La columna de Jessie Cervantes: de locutores a comunicadores, ¿o es lo mismo?

Con la digitalización de las formas de comunicarse llegó también la diversificación

Ayer, catorce de septiembre se celebró en México el día del locutor, todavía recuerdo cómo a finales de los ochentas, incluso se ofrecían cenas donde se festejaba a los locutores con rifas, baile, alcohol, celebraciones que duraban hasta el amanecer y es que había mucho qué reconocer.

Hoy la situación creo que ha cambiado, el locutor, ese capaz de transmitir, de hacer que gire a mil la imaginación de la audiencia, ese capaz de emocionar, ese que con su preparación puede poner el dedo en la llaga en casi todos los temas en los que sea requerido, el que no sólo presenta canciones y da la hora, el que todo vende, el que hace llorar, el que mata a carcajadas, el honesto, el que por encima de todo pone la objetividad, el que no miente y cuando lo hace convence, el que manipula con sentido para llevar siempre a la verdad, el que no lee noticias sino que se compromete al darlas, el que investiga antes de abrir el micrófono, el que contesta el mensaje de su público, llegue éste por donde llegue, el que hace equipo, el que se pone la camiseta, el que no se vende, el que está consciente que se debe a la gente y a las marcas que consumen, el que escucha radio, siempre radio, el que no quiere hacer televisión ni estrella de las redes sociales, ya casi no existe.

Con la digitalización de las formas de comunicarse llegó también la diversificación, hoy puedes hacer contenido en casa y para tus propios medios, por pequeños que éstos sean, hoy sobran los dueños de la verdad, hoy la hoguera aparece en forma de pajarito azul y al más mínimo error te prenden fuego.

Por eso hoy, esa adicción que genera un medio como la radio, esa que te da y no se te quita una vez que abres un micrófono y dices “Hola”, la debemos revalorar, hoy ya no basta con ser estrella, con querer ser, con salir en Internet, con tener una voz con un tono privilegiado, con ser bonita, con caerle bien al director, con salir en la tele, con que te conozca mucha gente, hoy tú que tienes la bendición  de estar al aire, detrás de un micrófono, en una estación de radio sea cual sea su formato o género debes saber que el nombre del juego es el compromiso, sí el que debes tener para contigo, para con tu estación, la empresa para la que ésta pertenezca, para los clientes, pero por sobre todas las cosas para los que dan y quitan, los que ponen todo en su lugar, para la audiencia, los que sintonizan, los que te llaman, los que ganan y pierden, los que se enteran contigo, los que te creen, los más valiosos, sin ellos nada existiría, ni estaciones de radio ni redes sociales ni periódicos ni nada.

Si no pierdes piso y conoces a fondo la palabra compromiso vas a entender el significado que tiene la palabra “locutor”, el que comunica, atiende y sirve.

Espero México esté lleno de personajes con compromiso en la radio para que sirvan de ejemplo y tengamos todos un mejor país.

Abrazo con cariño locutores.