Silvia Olmedo: cocinera del alma

Por Erick García Cruz

Ella no es como en su programa Amor-didas … es mejor. Es de una sencillez hipnotizante, una doctora en psicología —entusiasta de la promoción de la salud— que encuentra en los detalles de la vida la esencia de su felicidad. Y quiere compartirte muchos de sus tips , para que tú aprendas también a ser feliz. 

Te propongo recordar las siguientes escenas, de la película Mis noches púrpuras ( My blueberry nigths , de Wong Kar Wai): el personaje de Norah Jones queda dormida plácidamente sobre la barra, cuando platicaba con el personaje de Jude Law, luego que ella comiera un postre como ningún otro. Jude se acerca lentamente y se apropia de los restos labiales del postre, sin que ella despierte. El beso inconsciente-consciente, pero largamente esperado, se funde con una toma de un postre de arándanos en el que fluye una leche. El paraíso sensual y amoroso sembrado paso a pasito se fertiliza en un solo instante, con la cadencia de la voz de Norah en “The Story”. Todo a fuego lento…

Así, con esta sensualidad que provienen de un placer como la cocina, podemos adentrarnos en el universo de la psicóloga Silvia Olmedo, quien no sólo conduce el programa Amor-didas (Unicable), sino que nos entrega su tercera aventura editorial, Mis sentimientos erróneos (Aguilar). Sí, es más conocida como sexóloga, pero ha investigado durante años los ingredientes de la construcción de la felicidad mediante varios platillos, sobre todo el de las emociones. Con ella es esta placentera charla. ¡Que la disfrutes!

¿Cuál fue tu objetivo al escribir Mis sentimientos erróneos ?

La mayoría de las personas se acuerda de mí como sexóloga, pero soy doctora en psicología, por eso quería escribir algo más relacionado con el mundo de las emociones. 

El ser humano sufre, sobre todo, por temas relacionados más con el amor y por la falta de éste, no sólo hacia otra persona, sino hacia uno mismo. Por ello, me planteé hablar de la felicidad; pero no de ésta en sí, sino partiendo de la base que es mucho más fácil ser feliz de lo que pensamos. 

La mayor parte de nosotros nos empeñamos en ser infelices. Es una cuestión de desaprender, aprender a quitarte, digamos, aquellos venenos de la felicidad: la ansiedad, la autoestima baja —no hablo de una única autoestima, sino de distintos tipos—… 

En el libro hago un viaje y análisis de los distintos tipos de autoestima, para que identifiques cuál tienes baja; hablo de la ansiedad y cómo se empata en toda nuestra realidad, pues nos enferma física y emocionalmente, nos hace reaccionar de una manera desproporcionada ante eventos, nuestra percepción del dolor aumenta también. También me refiero a los duelos llevados erróneamente. 

Otro concepto que trato es la reinvención. La gente piensa que el cambio es malo o que nos debemos reconstruirnos si hemos vivido algo malo y volver a ser lo que éramos. Eso es no sólo imposible, sino malo, porque siempre te compararás con alguien que ya no eres. Sí debemos reinventar nuestra vida, reinventarnos en cuestiones de pareja, en el aspecto laboral y emocionalmente. 

Hablo también de los “manda-mentes” de la felicidad, es decir lo que debes decirle a tu mente para ser feliz. Yo no digo exactamente cómo ser feliz, porque yo no soy nadie; sólo te doy los ingredientes para que hagas tu platillo de la felicidad.

¿Cómo influye el contexto social en la felicidad?

¡Brutal, mucho! Vivimos en una sociedad ansiosa, en la que cuando conseguimos algo, cada vez debemos conseguir más. Es una sociedad un poco enferma, pero de nosotros depende ponerle el “basta”, no completamente —porque es imposible, estamos inmersos—, pero sí hasta cierto punto. 

Eres muy conocida por tu programa sobre sexualidad Amor-didas , ¿cuáles son los tabús que subsisten en la sociedad mexicana?

La relación entre la edad y el sexo. La gente piensa que después de los cincuenta años ya no tiene sexo, aunque para muchas personas es mucho más bonito y lo disfrutan más. 

Otro es la no aceptación de que la mujer es un ser sexual. No sólo tenemos ganas y las mismas que el hombre, sino de distinta manera. 

¿Existen comportamientos sexuales que sean en realidad dañinos para cualquier tipo de pareja?

Todos aquellos que involucren el acto de forzar a una pareja a hacer lo que no quiere. Nunca debes forzar a nadie. 

No se debe hacer todo en una relación sexual; hay que hacer las cosas por mutuo acuerdo, sin chantaje emocional: “si de verdad me amas, harías esto”. Hay que responder: “no, yo no lo disfruto”.

¿En qué momento debe consultarse a un especialista?

Primero, cuando no se sienten satisfechos con la relación sexual, deben consultar a un especialista. Muchas veces si tú entiendes lo que te gusta aunque no se encuentre dentro de la norma, pero lo disfrutas, ¡está bien! 

El problema del sexo es la culpa, pues te impide hacer cosas que te gustarían. Cuando tú entiendes que lo que haces es completamente natural —aunque no normal, a veces no como a la mayoría le gusta—, está bien.

¿Cuáles son las problemáticas más recurrentes en las mujeres?

