Seguridad, foco de atención en universidad michoacana

En lo que va del año se han detectado casos de narcomenudeo, robos y consumo de drogas en las instalaciones de la Universidad Michoacana

Por Andrea Hernández

A casi siete años de haber implantado el Programa Integral de Seguridad Universitaria (Pisu) en el campus de la Universidad Michoacana (Umsnh), éste no ha terminado de concretarse y aún existen espacios considerados como "focos rojos", donde se han registrado asaltos y casos de consumo y comercio de drogas dentro del campus Universitario.

Si bien la institución cuenta con un sistema de videovigilancia y un equipo táctico –los detalles no se otorgan por estrategia– que se encarga de la seguridad al interior de CU, el coordinador del Departamento de Seguridad, Arturo Hernández, afirmó que falta mucho por hacer, pues “el problema ha ido incrementando, pero también las medidas, enfocadas en mayor medida en la prevención”.

En una entrevista reciente dio a conocer que los casos de narcomenudeo no se han abatido en su totalidad, y a principios del presente año se identificó a una persona con 75 gramos de marihuana, y fue puesta a disposición de las autoridades. Además, se ha detectado al menos una decena de personas consumiendo la droga.

Hernández afirmó que el 80% de los consumidores de sustancias ilegales sorprendidos en CU son ajenos a la comunidad estudiantil y académica, por lo que son puestos a disposición de las autoridades correspondientes. La zona identificada como más problemática es la parte sur del área de deportes, donde se ubican las canchas de frontones.

Indicó que en cuanto a la incidencia en la comisión de delitos se tienen cifras muy bajas, "por el sistema de videovigilancia, que se activó a finales de 2015 y vigila el 70% del territorio; los robos de vehículos y autopartes que ocurrían en los estacionamientos, prácticamente han desaparecido, pero ahora nos ha pegado al interior de los edificios, por el llamado efecto cucaracha".

Hasta septiembre de 2011 habían sido robados 47 vehículos. El año pasado se registró el robo de dos motocicletas y cero vehículos. En lo que va de este año no se ha registrado ninguno de estos casos. Sin embargo, Arturo Hernández reconoció que la incidencia delictiva y los centros de venta de alcohol en las colonias aledañas a CU abona a acrecentar el problema.

“Hemos encontrado en flagrancia a personas hurtando, sobre todo los de fines de semana, porque saben que las bodegas están abiertas, y hemos detenido a seis personas que intentaban tomar equipo de los espacios de estudio”, comentó.

Se estima que diariamente acuden a Ciudad Universitaria 16 mil estudiantes, cuatro mil docentes y dos mil trabajadores, con un flujo vehicular estimado entre seis mil y siete mil unidades.

Avances notorios en los últimos años

Arturo Hernández aseguró que a partir de la entrada en funcionamiento de algunos de los accesos controlados en Ciudad Universitaria la incidencia de delitos en el campus ha disminuido. Actualmente hay cinco de seis accesos vehiculares activos y cuatro de seis peatonales.

Aunque se había anunciado que los accesos controlados, que funcionan sólo con una credencial que tienen un chip especial, estarían activos en diciembre de 2016, su activación aún no concluye.

De acuerdo con el coordinador de Planeación, Carlos León Patiño, el proyecto, que se anunció en 2015 y entró en vigor con la activación del acceso peatonal de rectoría en agosto 2016, tuvo una inversión de 4.6 de millones de pesos del Fondo de Aportaciones Múltiples.

En diciembre del mismo año se activaron los accesos vehiculares, a excepción del que se encuentra en el estacionamiento de la Facultad de Historia.
León Patiño afirmó que, en aras de mejorar la seguridad al interior de CU, se trabaja en la gestión de recursos extraordinarios para el mejoramiento de las zonas sur y poniente, pues son espacios en los que se registran más delitos.

"Es un área de mucha incidencia, aún de delitos que se llegan a cometer, por ello es necesario mejorar el sistema de alumbrado y videovigilancia", comentó; pero para ello, reconoció, falta personal que opere parte del equipo destinado a mejorar la seguridad en el campus.

Los estudiantes, principales víctimas

Luis Ángel Álvarez es estudiante de la Facultad de Ingeniería Química y ha sido víctima de asalto dos veces, en las que, a punta de arma punzocortante, ha sido despojado de su celular, dinero en efectivo y computadora portátil.

"La primera vez me asaltaron afuera del edificio M, era sábado y estaba junto a mi novia; se me acercaron dos cholos que primero rompieron mis lentes y luego, con una navaja, nos amenazaron y me quitaron el celular y 20 pesos, y a mi novia le quitaron su cartera, con dos mil pesos, y su computadora. La segunda vez fue saliendo del estacionamiento al anochecer. Igual, con navaja, me quitaron el efectivo que traía", narró.

Platicó que incluso entre los estudiantes tienen identificadas las zonas de riesgo. "Donde más se conocen asaltos es afuera del edificio M, chocando con el edificio E, donde hay una placita con un monumento a Miguel Hidalgo; es una zona que casi no está iluminada y no vez quién está en la placita".

Según Luis Ángel, nunca ha sabido si quienes lo asaltaron eran estudiantes, "aunque no descarto que haya estudiantes que roben aquí; como alumno, vas aprendiendo qué lugares son viables para eso", finalizó.

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