¿Qué postura debe tomar México ante las decisiones de Trump de cancelar o renegociar tratados?

El mandatario republicano demostró que no fue capaz de reconocer la relevancia del cargo y sus implicaciones; a cien días de su gobierno declaró “pensé que sería más fácil”

¿Qué postura debe tomar México ante las decisiones de Trump de cancelar o renegociar tratados?

La elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos de América desestabilizó al mundo, de inicio a las bolsas de valores y a las divisas de todos los países pues no hay cosa que más genere temor en el mundo financiero que la incertidumbre. Pero la forma de conducirse del Presidente Trump ha sido, por demás, improvisada y torpe. Durante sus primeros días intentó gobernar a “decretazos”, es decir, mediante la firma de “órdenes ejecutivas” que son una manera de ignorar al Congreso, pero algunas de sus decisiones no pasaron la prueba de fuego del sistema judicial, prueba de ello es el bloqueo de su orden ejecutiva que prohibía la entrada de nacionales de países con mayoría musulmana al ser considerada discriminatoria.

Como muchos analistas lo anticipaban, Trump chocó con los mecanismos de “check and balances” (pesos y contrapesos) del sistema político estadounidense. Su propuesta de construir un muro en la frontera con México que desató la condena de diversos Jefes de Estado por todo el mundo, no cuenta con presupuesto para empezar a construirse. Además, la promesa de derogar el llamado “ObamaCare”, el sistema médico aprobado durante la administración anterior, apenas consiguió el apoyo de la Cámara de Representantes y se enfrenta a grandes modificaciones en el Senado.

Trump demostró que no fue capaz de reconocer la relevancia del cargo y sus implicaciones; a cien días de su gobierno declaró “pensé que sería más fácil”, y es con esa actitud que se enfrenta a los importantes retos globales. A 5 meses de su toma de protesta, el saldo es negativo y ha ido tumbo tras tumbo.

El Acuerdo de París es un instrumento internacional con el objetivo de combatir el cambio climático que fue suscrito por 195 países en 2015, que delinea el camino para contener el aumento de la temperatura del globo por debajo de los 2 grados centígrados; en dicho Acuerdo, las naciones pusieron metas de reducción de contaminantes, Estados Unidos se comprometió a una reducción del 26 al 28 por ciento para 2025.
Donald Trump, quien increíblemente ha puesto a un individuo que niega la existencia del cambio climático al frente de la Agencia de Protección Ambiental, anunció la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, pese a que ese país sea el que más contribuye al calentamiento global por sus políticas industriales y consumo de electricidad. Celebro que haya ciudades en EEUU que han desconocido la decisión de Trump y se han manifestado a favor del medio ambiente y del Acuerdo.

Igual suerte parece correr el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, del cual hemos hablado en semanas anteriores, pues parece que es un capricho para Trump llegar a la mesa de negociación en condiciones asimétricas, lo cual no van a aceptar ni México ni Canadá.
Considero que en medio de una arremetida de Estados Unidos contra el consenso multilateral, nuestro país debe seguir respaldando las mejores causas para la humanidad. La política de Washington sólo aísla a Estados Unidos de las dinámicas internacionales lo que se traducirá, a la larga, en una pérdida de su influencia natural y de oportunidades para colocar sus intereses en la agenda global.

Trump ignora por completo, por ignorancia o desprecio, las ventajas de la globalización, del multilateralismo y del libre comercio; México no puede darse el lujo de seguir a su vecino del norte, pues parece que en el mundo se han generado una serie de alianzas no escritas para blindar acuerdos como el de París a fin de proteger el planeta de los males del siglo XXI.

En ese sentido, como mexicanos debemos ser conscientes de este contexto internacional y aprender en cabeza ajena. Estas son las consecuencias del populismo. El que tenga ojos que vea.