Varios. Los celos patológicos, la celotipia, y está basada sobre todo en la inseguridad. Todavía muchas mujeres piensan que mucho de la relación entre hombre y mujer está sustentada en la atracción física; entonces, cuando ellas no se sienten bonitas —no porque no lo sean, sino porque se están comparando con las modelos fotoshopeadas de las revistas—, vienen las inseguridades.

Los celos patológicos impactan negativamente en la relación, mucho, porque además empiezas a actuar como gendarme, como policía, y al final la pareja que antes luchaba por tu amor quiere huir de tu control. También se vuelven más infieles.

Luego, el hecho de que las mujeres profesionales sienten que nunca habían dado tanto a la pareja, pero a la vez nunca se habían sentido tan solas. Que algunas de nosotras seamos jerárquicamente mejores profesionales que los hombres no significa que no tengamos necesidad de amor y de protección. Muchas mujeres no se dejan cuidar porque piensan que eso implica rebajarse y no es así. 

Lo que buscamos de los hombres es que nos protejan y nos cuiden, lo cual no significa que nos mantengan. 

Echamos mucho en falta la idea del hombre protector cuidador, sobre todo las mujeres profesionales.

Nuestras lectoras, muchas de ellas profesionales y solas, se quejan de ni siquiera se acercan los hombres.

Les damos miedo y no nos dejamos cuidar. Debes hacer que el hombre se sienta importante; cuando le dices: “no te necesito”, ¿cuál es su papel? La situación también es muy difícil para él, debemos darle su lugar y decirle: “mira, yo tengo dinero, pero si me pagas la cena tú, ¡qué bonito detalle!”. 

Si te quieren consentir, ¿por qué no te dejas? Y no lo hacemos, estamos todavía a la defensiva, porque nuestra autoestima aún es un poco baja.

¿Una sexualidad sana te ayuda en los aspectos físico, mental y espiritual?

La sexualidad es una faceta del ser humano, no debemos negarla ni sobreponderarla. Somos seres psicoafectivos, nos mueven más las emociones y los sentimientos que el sexo. 

¿Qué es importante? Cuando tienes una sexualidad sana, normalmente no le das tanta importancia porque tu relación de pareja fluye entre las emociones, el cariño, el sexo, el compromiso, los proyectos. ¿Cuándo es un problema la sexualidad? Cuando no es sana, cuando  piensas que no es buena, cuando tienes ideas erróneas que te hacen bloquearla. La gente sufre sobre todo de amor, no de sexo.

FRASE 

“Soy una persona sencilla, para mí la felicidad se basa en pescadito frito, playa, amigos y familia, y no me des más”.

La personalidad de… Silvia Olmedo

¿Cuáles son tus hobbies , aparte del violonchelo?

Me encanta bailar, leer, la playa, viajar —he estado en Vietnam, toda Asia, China, América Latina—, la música, ir al teatro, al cine… todo aquello que me haga aprender, lo cual disfruto mucho pues soy muy curiosa.

¿Cuál es tu lugar en el mundo?

Tulum.

¿De qué parte de España eres?

De Madrid, pero digo que soy una gata defectuosa , porque las madrileñas somos gatas y los del DF son defectuosos . Llevo 11 años aquí.

Cuando viajas, ¿qué no debe faltar en tu maleta?

Mis pupilentes, porque no veo nada, tengo seis (dioptrías) de miopía.

¿Cómo te encuentras físicamente?

Soy muy sana. Me encanta comer rico, tomar jugos, comer verduras; practico bicicleta, no me gusta tanto meterme a un gym como tener la experiencia al aire libre; también me encanta bailar, lo hago mal pero me encanta.

¿Qué lugar te gustaría conocer?

Son muchos, eso sí es un trastorno obsesivo. No he ido a la India, tengo unas ganas locas de ir allá, y me encantaría conocer mejor África. 

Me encanta llegar a un sitio y ver cómo está organizado.

¿Cómo te nutre Latinoamérica en la parte espiritual y cultural?

Es mágica. México es un país intenso, mágico, lo que te sucede en un día lo vives en Europa en un año: eres parte de coincidencias que no te pasan en ningún sitio, tienes pláticas con extraños que no tienes con nadie, te sientas en un café y te empiezan hablar, de repente eres su mejor amigo y no lo vuelves a ver, pero ha sido la plática más enriquecedora del mundo, ¿me explico? 

Latinoamérica es el mundo de las emociones, Europa es la razón. 

Si tuvieras que definir tu estilo de vestir, ¿cuál sería?

Soy muy práctica, informal, pero tengo mucha onda; mi look debe ser algo simple y práctico, porque estoy todo el tiempo en vuelos. Tengo mi black dress , pero tengo unas medias impresionantes y unos zapatos increíbles, y todo me cabe en la maleta.

Soy muy sencilla, no me gustan las joyas, me gusta todo lo que va sin ser muy retórico, las joyas igual, deben tener una sencillez y una simplicidad extrema, que vayamos al concepto, al fondo y no a la forma.

Entrevista

Nelly Cabrera y Erick García Cruz

Producción general

Mujeres Publimetro

Make-up

Glenda Goncalves

Estilista

Rodrigo Montoya

 


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