Usa el crédito de forma adecuada durante el regreso a clases

Por Tania M. Moreno

El regreso a clases es una de las épocas del año de mayor gasto, pues los padres de familia invierten en la compra de útiles, uniformes, inscripciones y colegiaturas, lo cual, multiplicado por el número de hijos que tengan puede provocar un desequilibrio en las finanzas personales, advierten especialistas.

 

Por ello, antes de realizar cualquier compra o pago, Principal Financial Group recomienda reflexionar sobre las verdaderas necesidades de los menores para el nuevo año escolar, ya que no representan los mismos gastos los que se tienen para la primaria que para la universidad.

 

“El tiempo y la planeación de tu presupuesto son elementos claves para elegir correctamente los artículos que es indispensable comprar y los que se pueden reutilizar”, señala la compañía de soluciones de ahorro e inversión.

 

Crédito, ¿amigo o enemigo?

 

Para enfrentar este regreso a clases, muchos padres optan por utilizar el crédito, ya sea a través de las tarjetas, préstamos personales, de nómina o bancario. Esta opción es viable, siempre y cuando se entienda que este dinero no es un extra, sino un dinero que habrá de pagarse a futuro, por lo cual su uso debe estar sujeto al plan de gastos e ingresos, asegura el director ejecutivo de la Red de Sucursales de HSBC México, Eduardo Messmacher.

 

“El primer punto que se debe entender es que el crédito no es un ingreso extra ni dinero que apareció mágicamente, sino un recurso que nos puede ayudar a gastar de forma inteligente si es que nuestra situación financiera actual así lo permite”, señala.

 

A decir del directivo de HSBC, siempre hay que utilizar el tipo de crédito adecuado según nuestras necesidades, ya que la correcta elección evitará que generemos una bola de nieve que a futuro vuelva insostenibles nuestras finanzas.

 

“El más rápido, fácil y práctico es la tarjeta de crédito, pero aún dentro de este instrumento financiero existen varios tipos”, asegura Messmacher.

 

Línea revolvente

La primera es la línea revolvente, que es la que siempre está disponible en el plástico, y que tiene varias ventajas si se utiliza adecuadamente. Por ejemplo, si sabes cuándo es tu fecha de corte puedes utilizar la tarjeta en periodos establecidos para tener 30, 40 o 50 días de financiamiento totalmente gratis entre las compras y la fecha de corte del plástico. Sin embargo, hay que considerar que las líneas de crédito revolvente tienen una tasa alta comparada con otras alternativas, por lo cual esta opción es ideal para compras de corto plazo, de uno o dos meses como máximo, aconseja Eduardo Messmacher.

 

Planes de pago

Este tipo de crédito es para compras a más largo plazo, ya que utilizando la misma tarjeta de crédito el cliente puede acceder a mejores tasas. Por ejemplo, HSBC ofrece la de 11.99%, que puede ser la tercera parte de los intereses que cobra un plan revolvente, por lo que se pueden tener grandes ahorros utilizando estos planes, señala el directivo.

 

Meses sin intereses

Ésta es la alternativa más atractiva en cuanto a tasas, ya que dan muy buenas oportunidades en cuanto a plazos de pagos y sin pagar intereses, sin embargo, hay que considerar algunas cosas al utilizar esta modalidad, advierte el director ejecutivo de la Red de Sucursales de HSBC México.

 

a) Se debe usar para gastar de forma inteligente según el plan de gastos e ingresos, de lo contrario pondremos en riesgo nuestro patrimonio. “Hay que recordar que la compra inteligente es la que uno necesita y la que puede pagar”, dice Messmacher.

 

b) La segunda consideración que debes hacer es el plazo, para lo que hay que tomar en cuenta cuándo se va a repetir la compra y cuál será la vida del objeto. Por ejemplo, financiar a 24 meses sin intereses una computadora es una buena opción, pues la máquina durará más de dos años, en cambio pagar uniformes escolares al mismo plazo es una mala idea, ya que el producto terminará su vida útil antes de que saldemos la deuda.

 

c) Toma en cuenta que no siempre elegir el mayor plazo significa tener mayores ventajas, ya que ello depende de los factores anteriormente mencionados para no poner en riesgo las finanzas.

 

Créditos personales o de nómina

Estos préstamos tienen pagos fijos a un plazo determinado que, en la mayoría de las ocasiones, tiene mejores tasas de interés que un crédito revolvente en una tarjeta. “Estas opciones han crecido mucho en el mercado y, por ende, hay financiamientos a mayor plazo que tienen muchas ventajas sobre la tarjeta”, señala Messmacher.

 

No olvides que:

Antes de utilizar tu tarjeta de crédito o algún préstamo, estudia tus alternativas y compara el Costo Anual Total (CAT) del crédito. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) tiene una calculadora que te permitirá comparar todas las opciones del mercado.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo