Prevén más saturación vial de Reforma por nuevas oficinas

La construcción de mega torres en la CDMX implica más cajones de estacionamiento, lo que a su vez induce al uso del auto, pese a ser una zona donde abunda el transporte

Por Israel Zamarrón

La circulación vial en Paseo de la Reforma podría empeorar en los próximos años debido a los nuevos desarrollos de mega torres de oficinas que se construyen sobre esta arteria que no sólo es generadora de empleo, sino que sirve de paso para otras zonas y por consecuencias absorbe más viajes.

El director para América Latina del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), Bernardo Baranda, advirtió este escenario debido a que la normatividad exige un cajón de estacionamiento por cada 30 metros cuadrados construidos de oficinas, lo cual induce a llegar en coche.

En conjunto con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) adelantó que en los próximos tres años se espera la construcción de 1.2 millones de metros cuadrados de oficinas en Reforma e Insurgentes, lo que implicará 40 mil cajones de estacionamientos más y por consecuencia 80 mil viajes en automóvil al día a estas zonas generadoras de empleo.

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“Lo de Reforma es lo que nos preocupa; hicimos un análisis para la zona de Doctores y sí vimos que en las horas pico la velocidad disminuía en 30%, entonces para Reforma podemos esperar algo así si se mantiene la normatividad actual en los próximos tres años”, dijo Baranda Sepúlveda.

Estacionamiento induce al auto

En Reforma se construyen edificios de oficinas -alberga a tres de las torres más altas del país- y hoteles, que se sumarán a los ya existentes, además de que conecta al norte con el centro de la capital y es la entrada directa al Bosque de Chapultepec y a Santa Fe.

En un informe de 2014 de la consultora inmobiliaria internacional CBRE se ubica al corredor de Reforma como el principal concentrador de construcción de oficinas, con el 24.8% del total de la Ciudad de México. Los otros dos son Polanco, con 21.9%, e Insurgentes Sur, con el 19.9%.

A decir de Baranda y Gabriela Alarcón, directora de Desarrollo Urbano del IMCO, el Gobierno de la Ciudad de México ha adoptado un discurso de transitar a una ciudad más sustentable, pero mantiene leyes y normas que representan un subsidio directo al automóvil.

Un ejemplo de ello es el Reglamento de Construcciones de la Ciudad de México y la norma técnica complementaria para el proyecto arquitectónico que establecen el número mínimo con el que deben contar las nuevas edificaciones de acuerdo a las proporciones de metros cuadrados.

El director de América Latina del ITDP criticó que el espíritu de esta normatividad es adoptado de Estados Unidos desde hace 30 años, pero en la actualidad ya no es funcional para no tener a los coches usando el espacio público.

Por ello ciudades de todo el mundo han empezado a reducir los cajones de estacionamientos; mientras la Torre Bancomer, construida en Reforma, tiene 50 pisos y tres mil espacios para autos, el rascacielos The Shard, en Londres, tiene 72 pisos y sólo 47 cajones.

En París se ha legislado para que si un edificio nuevo está a menos de 500 metros de una estación de Metro no se exija construir estacionamiento, contrario a la Ciudad de México donde se pretenden construir una torre de 41 pisos encima de la estación Chapultepec de la Línea 1 del Metro, donde además hay rutas del transporte concesionado.

Por ello el ITD y el IMCO propusieron adoptar el esquema aplicado en Boston y Nueva York, donde se eliminó el requerimiento de número de cajones mínimo por máximos y en caso de que no se cumpla con esto se cobre a los desarrolladores y con esos recursos crear un fondo para inversión en transporte.

Más coches, menos velocidad

En 20 años, el parque vehicular de la Zona Metropolitana del Valle de México creció más del doble, al pasar de dos millones en 1990 a 5.5 millones en 2015; a un ritmo de 250 mil autos por año para 2020 habrá 7.5 millones; datos del Centro Eure revelan que el parque vehicular creció más que la población de 1980 a 2010.

El ranking de congestionamiento vial de 2015 elaborado por la empresa británica de geolocalizadores Tom Tom, ubicó a la Ciudad de México como la urbe con el peor tráfico del mundo; en 2014 la capital ocupó la segunda posición sólo por debajo de Estambúl; es decir, empeoró.

La saturación vehicular ha provocado la disminución de las velocidades a las que se circula en la Ciudad de México: mientras en 1990 la velocidad promedio era de 39 kilómetros por hora, en 2015 se redujo a 12 kilómetros por hora y en horas pico es hasta de 8 kilómetros por hora.

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