Sistema universal de salud en México requeriría al menos 4.6% del PIB

La estimación significa el doble de lo que se tiene calculado para este año, pero el lento crecimiento económico y la densidad poblacional son factores que dejan a nuestro país lejos igualarse con esquemas de salud europeos

Por Monserrat Vargas

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) reveló que para tener un sistema universal de salud en el país, el gobierno debería desembolsar al menos 4.6% del Producto Interno Bruto (PIB) (915 mil millones de pesos); es decir casi el doble de lo que destina actualmente que es de 2.5%, si la meta es que los más de 126 millones de mexicanos cuenten con una alternativa en el sector público.

En los últimos 10 años, de acuerdo con la coordinadora de Salud y Finanzas públicas del CIEP, Judith Senyacen Méndez, el gasto per cápita en salud se ha contraído en todas las instituciones públicas.

Con base en lo anterior, el sistema de salud que el presidente Andrés Manuel López Obrador pretende lograr en México está muy lejos de ser como el de países europeos, debido al nulo crecimiento económico y la densidad poblacional, afirmó en entrevista para Publimetro, Carlos Alberto Rosas, especialista de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle.

Explicó que en la actualidad México es un país que no está produciendo, además de que los trabajadores y contribuyentes no estamos generando mayores impuestos o cuotas para recaudar el dinero necesario que garantice atención médica de calidad y medicamentos gratuitos como ha prometido el mandatario.

“Normalmente los países cuando necesitan incrementar el gasto público generan deuda pública con emisiones de Certificados de la Tesorería”, refirió el especialista, al detallar que lo que el gobierno podría hacer es juntar los 40 mil millones extras que se pretenden destinar a Salud para integrar el Instituto de Salud para el Bienestar Insabi), pero generando una deuda para que éste funcione.

Insabi, sin sistema financiero definido

Atención médica de calidad y medicamentos gratuitos es lo que pretende ofrecer el Insabi a los 69 millones de mexicanos que no cuentan con seguridad social, tal como lo hacía el Seguro Popular, pero careciendo de un sistema financiero definido, refirió el académico.

Afirmó que la principal problemática que tiene ahora el Insabi, es que no tiene un estudio actuarial sobre la recaudación, administración y distribución de los recursos para hacer este sistema sostenible.

“Si leemos la exposición de motivos, es decir, las razones que dan los legisladores para crear el Insabi, carece de estudios técnicos para operar; realmente no está esa parte que habla de la administración y recaudación”, acotó.

En grado de eficacia, Carlos Rosas aseguró que el panorama con el Insabi es totalmente de incertidumbre sobre todo por la falta de información de cómo se financiará.

Gratuito, entre comillas

Sobre el nuevo Instituto de la Salud, el especialista aseguró que serán gratuitos los servicios ‘entre comillas’ puesto que realmente todos los ciudadanos estamos contribuyendo al gasto público para que se erogue el presupuesto, se distribuya y funcione.

Explicó que hay dos formas de financiar los institutos de salud en México. La primera, por medio de la retención que los patrones hacen a los trabajadores, que se van directo al Seguro Social o al ISSSTE y, la segunda, por medio de los impuestos que los contribuyentes dan al gasto público.

La particularidad que tiene el Insabi, agregó, es que no está bien definido ese financiamiento, no hay una visión clara sobre ello y carece de estudios técnicos para operar.

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