La descentralización de la información en Finanzas

Vivimos en una era donde la generación y consumo de información ha visto una aceleración estrepitosa. El ritmo con el que ésta ha crecido puede describirse como exponencial

Por Ivan Barona
Foto: Especial
La descentralización de la información en Finanzas

No cabe duda que vivimos en una era donde la generación y consumo de información ha visto una aceleración estrepitosa. El ritmo con el que ésta ha crecido puede describirse como exponencial y ciertamente eso no nos exime de la obligación de estar enterados.

El avance que se ha generado gracias al poder de la tecnología para procesar, almacenar y compartir dicha información, no estaría completo si no hubiera venido de la mano de un crecimiento en la fuente de la misma.

Descentralización

La facilidad para la interconexión, así como las comunidades que se han formado, todas ellas reforzadas por los efectos de red, ha generado una descentralización de la misma.

Con anterioridad el dueño del medio o canal de comunicación, era el portador de la verdad y diseminaba dicha versión de la misma a su ritmo y conveniencia.

Entrando a temas de economía y finanzas, las fuentes de información solían presentar barreras de entrada, actualmente la cancha se ha emparejado bastante.

Monitoreo de información

Hoy en día un inversionista particular puede consultar, no sólo el precio de cierre de una determinada acción, sino que puede acceder a los reportes periódicos de información financiera de manera inmediata, así como estar pendiente de los eventos relevantes de la emisora.

Si un inversionista quiere ver el reporte trimestral de Ford, podría buscar dicho documento en el sitio oficial de la compañía, comúnmente en la sección de relación con inversionistas y descargarlo.

Si alguien quisiera saber a qué precio cotiza la acción de Apple, podría acceder a un portal de información financiera, ubicar el ticker y consultarlo.
Existen otras fuentes especializadas para poder monitorear estos datos duros, así como la opinión de expertos. Ahora bien, en los principios del trading en línea, una fuente de información podían ser también los foros. Estos clusters de información han evolucionado y una de las vertientes se instaló en las redes sociales.

Una de las empresas que buscó capitalizar esta información descentralizada sobre los mercados bursátiles fue Twitter.

Previo a su salida a bolsa, hacia el verano de 2012 y con poco más de 150 millones de usuarios activos, incorporó una funcionalidad dirigida a la comunidad inversionista: el cashtag.

Si bien esta incursión no fue innovación de Twitter, más bien fue copiada de la empresa StockTwits, con quienes se generó controversia tras el lanzamiento, el uso del cashtag ha tomado relevancia para muchos inversionistas particulares.

¿Qué es un cashtag?

Es una etiqueta de metadata que facilita el intercambio, consulta y almacenamiento de información relacionada con un instrumento financiero, usualmente acciones, fibras, ETF, índices e incluso monedas.

¿Cómo se usa?

Para generarlo, uno suele utilizar el signo $ seguido de las seis primeras letras del ticker de una emisora. Así, cuando uno quiere compartir información o una opinión sobre Netflix, uno utilizaría el cashtag $NFLX.

Por otro lado, si un inversionista ve un cambio relevante en el precio de las acciones de Amazon y desea más información, podría escribir $AMZN en el motor de búsqueda de Twitter y acceder a diversas opiniones y fuentes.

Es muy importante saber que con un gran poder viene una gran responsabilidad y es obligación del inversionista corroborar que la información que se comparta cumpla con la regulación aplicable, es decir, que sea información pública y de una fuente confiable.

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