Zona Rosa, traspatio de Reforma

Durante años fue un polígono emblemático de la Ciudad de México, ahora resalta el abandono de sus calles, los bares operan fuera de la hora permitida y abunda el comercio informal

Por Israel Zamarrón

La Zona Rosa de la Ciudad de México se asemeja más al traspatio de Reforma que al nodo cultural y turístico que alguna vez fue: baches, jardineras rotas y con basura; ambulantaje; bares que sirven fuera del horario permitido; cicatrices dejadas por la Comisión Federal de Electricidad y cableras.

En los años 70 fue una zona donde se reunían pintores, escritores, artistas, cronistas; donde había restaurantes y terrazas. De eso no queda más que el recuerdo. Ahora abundan los bares que antes fueron galerías, restaurantes de comida rápida; tiendas de autoservicio y casinos.

La Zona Rosa comprende 24 manzanas dentro del polígono que forman Insurgentes, Paseo de la Reforma, Varsovia y avenida Chapultepec; pertenece a la colonia Juárez y se vende como sitio turístico, pero dista de serlo.

Además de verse eclipsada por el Paseo de la Reforma, la Zona Rosa ha notado el aumento de presencia de personas en situación de calle, lo cual es visto por los restauranteros como un problema, ya que los comensales se incomodan.

Piden orden

En entrevista con Publimetro, el presidente de la Asociación de Comerciantes de la Zona Rosa, Jorge Pascual, lamentó el estado en el que se encuentra el lugar y la desatención de ésta y administraciones pasadas del Gobierno de la Ciudad de México.

Expresó que tres de los principales puntos que deben atenderse con urgencia son: eliminar el comercio informal; poner orden en los horarios de operación de los bares -al tiempo de revisar que cuenten con todos los permisos- y arreglar calles y banquetas.

“En Génova, entre Liverpool y Londres, ahí es donde se concentran los comerciantes informales llamados toreros, y eso se tiene que atender. La posición de la autoridad es ordenar, la nuestra es retirar”, afirmó Pascual.

Recordó que mientras la delegación tenía un censo de poco más de 130 ambulantes, la Asociación a la que representan contabilizó más de 320 comerciantes informales que afectan a los más de mil comercios establecidos de las 24 manzanas de la Zona Rosa.

“Hay un desorden en todos los aspectos, las calles están espantosas, no hay luminarias, no se respetan horario (de bares). La autoridad tiene que hacer lo suyo y nosotros cumplir la ley”, añadió Pascual.

Prometen rescate

La Zona Rosa de la Ciudad de México vio su oportunidad de renovación con el polémico proyecto público-privado del Corredor Cultural Chapultepec, pero éste fue rechazado de manera contundente por los habitantes de la delegación Cuauhtémoc en una consulta ciudadana.

Ahora la Autoridad del Espacio Público diseña un proyecto de renovación del corredor de Génova y de la Glorieta de Insurgentes; se prevé la reparación del arroyo vehicular, banquetas, jardineras, colocación de luminarias e incluso internar tramos de ciclovía.

En noviembre pasado la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México organizó el Primer Festival del Jazz para rescatar el lado cultural y artístico de la Zona Rosa, perdido ya hace unas décadas.

En enero la delegación Cuauhtémoc prometió arreglar calles y banquetas con una inversión de 200 millones de pesos; el Gobierno de la Ciudad destinará 112 millones y 20 millones ya fueron etiquetados por la Asamblea Legislativa.

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