Neta, neta, neta, usted ¿se echaría a alguien si le “hace ojo”? Todavía si te hacen “ojitos”, pues te “los echas”, pero así nomás por una mala mirada, está muy exagerado. Sin embargo, BRUJERÍA no es sólo un conjunto de rock metálico, sino un conjunto de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas o brujos, que están supuestamente dotadas de habilidades mágicas que emplean con la finalidad de dañar. Bueno, ESO dicen los diccionarios.
En la vida real el asunto es que cualquier acto de fe bien puede ser un hechizo. Pedir un milagro es finalmente esperar a que un acto mágico suceda: una curación, la lotería o que regrese con bien un familiar desaparecido. Si damos por hecho que el humano primitivo (y aún hoy, mientras más primitivos nos comportamos) explicaba que cualquier hecho que rebasara su conocimiento como un acto divino o DE MAGIA, pues la magia y la brujería han existido desde que el hombre es hombre. Y ya en la Biblia consignaba que la serpiente tentó a Eva (sin albur) con poder para ver a distancia y actos de brujería. Imagínense en lo más cerrado del oscurantismo. Edad Media con creencias judeocristianas. Cacería de brujas por relacionarles con ritos paganos de fertilidad. Los aquelarres tienen su origen en esos llamados Fuegos de Beltane, donde se permitía correr desnudos en el bosque “y yacer con quien fuera” para hacer que el verano llegara con buenas cosechas.
Cualquier persignado pensaba: “Esto es cosa del diablo”… y tal vez sí, pero qué diversión. En el otro extremo el brujo o bruja, chamán, sanador, curandero o vidente del pueblo normalmente ha revestido gran importancia para sus pobladores. Eso de “bruja” es más del siglo XX. Por ai encontramos brujas wickas (más anglosajonas), pero por acá no cantamos mal las rancheras. Le llamamos así lo mismo a un santero que a un espiritista o bruja del Mercado de Sonora o Catemaco. Y hasta en esto, como en los tinacos, “hay niveles”. Y se dice que hay brujería negra, blanca y hasta roja pa’l amorciano. Por ejemplo: en las antiguas Grecia y Roma distinguían entre tipos de magia según su intención. La magia benéfica hasta era pública, y si aquí consideramos una tomadura de pelo algunos cargos públicos, allá también hasta funcionarios estatales, como los augurios romanos, las brujerías pa’ fregarse al prójimo eran perseguidos y de hecho creían que estas personas la usaban sobre todo para convertirse en animales o con fines eróticos.
Para muchos lo uno y lo otro va unido porque son unos animales en la cama. En la Tora, no mencionan como tal brujería, pero es castigado cualquier acto de magia que “susurra” para influir personas o hasta hechos del futuro. Hummm, qué pensarían de las campañas electorales. Y pa’ no variar con su machismo cabalgante, igual que en la antigua Roma, la brujería es señalada como una práctica mayoritariamente femenina.
Ay, sí, ay, sí. Y la cosa se puso peor, ya para el siglo XII la imagen se pone medio ruda, pues se les metió la idea de que los cristianos a veces dejaban que el diablo se apoderara de ellos o de una parte de su ser. Humta, para mí que a los que se les metía el chamuco era a los inquisidores y los pedófilos. El burro hablando de orejas.
Lo chido
¿Dónde se reúnen los brujos? Catemaco, México, organiza anualmente el Congreso Internacional de Brujas. La montaña Blocksberg (o Brocken) ha sido considerada durante mucho tiempo como un lugar de reunión para las brujas, especialmente el 30 de abril. Los chamanes hacen una vista tradicional alrededor del Río Han en Corea del Sur. El mercado de brujería atrae a muchos turistas a La Paz, Bolivia. El Mercado de Sonora de la Ciudad de México se presenta como la mayor concentración de brujos, magos, chamanes y curanderos del mundo.
En 1944, las médiums Helen Duncan y Jane Rebecca Yorke fueron las últimas mujeres en ser procesadas y encarceladas por la Ley de Brujería de 1735, aunque no por ser brujas, sino por engañar a la gente haciéndole creer que podían invocar espíritus. La ley fue derogada en 1951.
¿Y en la literatura infantil? PUROS TRAUMAS: la madrastra de Blanca Nieves, que intenta asesinarla con una manzana envenenada. La bruja de La sirenita (el relato de Hans Christian Andersen), que realiza un pacto por el cual le dota de unas piernas a cambio de su voz. La bruja de la casita de chocolate de Hansel y Gretel. La Baba Yaga del folclor ruso, reflejada en el relato homónimo de Aleksandr Nikolaievich Afanasiev, una vieja bruja que habita en una casa mágica que es capaz de caminar sobre patas de ave.
Lo que calienta
Arabia Saudita. Cuenta con una Unidad de Lucha contra la brujería. Según care2.com, la ley se puso en marcha para perseguir y encarcelar a las personas (mujeres, en particular) sospechosas de llevar a cabo la brujería y acabar con ellas. La mayoría, extranjeras trabajadoras del hogar. Tanzania es un país de algunas creencias muy diferentes. Una de éstas es que las partes del cuerpo de albinos son buenos ingredientes para las pociones mágicas de las brujas. SOS.
En Papúa-Nueva Guinea la quema de mujeres acusadas de brujería es alarmante, por lo que se aprobó una ley para prohibirla expresamente. Colombia ha tenido un problema con muertes debidas a la brujería. En Indonesia, el Presidente es uno de los pocos líderes mundiales que ha admitido públicamente creer en la brujería. El Gobierno de Susilo Bambang Yudhoyono propuso hacer modificaciones en el Código Penal para añadir una cláusula en la que la práctica de la magia negra sería un delito. (PLOP).
ISIS decapitó este martes en Siria a dos mujeres acusadas de brujería, junto a sus maridos sentenciados bajo la acusación de “brujería y magia”, ambos son pecados en el islam. A una pareja le habían encontrado amuletos y un papel escrito cosido en una tela, lo que es considerado como brujería. El uso de estos fetiches es corriente en las zonas rurales para resolver problemas de pareja o para luchar contra el mal de ojo, explicó un activista de Raqa, Abu Ibrahim al Raqaoui.
PARA PENSARLE…
Todo este asunto de la brujería tiene irremediablemente MUCHO QUE VER CON EL EROTISMO:
“Desde el siglo XIX han abundado las explicaciones psicológicas y psiquiátricas de la brujería, y otros investigadores también han señalado el paralelismo que existe entre la sintomatología de las drogas alucinógenas con las expresiones físicas y emocionales de las brujas. Sobre todo han insistido (como Michel Foucault) en el componente de histeria sexual de la brujería:
La represión sexual del puritanismo acentuado en los siglos XVI y XVII propiciaría la floración de múltiples desviaciones. Los sabbats serían sueños motivados por ardientes deseos sexuales reprimidos por la moral dominante (…). La represión mitificó la sexualidad en relación directamente proporcional a la persecución del placer generado por histerias y locuras penosas. Un buen ejemplo de esto podría ser el Malleus maleficarum en el que abundan las alusiones al tema sexual.