Lo que hasta ahora sabemos de la obra en el Manglar Tajamar

Autoridades federales y activistas difieren sobre la legalidad de la obra con la que presume desaparecerá el manglar.

Por Fabiola Ayala

El desarrollo del Malecón Tajamar ha generado polémica sobre la pertinencia de su ejecución, pues vulnera la flora y fauna de la zona.

Tanto autoridades federales como grupos de activistas coinciden en que la obras se planeó hace casi 16 años, periodo en el que comenzaron los Gobiernos panistas, el primero a cargo de Vicente Fox Quesada y el segundo con Felipe Calderón Hinojosa.

Las fases del proyecto se han ido cumpliendo durante el actual Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, pese a las protestas intermitentes.

Se trata de la obra plegada para una zona que abarca 58.76 hectáreas e incluye 30 proyectos, inmobiliarios, de oficinas y comercio, principalmente.

Sin embargo, los argumentos esgrimidos por las autoridades federales en materia ambiental y los grupos independientes se contraponen cuando se habla de los permisos otorgados para dar cause a la obra bajo lineamientos legales.

Aquí algunas observaciones:

 

Fonatur:
– 2000: el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) concibió un Plan Maestro para el desarrollo del Malecón Tajamar con el propósito de generar condiciones óptimas para conectar ordenadamente el desarrollo de la zona urbana con la zona hotelera de Cancún. El proyecto fue diseñado para aprovechar al máximo los recursos materiales y ecológicos, minimizando los costos y el impacto ambiental.

– 2005: en julio, tras gestionar los permisos correspondientes, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgó en julio la autorización en materia de impacto ambiental.

– 2006: en febrero se dio el permiso en materia de cambio de uso de suelo en terrenos forestales.

–  2000-20015: el organismo refirió que en este periodo ha invertido más de 520 millones de pesos, que han generado beneficios directos que pueden ser cuantificados. Agregó que después de las obras de urbanización, se obtuvieron dos millones 40 mil 700 millones de pesos en ventas, proyectadas para generar una derrama económica por 11 millones 563 mil 700 millones de pesos y la creación de cinco mil 166 empleos directos y 10 mil 332 empleos indirectos.
Afirmó que la densidad del desarrollo no superará la construcción de dos mil 583 nuevas unidades de alojamiento, conforme al Programa de Desarrollo Urbano de Cancún vigente en 2005.
Informó que donó al municipio de Benito Juárez de Quintana Roo un predio con una superficie de 107 hectáreas, colindantes con el actual desarrollo de Malecón Tajamar, que pudiendo ser comercializables, se transmitieron con uso de suelo de “conservación ecológica” con el fin de desarrollar un parque ecológico urbano.

2013: en septiembre se creó un fideicomiso conformado por Fonatur, el municipio de Benito Juárez y la Asociación Civil Patronato Ecopark Cancún para el desarrollo y operación de este parque. Por su ubicación, el Ecopark Cancún pretende unir la ciudad con la zona hotelera y facilitará el acceso de la población al Sistema Lagunar Nichupté. Para llevar a cabo el plan maestro de dicho parque, la Secretaría de Turismo, a través del Programa para el Desarrollo Regional Turístico Sustentable (PRODERETUS), está invirtiendo 14 millones 751 mil 788.99 pesos.

Aseguró que con el fin de dar cumplimiento la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente,  implementó a cabalidad los 16 términos y tres condicionantes solicitados por la SEMARNAT en materia de impacto ambiental. De dicho cumplimiento destacó el seguimiento al “Programa de Rescate de Vegetación y Reubicación de Fauna en el predio para el Proyecto Malecón Tajamar en Cancún, Quintana Roo”, desarrollado e implementado por biólogos especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán y validado por la propia SEMARNAT.
En los trabajos señaló que fueron rescatados ejemplares pertenecientes a 42 especies de flora silvestre, mismas que fueron reubicadas.

 

Activistas
Integrantes del colectivo “Guardianes del Manglar Cancún” y “Salvemos Manglar Tajamar” acusaron que los permisos obtenidos  para operar durante 10 años, se hicieron con documentos falsos.

2007: en Ley General de Vida silvestre se incluyó el artículo 60 “que prohíbe la remoción, relleno, transplante, poda o cualquier obra de actividad que afecte la integridad del flujo hidrológico del manglar del ecosistema y su zona de influencia”. Sirven como barrera contra huracanes e inundaciones.

– 2015:
se pusieron en marcha los trabajos para evitar que caducaran los permisos. En agosto de este año la  Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) suspendió de forma provisional el proyecto.

El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) advirtió que el Fonatur presentó información falsa a la Semarnat, pues en 2005 dio datos incompletos sobre la superficie del manglar y especie forestal protegida que existía en el terreno.

Considera que la información aportada por Fonatur no fue verificada por la autoridad ambiental, como queda de manifiesto en una solicitud de acceso a la información, donde la Profepa respondió que no se tiene registro sobre la participación de su delegación en Quintana Roo, en la etapa de evaluación sobre la autorización en materia de impacto ambiental del lugar.

Alejandro Olivera Bonilla, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, detalló que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) entregada por Fonatur fue autorizada en 2005 por Ricardo Juárez Palacios, entonces director general de Impacto y Riesgo Ambiental, quien dos años después tuvo que “renunciar” a la Semarnat en medio de acusaciones ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) por la entrega de permisos irregulares.

Entre las autorizaciones más cuestionadas firmadas por Juárez Palacios, quien ocupó el cargo durante todo el sexenio de Vicente Fox, se encuentra el aval ambiental al Malecón Tajamar; el Proyecto de Escalera Náutica, en el Golfo de California; permisos para importación de delfines y el Proyecto Costa Cancún, donde se pretendían destruir 377 hectáreas de manglar, según refirió el Excelsior.

El 16 de enero pasado
el colectivo “Salvemos Manglar Tajamar” denunció que el inicio de la tala y el posterior relleno de más de 50 hectáreas del manglar, sin hacer la reubicación apropiada de las especies que en él habitan, como cocodrilos, iguanas, aves y serpientes.

Algunas de las especies que habitan en la zona y se consideran en peligro de extinción la rana leopardo, la iguana rayada, el cocodrilo moreleti y otras aves.

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