Mexicanos abusan y son adictos al dinero en efectivo

Por Mario Mendoza Rojas
Mexicanos abusan y son adictos al dinero en efectivo

El 96% de las transacciones que lleva acabo la población de nuestro país –desde las compras o pagos, hasta sus operaciones de negocios– se llevan acabo a través de dinero en efectivo.

Mientras que uno de cada dos pesos que circula en la economía nacional también corresponde al mismo tipo de operaciones, lo cual significa que, al menos, 50% del dinero que genera el país, medido a través del  Producto Interno Bruto (PIB) no puede ser fiscalizado por las autoridades hacendarias.   

Éstas son las conclusiones principales de un estudio elaborado por el Instituto Mexicano (IMCO) para la Competitividad, el cual advierte que los mexicanos son “dependientes del efectivo”, condición que incentiva la corrupción, la informalidad, las actividades ilegales y la evasión de impuestos, al tiempo de frenar el crecimiento del país.

Costos y daños colaterales

A través del documento Reducción de uso de efectivo e inclusión financiera, el IMCO advirtió que en los países dependientes del efectivo la informalidad –traducida en ambulantaje, piratería y empresas fuera de la ley que no pagan impustos– alcanzan tasas de 39% en promedio.   

En tanto que en las naciones donde con niveles altos o aceptables de pagos o transferencias electrónicas, dichas actividades –conocidas como subterráneas– la informalidad se reduce a niveles de 20%. 

El documento advierte que organizaciones como Transparencia Internacional advierten que en las economías donde, al menos, 20% de los adultos usa pagos electrónicos, la percepción sobre los niveles y combate de la corrupción es dos veces mejor.    

En materia de ilegalidad, evidencia que el anonimato asociado al uso de dinero en efectivo es un atractivo paras organizaciones dedicadas a la criminalidad, porque tales operaciones no dejan rastro en el sistema financiero.

“En Europa, 30% de los reportes de transacciones sospechosas tienen como modus operandi el uso de efectivo. Además, existe evidencia de que en ciudades donde se implementan transferencias electrónicas para distribuir el dinero de los programas sociales, los robos y asaltos bajan 9.8%” refiere el estudio.

Al abordar los efectos sobre el crecimiento económico, el IMCO señaló que reducir el uso de efectivo e incrementar el uso de medios de pago u operaciones electrónicas podrían sumar entre 0.4 y 0.5 puntos porcentuales al crecimiento anual de nuestro país, que hoy se pierden.

Las propuestas

Frente a este panorama, el Instituto Mexicano para la Competitividad presentó siete propuestas para reducir el uso de efectivo en México:

1. Aprovechar las políticas sociales para fomentar el uso de cuentas bancarias

Los programas sociales son un buen mecanismo para mejorar la inclusión financiera. Las plataformas como Prospera (antes Oportunidades) podrían usar monederos electrónicos y tarjetas asociadas a cuentas bancarias para entregar recursos a sus beneficiarios.

2. Programas de tecnificación para microempresas 

Los instrumentos fiscales pueden ser útiles para fomentar la adopción de Terminales Punto de Venta (TPV) y combatir la informalidad. El costo de acceso y uso de TPVs, así como la fiscalización de ingresos ayudan a que los establecimientos mercantiles usen este tipo de dispositivos.

3. El Gobierno debe poner el ejemplo

Los tres órdenes de Gobierno (federal, estatal y municipal) deben poner el ejemplo y reducir al máximo el uso de efectivo. Utilizar medios de pago electrónicos y transferencias bancarias permite conocer el origen y destino de los recursos públicos.

El conocimiento de los flujos de dinero es necesario para facilitar la rendición de cuentas. El pago a proveedores, las compras públicas, la obra pública y el pago de nóminas deberían ser realizados de manera obligatoria por dichos medios.

4. No obligar a los establecimientos a aceptar dinero en efectivo

La legislación obliga a todos los establecimientos a aceptar dinero en efectivo como pago por productos y servicios. En Suecia, los negocios no tienen esta obligación.

5. Aplicar comisiones más altas por retiros en efectivo

Los usuarios de cajeros automáticos deberían pagar cuotas “proporcionales” por retirar efectivo por arriba de limite definido por la autoridad competente, con el fin de desincentivar tal práctica.

6. Hacer más restrictivos los montos máximos de retiro  

Aunque los retiros tienen un monto máximo establecido, éstos deberían ser más restrictivos para reducir la circulación, uso y disposición de dinero en cajeros automáticos.

7. Eliminar la distribución de billetes de 500 y mil pesos

Los billetes “grandes” se utilizan para almacenar valor y transportarlo utilizando menos espacio. El argumento es que todos los pagos –que impliquen el uso de dichas piezas– se hagan a través de medios electrónicos.

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