Los puntos clave para negociar el TLCAN

A 25 años de la creación de este tratado entre México, Estados Unidos y Canadá sus representantes lo pondrán sobre la mesa para renovarlo

Por Jennifer Alcocer
Luis Videgaray, Chrystia Freeland e Ildefonso Guajardo se reunieron recientemente para la negociación del TLC. | FOTO: Cuartoscuro.
Los puntos clave para negociar el TLCAN

La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos obligó a replantear el Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN), a 25 años de la creación del lazo comercial entre  Estados Unidos, Canadá y México.

Para esta nueva negociación expertos en el tema analizan las situaciones en las que México debe poner atención para lograr un tratado que traiga consigo beneficios y trato justo a los productos mexicanos, así como la inclusión de conceptos y servicios como telecomunicaciones y los energéticos.

Jesús Valdés Díaz de Villegas, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana precisó que si bien se necesita modernizar, hay que hacer hincapié a lo que significan las reglas de origen, pues pueden regular los problemas arancelarios y el tráfico de los bienes y servicios con los tres integrantes del tratado.

“Otro aspecto importante es ver cómo se aprovecha más el proceso de inversión que se hace en México con el objetivo de mejorar el bienestar de las personas, porque tenemos un salario deprimente y es lo que sostiene la parte de la inversión que se está haciendo al interior del país, entonces estos efectos tienen que estar presentes en cualquier discusión”, aseveró.

Respecto a la inclusión de los nuevos conceptos como telecomunicaciones y energéticos, dijo que se tiene que dar un cambio conceptual en cuanto a la comercialización de estos servicios y bienes.

“El problema de la gasolina que tenemos es porque nosotros no tenemos infraestructura productiva en petroquímica para eso, el 70% del combustible lo importamos de Texas y esta logística es lo que hace que se incremente el precio. Debemos replantear estos problemas para que sea beneficioso para ambos mercados y que las empresas sean beneficiadas del proceso de apertura”, explicó.

El doctor Damaso Morales, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, planteó que un tratado de esta naturaleza se estaría llevando entre un año y un año y medio, ya que el punto fino es que se pueda modernizar e incluir los nuevos temas que pueden ser el comercio electrónico, cuestiones laborales, ambientales y de seguridad.

“Seguridad, terrorismo, terrorismo cibernético, por supuesto estará en el TLCAN y tal vez esta apertura en temas nos pueda llevar más de los famosos seis meses que se han planteado. Modernizar y ampliar el tratado con otro sistemas que pudieran fortalecer una visión de América del Norte”, apuntó.

La complicación de los tiempos electorales

Para el catedrático de la UNAM, las negociaciones se estarán empalmando con cuestiones electorales, pues aunque se ha hablado de un plazo de seis meses, comenzando en agosto próximo, la conclusión sería en febrero del próximo año, fecha en que estaríamos en medio del proceso para elegir nuevo presidente.

“La negociación misma estaría contaminada por el proceso electoral mexicano y esto obviamente tiene varios impactos negativos, pero el más importantes es que se pueda utilizar la negociación del tratado como bandera política y esto porque estaríamos renovando no sólo al presidente sino al Congreso de la Unión, y toda la clase política. Esto complicaría el escenario político.

“Yo creo que el gobierno mexicano le apostaba a sacar la negociación en un periodo fast track que no llegara al tiempo de la elección de julio del próximo año; sin embargo, esto será muy difícil”, dijo.

En entrevista con Publimetro mencionó que el propio secretario de Comercio de EU ha reconocido, en más de una ocasión, lo complicado de la negociación. Además de que ellos ven esta renegociación del TLC como una oportunidad para reforzar la cooperación con México y Canadá más allá de la economía y el comercio, por ejemplo, en cuestiones de puentes financieros.

“Se habla de mecanismos para que si México o Canada tienen algún problema financiero de balanza de pago, insuficiencia en sus reservas o casa de bonos, pudiera aplicarse casi en automático una línea crediticia que pudiera solventar el problema”, apuntó.

ANÁLISIS

Adolfo Laborde, analista internacional.

¿Qué está en juego con estas negociaciones y si puede mejorar las relaciones con EU?

— Está en juego el acceso de los productos mexicanos libre de gravamen o impuestos. El señor Trump a través del pretexto de que México se aprovecha del tratado puede poner una serie de cuotas compensatorias y elevar aranceles o condicionar la importación de productos mexicanos a través de un impuesto fronterizo.

En segundo lugar, está en riesgo el sector exportador mexicano que genera el 82% de su capacidad exportadora y por último el ingreso de dinero y muchas fuentes de empleo, además de los temas de inversión, nuevos negocios; que esto es secundario.

¿Cuáles son los escenarios?

— Puede pasar que el señor Trump o su delegación quiera negociar nuevamente el punto de las reglas de origen, trabajar en términos de cuotas, poniendo cuotas a los productos mexicanos y hasta eliminar el TLC que traería como consecuencia incertidumbre, un problema de colocar el excedente de producción en otros mercados, por eso hablan de la diversificación que no lo hemos hecho, que es difícil y también traería la baja de ingresos.

¿Qué pasaría si las negociaciones no dan buenos frutos?

— Si el tratado se cancela, el comercio va a seguir porque hay una integración sectorial y hay un flujo entre los dos países, nos compran y nosotros a ellos, y eso no va a acabar de la noche a la mañana. Ahora tendríamos que ver si ellos establecen sus propios aranceles o nos coordinamos a través de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y ahí hay una serie de presupuestos y de aranceles que EU en el 95 declaró aranceles máximos y mínimos para ciertos sectores, áreas o rubros.

¿Cuál es el plazo en que podría salir este tratado?

— Es complicado, no se sabe el plazo, se ha hablado de que pueden ser seis meses, pero podría llevarse hasta dos años.

¿No hay presión porque se lleve a cabo lo más pronto posible?

— En el caso de México sí porqué hay cambio de gobierno y en el caso de ellos –EU– quieren hacerlo antes de sus elecciones intermedias que son dentro de dos años y por eso hay premura política, pero eso se tendrá que ver en las mesas de negociación.

A detalle

El Tratado de Libre Comercio (TLC)  entró en vigor el 1 de enero de 1994, cuando se cumplió con el procedimiento de ratificación por parte del poder legislativo de México, Estados Unidos y Canadá, países que lo suscribieron.

De 1994 a 2012 generó casi 61 mil millones de dólares en exportaciones, mientras que en el mismo lapso se registraron 80 mil millones de dólares por importaciones.

Las industrias que se vieron beneficiadas con el acuerdo comercial fueron la manofacturera, (automotriz, aeronáutica), agricultura de exportación y textil.

Tecnología nueva, otras áreas como la informática, comercio electrónico, propiedad intelectual se podría integrar al tratado.

TE RECOMENDAMOS:

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo