Ciclista viaja solo de la CDMX a Michoacán por su cumpleaños 65

El hombre originario de San José de Gracia, Michoacán recorrió aproximadamente 560 kilómetros para llegar a su pueblo antes de que iniciara la Semana Santa.

Por Fabiola Ayala

Tuvo dos objetivos para pedalear 560 kilómetros aproximadamente, de la Ciudad de México a Michoacán: su cumpleaños número 65 y la fe de llegar solo a su pueblo natal; San José de Gracia.

José Mojica González sabe que nació un jueves santo y por ello decidió que su travesía sería el cuarto día de la semana, marcado con el 17 de marzo de 2016. Ello tras 22 años de transportarse en bicicleta de casa al trabajo y viceversa.

Seis días antes de cumplir 65 años de edad, emprendió la larga rodada desde la colonia Acueducto de Guadalupe, de la Ciudad de México, hasta San José de Gracia, Michoacán.

El viaje fue planeado para casi cuatro días, con recorridos de 160 a 170 kilómetros por cada uno, según contó a Publimetro vía telefónica, desde el pueblo donde nació hace más de seis décadas.

“Desde muy joven tuve el sueño de llegar a mi tierra en bicicleta. Siempre me ha gustado hacer deporte. Mis familiares y amigos me tacharon de loco y pensaron que me rajaría a la última hora”, expresó el hombre que vacacionó con su esposa y dos hijos, de 25 y 27 años.

Sabía que corría mucho peligro pues transitaría por carreteras libres, ya que en las autopistas de cuota se requiere un permiso especial para contar con seguridad o ir en grupo a manera de peregrinación.

A las 6:30 horas tomó el primer destino de la ruta hacia El Oro, Estado de México. Un sobrino lo escoltó al pueblo mexiquense abordo de una motocicleta y ello le permitió ir a mayor velocidad. “Mi sobrino Julio me dijo que en las partes de subida alcancé de siete a ocho kilometros por hora y en bajada hasta 65 kilómetros por hora”, recordó quien profesa la religión católica.

Guardó sus pertenenecias en una bolsa de equipaje que colocó en la bicicleta. El paquete pesaba nueve kilos y constaba de un muda de ropa, herramienta para parchar llantas, una bombilla de aire, algunas bebidas, mil 500 pesos en efectivo, un celular, tarjeta de crédito y credencial de elector.

Pasó el día uno y las primeras pruebas de resistencia para poder llegar a su meta. Salió Del Oro a las 6:00 horas rumbo a Morelia; ya no iba escoltado, había perdido el móvil y 800 pesos. Kilómetros adelante un camión de pasajeros pasó a centímetros de distancia de su bicicleta y estuvo a punto de arrollarlo, pero decidió que ni así pararía.

“Peligros de muerte los tuve en dos o tres ocasiones, pero el del camión fue el que sentí más cerquitita. Creí que me mataba, pero mi confianza espiritual me ayudó. Aunque iba solo y pese a las críticas, sabía que toda mi familia estaba deseando que llegara a mi meta”, contó con la voz quebrada.

Continuó su camino rumbo a la capital michoacana, pero apenas era la mitad del recorrido. Ya en Morelia se hospedó en un posada, pasadas las 17:00 horas para comer, descansar y alistar el camino a Zamora, localidad ubicada a casi 100 kilómetros de San José de Gracia.

Mientras José pedaleaba, en un grupo de WhatsApp, sus hijos avisaban al resto de la familia sobre sus escasos reportes. Los mensajes de sus sobrinos parecían los de padres de familia preocupados por su hijo imprudente.

“¿Cómo se le ocurre perder el teléfono es lo único con lo que podremos saber de él? Ahora cómo vamos a saber de él, se pasa mi tío. Mándenle más dinero para que compre aunque sea uno cel de esos chafitas”, eran algunos de los textos que después leyó el hombre originario de Michoacán. 

Llegó el 20 de marzo y el pedaleo final. Salió muy temprano y fijó la una de la tarde como horario de llegada. Así ocurrió, a las 13:00 horas entró a la iglesia del pueblo a la misa que se oficiaba en ese horario.

Los familiares, ya más relajados habían planeado una fiesta en su honor para celebrar que “el tío José” había llegado a la meta. Con la frase de “eres un campeón” lo recibieron sus hermanas, esposa, hijos y sobrinos, quienes llegaron días antes al poblado en vehículos particulares o en autobús.

El 22 de marzo cumplió los 65 años, pero fue hasta el siguiente día cuando el ciclista festejó su triunfo degustando birria casera y cervezas, acompañado de sus familiares.

PREPARACIÓN Y LECCIÓN
José Mojica nació el jueves 22 de marzo de 1951 y decidió hacer su viaje –denominado la ruta “Santuario Vírgen de Guadalupe-Santuario del Señor San José”– porque este año bisiesto la Semana Santo cayó en marzo. “Me dije si no lo hago ahora no lo haré nunca”, señaló.

El viaje lo preparó en un mes. Hizo varios recorridos en bicicleta, corría cinco kilómetros cada tercer día en distintos tipos de caminos, además de ejercicios de elasticidad. Un fin de semana antes de partir suspendió el acondicionamiento físico, pero el miércoles previo a su salida acudió a la Basílica de Guadalupe a orar por su travesía.

Además de cumplir su sueño, aseguró que su objetivo era demostrar que “con fe se puede todo” y “darles el placer a sus familiares de que no murió en el intento”.

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