FELIZ EN 10 PASOS

De acuerdo con Helios Herrera, consultor de empresas y escritor, la felicidad sólo se encuentra en uno mismo

¿Por qué los payasos le dan miedo a muchas personas?

Cotidianamente las personas podemos entrar en una zona de confort que nos hace vivir de una manera “gris”, sin disfrutar del todo. Dicen por ahí que “el dinero no compra la felicidad” y de esto es de lo que quiero platicar. La felicidad es algo realmente valioso y sí tiene un precio a pagar: tomar decisiones y tener mucha, pero mucha actitud.

Ahora bien, antes de entrar en materia de cómo ser feliz, clarifiquemos el término felicidad, que es: el “estado de grata satisfacción espiritual y física”; aquel sentimiento de BIEN-estar, de plenitud. Pero ¡ATENCIÓN! Este término llega a ser muy subjetivo. Como te decía, relacionamos FELICIDAD con DINERO y con lo que con él podemos adquirir, buscamos la felicidad en la aceptación de la gente, el reconocimiento y el poder que se genera.

Pero, la felicidad sólo la encontrarás en ti mismo, es responsabilidad tuya. Habiendo tomado esta primera decisión, puedes establecer acciones diarias para construir día con día la felicidad y satisfacción que buscas.

A continuación, expongo algunos tips que pueden ser de gran utilidad para esta nueva tarea:

1. Échate porras. Valora tu verdadera esencia y ¡créetela! Literalmente, cuando nuestra mamá dice que somos lo mejor del mundo, ¡tiene razón! Y si no te empoderas tú mismo, ¿entonces quién? Lo más importante es, valorarte, amarte y estar cómodo con lo que ERES.

2. Dientes fuera. Me han dicho: “Helios, pero ¿cómo le haces para salir con tanta actitud a dar una conferencia, cuando has tenido un mal día? La fórmula secreta es: mira hacia arriba y SONRÍE, hazlo incluso en aquellos momentos de profunda tristeza, es casi imposible continuar llorando. Por supuesto que hasta yo me siento raro de sonreír cuando no tengo ganas, pero el cerebro instantáneamente te hace sentir mucho mejor, además ¡es contagioso! Sonríele a alguien y verás lo que pasa.

3. Agradece. “Es de bien nacidos ser agradecidos”. Que tu primer pensamiento al despertar sea reconocer lo que tienes y lo que te rodea. La mente, como mecanismo de defensa, tiende a ver todo lo negativo, pero si agradeces lo bueno de tu vida, impedirás pensamientos contaminantes y encontrarás una razón que te motive.

4. Tiende la mano. Impactar de manera positiva en aquellas personas que necesitan más que tú te permite reconocer lo bueno de tu vida. No te estoy diciendo que hagas grandes donaciones o dejes tu vida y vayas de misión a África, es tan sencillo como visitar a algún familiar que esté solo, compartir alimentos con quienes no tienen, ofrecer una cobija en invierno a personas de escasos recursos, dar un plato con agua a un perrito de la calle.

5. Piensa diferente. Vivimos en una época de crisis, desde que tengo memoria y es muy fácil dejarse llevar por ello: que “Fulano” está enfermo, que “Sultano” no tiene trabajo, que ya subió el dólar, que la vida cada vez está más cara, etc.; pero, ¿por qué no enfocar las oportunidades que trae cada uno de estos obstáculos? Donde todos vean negro, pinta tú de colores.

6. Lo pasado, pasado. ¿Has sentido que la carga que traes a cuestas es enorme? La vida va cobrando factura, por ello debes perdonar, aprender, corregir y continuar a partir de aquellos errores que cometiste, suéltalo y avanza ligero, sin rencores.

7. Amor alrededor. A los seres humanos (en especial a nosotros los mexicanos), nos encanta estar rodeados de gente. Encuentra personas que sumen positivamente a tu vida y cuídalas. Somos el promedio de las cinco personas con quienes más nos relacionamos, piensa que no todas las personas deben mantenerse siempre en tu vida.

8. Poco a poco. El tiempo, la rutina, las presiones, etc., en ocasiones no te dejan respirar ni disfrutar todo lo que tenemos. No comas ansias, la vida y todo lo que converge en ella tienen un tiempo perfecto, deja que las cosas fluyan a partir de lo que construyas y disfruta el camino.

9. Transparente y único. Siempre desde chicos nos dicen “qué sí” y “qué no” debemos hacer, y sí, respetemos las reglas sociales, sin permitir que éstas obstaculicen tu felicidad. Deja a un lado las apariencias que te impiden mostrar a los demás tu característico brillo, deslumbra con lo que eres.

10. Cuerpo y mente. Sin cuerpo sano no hay templo que habite la felicidad. Mantener una alimentación balanceada, un cuerpo hidratado y practicar meditación (al menos 5 minutos al día dejar la mente en blanco), hacer ejercicio, entre otras actividades, serán la diferencia.

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