Obras, peligro para la vida nocturna en República de Cuba

Trabajos de rehabilitación en la esquina con el callejón Héroes del 57 mantienen la zona con zanjas, coladeras abiertas y varillas expuestas

Por Alexandro Hernández

Las obras de rehabilitación para convertir en corredor peatonal el callejón Héroes del 57 en el Centro Histórico se convirtieron en un peligro cada fin de semana para los asistentes a algunos de los cinco antros y bares ubicados en su esquina con República de Cuba.

Sin más medidas de seguridad que botellas de plástico colocadas en varillas salidas y barreras de contención anaranjadas que son esquivadas por los mismos clientes, la zona ha sido testigo de varios infortunios de jóvenes que de jueves a sábado salen alcoholizados, o no, de los clubes nocturnos.

Se trata de Salón Marrakech, Un Buen Tiempo, La Purísima (dividida en dos niveles) y El Agujero, los cuales  en su mayoría van dirigidos al público gay,  sin embargo, el riesgo se extiende a clientes de otros establecimientos como El Río de la Plata, El Zenit y Cuba Libre que ocupan la misma calle para salir hacia Eje Central.

Con una inversión de 12 millones 726 mil 914 pesos en la empresa Gabana Ingeniería se realiza la nivelación de banquetas y arroyo vehicular, cambio de suelo, colocación de nueva señalización, bolardos e iluminación en tres mil 250 metros cuadrados.

El objetivo es que el callejón Héroes del 57, que va de Donceles a Belisario Domínguez, es  crear una calle semipeatonal que dé continuidad al corredor que forman los callejones Condesa, Marconi, siguen por el del 57 y continúan por la Plaza de la Conchita, Montero y terminan en la Plaza Garibaldi.

Los trabajos incluyen algunas banquetas y drenajes sobre República de Cuba, lo que aún mantiene el terreno apisonado,  varias zanjas, así como coladeras abiertas y varillas expuestas.

“Alguien se va a matar un día”, es uno de los comentarios que más se escuchan de los clientes que llegando a su bar preferido se percatan de los diversos peligros.

Aún sin consecuencias mortales, varios jóvenes han caído en los hoyos de tierra y coladeras sin tapar, “me fui de bruces porque no vi que uno de los hoyos para drenaje estaba abierto”, relata Roberto, quien hace dos semanas caminaba por Héroes del 57.

Por otra parte, Eder cuenta que recién llegando el pasado fin de semana y sin haber bebido alcohol “Me caí en el hoyo, uno frente a la entrada de la Purísima”, justo dos días después de que otro cliente cayera casi por completo dentro de otro hoyo para drenaje y fuera auxiliado a salir por cuatro personas.

Preocupa falta de seguridad

Como estas simples historias, cada semana hay accidentes que no pasan de anécdotas graciosas para los que las sufren, sin embargo, las condiciones siguen siendo igual de peligrosas si además se habla sobre la falta de seguridad en el perímetro.

Incluso con la inversión que también contempló una mejor iluminación, tanto República de Cuba como el Callejón del 57 han sido escenarios de riñas entre los clientes de los bares y algunas personas que semana con semana rondan la calle para pedir dinero.

Aun con la presencia de algunos policías durante gran parte de la noche, la mayoría están enfocados a evitar faltas administrativas como beber u orinar en la vía pública y tienen una repuesta lenta ante conflictos violentos, en los que también se han visto involucrados indigentes que duermen entre el callejón y Eje Central.

“Una semana antes de año nuevo, varios tipos de los que siempre están ahí se estaban madreando a un chavo y nadie hacía nada”, cuenta Gilberto.

Las historias de aquellos que frecuentan desde hace años la zona incluyen brutales palizas a jóvenes homosexuales, robos y peleas entre borrachos.

Este año no sólo abrió con las caídas en surcos y coladeras, sino que el 7 de enero se registró la primera víctima mortal justo en el callejón remodelado.

La madrugada de ese jueves vecinos reportaron el hallazgo del cuerpo de un hombre de aproximadamente 30 años que fue golpeado y acuchillado tras resistirse a un asalto.

Pese a los diversos problemas que aquejan a ambas calles, (aunque evidentemente no son exclusivos de ellas dentro del Centro) siguen incrementando su éxito entre los jóvenes por tratarse de un punto de reunión de clientela homosexual que dice no sentirse identificada con los “clásicos estereotipos” de los bares de Zona Rosa, según cuentan algunos fieles asiduos, y prefieren desde música rock y ochenteras, hasta salsas, cumbias y rancheras.

Con el paso de los años ha visto incrementar la afluencia de hombres y mujeres que incluso llevaron a la apertura de más antros, que hasta hace un par de años sólo eran dos y que ha requerido también mejoras de infraestructura que se han llevado a cabo lentamente y que, como la remodelación, sólo han significado más peligros.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo