

El amor por los tacos al pastor sí existe, es algo similar a lo que sucede con las relaciones emocionales con otras personas, éste estímulo se siente en la glándula pituitaria, encargada de regular la función de otras glándulas del cuerpo humano, como la producción de testosterona en los hombres y la producción de estrógeno en las mujeres, de manera que, si has escuchado que alguien tiene química con otra persona, no es más que el resultado de dicho estímulo. 

De esta manera, los sentidos constituyen un papel muy importante en el proceso del enamoramiento por tu pareja y por los tacos al pastor, gracias a la glándula pituitaria a través de una lluvia de estímulos. De aquí que las siguientes razones sean las responsables de que no podamos resistirnos al platillo más emblemático de la Ciudad de México:

El primer sentido que se activa al tener contacto con un alimento es la vista, sin embargo, con los tacos al pastor, el primer sentido es el olfato. El aroma que despide la carne de cerdo marinada y asada nos permite identificarlo incluso a varios metros de distancia.

Las especias del marinado contienen aceites esenciales que evitan la fermentación de los azúcares dentro del proceso digestivo, y al ser consumidas controlan la acidificación excesiva en el estómago, generando una sensación de regocijo en el comensal.

Algunos de los elementos que conforman un taco al pastor como la piña, el cilantro y la cebolla, tienen efectos estimulantes usados para el aumento del deseo sexual y causan en el comensal cierto. 

Uno de los lugares con mayor prestigio, sabor y tradición, para degustar de este platillo, es El Tizoncito que desde sus inicios en 1966 en la colonia condesa, se ha posicionado como uno de los referentes gastronómicos de la Ciudad de México, gracias a su receta secreta con sabor muy mexicano.

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