La vida de una mexicana en Niza, la ciudad de la tragedia

Victoria llegó a Niza hace dos años para seguir sus estudios artísticos, la ciudad tranquila que este jueves sufrió un atentado en el que murieron 84 personas

Por Iván Cabrera

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Victoria llegó a Niza, Francia, hace dos años para estudiar en la Escuela Nacional de Arte, luego de estudiar en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado ‘La Esmeralda’.

Originaria de Oaxaca, la estudiante de 23 años llegó a Villa Arson para seguir con su camino profesional, en una ciudad tranquila que generalmente cambia vertiginosamente en verano.

“Hay muchísimo turismo, hace calor y la gente no duda en ir a bañarse al mar, a convivir fuera”, dice en una conversación con Publimetro.

Afirma que Niza, donde este jueves ocurrió un atentado en el que murieron 84 personas, “es una ciudad multirracial, con un flujo migratorio bastante alto. Una ciudad de retiro si me permito decir”.

Manifiesta que el clima es de miedo y preocupación, lo que complica vivir de manera normal, “en un país donde sabes que puede ocurrir algo en cualquier momento.

“No te voy a mentir que cada vez que estoy en algún sitio concurrido me pongo alerta. Sin embargo, uno tiene que seguir su vida cotidiana. Hay terror en todo el mundo, no sólo en este país. Nuestro país (México) ya tiene demasiada violencia cotidiana. Algo que me da miedo es la costumbre a esta violencia”, señala.

La difícil tarea del gobierno francés

Victoria expresa que el gobierno francés no ha podido detener los ataques de este tipo porque son impredecibles, “es muy distinto a un crimen común. Es completamente en el extremo, son acciones reivindicadas por un cierto grupo”.

Afirma que en los grupos migratorios permanecen juntos siempre: “portugueses con portugueses, árabes con árabes, africanos con africanos, rusos con rusos, etcétera; cada quien encuentra su ‘casa’ en una patria que no es la suya”.

Durante su estancia en Niza, ha tenido algunos problemas con las autoridades de la Prefectura,“he vivido momentos de agresión verbal a los extranjeros. Al final es una frustración ya que dependemos de ellos para poder continuar una vida en este país”.

Sin embargo, en la vida diaria y por el medio donde se desenvuelve “se interesan mucho por mis orígenes”.

Todavía le resta un año para terminar la escuela y su futuro dependerá “de las oportunidades que pueda alcanzar sea en México o Francia”.

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