Diciembre y enero, temporada de partículas suspendidas y enfermedades

Especialistas piden que la norma que mide a las PM se adecue a lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Por Oscar Santillán
Las partículas y el ozono son el mayor reto al que se enfrentan las grandes urbes en el mundo, por lo que se requieren herramientas robustas como son los modelos de calidad del aire, los inventarios de emisiones y el monitoreo continuo de contaminantes, reconoció la Sedema. | Foto: Cuartoscuro.
Diciembre y enero, temporada de partículas suspendidas y enfermedades

Los meses de diciembre y enero vienen acompañados de un problema para la salud pública: la temporada de partículas suspendidas, contaminante que aumenta el riesgo de embolia o de infarto y que además acelera la ateroesclerosis.

Por ello especialistas señalan que en 2018 es necesario que se actualice la norma de partículas suspendidas con el fin de que estén a la par de lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y así reducir los riesgos a la salud.

Y es que a pesar de que hasta el 22 de agosto de este año, las partículas suspendidas PM10 y PM2.5 registraron en la Ciudad de México una reducción del 27% y del 10%, respectivamente, éstas continúan incumpliendo los límites establecidos por las normas oficiales mexicanas de salud ambiental, reconoció la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) en la glosa de su Quinto Informe de Gobierno, presentado el pasado 28 de noviembre.

“Las partículas menores a 10 micrómetros (PM10) registraron (en la Ciudad de México durante 2016) un promedio de 24 horas de 123 μg/m3 y un promedio anual de 61.5 μg/m3 y las partículas menores a 2.5 micrómetros (PM2.5) presentaron un promedio de 24 horas de 96 μg/m3 y un promedio anual de 21 μg/m3″, detalló.

Por lo que la Sedema señaló que la gestión de la calidad del aire para las partículas suspendidas y para el ozono requiere de un mayor conocimiento de la química atmosférica de la Cuenca del Valle de México, debido a que su presencia en el ambiente depende de más de una fuente de emisión.

“Ambos se forman a partir de complejas reacciones químicas que hacen difícil su control, aunado a la topografía de la Cuenca que limita su dispersión”, agregó en el informe.

Lejos de la OMS, cerca de la mala calidad

Los valores de partículas suspendidas registrados en la Ciudad de México se ubican por encima de los fijados en las Directrices sobre la Calidad del Aire de la OMS, ya que para las PM10 se establece un promedio de 24 horas de 50 μg/m3 y un promedio anual de 20 μg/m3, pero en 2016, los registros de la capital rondaron los 123 μg/m3 en el promedio de 24 horas y los 61.5 μg/m3 en el anual.

En tanto que para las PM2.5, la organización mundial definió valores de 25 μg/m3 para un promedio de 24 horas y un promedio anual de 10 μg/m3; no obstante la CDMX registró el año pasado  96 μg/m3 para el promedio de 24 horas y 21 μg/m3 en el anual.

“En las Directrices de la OMS sobre la Calidad del Aire se estima que una reducción media anual de las concentraciones de partículas (PM10) de 70 microgramos/m3, común en muchas ciudades en desarrollo, a 20 microgramos/m3, permitiría reducir el número de defunciones relacionadas con la contaminación en aproximadamente un 15%".

“Sin embargo, incluso en la Unión Europea, donde las concentraciones de PM de muchas ciudades cumplen los niveles fijados en las Directrices, se estima que la exposición a partículas de origen antropogénico reduce la esperanza media de vida en 8,6 meses”, explicó la OMS.

Urge, alinearse a la OMS

Alan Jiménez, director de la asociación civil Comunalidades, Vida y Dignidad, señaló que no se ha trabajado lo suficiente para hacerle frente a la temporada de partículas suspendidas.

“Lo que vamos a tener en estos meses son diferentes  contingencias de partículas suspendidas. Esto tiene que ver con la calidad de las gasolinas y con la tecnología de los automóviles”, puntualizó.

En consecuencia, el activista expuso que para hacerle frente a las PM10 y PM2.5 la Norma Oficial Mexicana NOM-025-SSA1-2014 debe alinearse a lo establecido en los límites permisibles que establece la OMS.

“Cuando participamos en la elaboración de las normas dentro de los debates solicitamos que se fijaran los límites permisibles que establece la Organización Mundial de la Salud, pero la resistencia  de los gobiernos de la Ciudad de México y del Estado, de Semarnat y de Pemex trabaron las negociaciones, por lo que se decidió tener los límites a nivel intermedio, pero se dejó un artículo transitorio en la norma oficial tanto de ozono como de partículas para que en 2018 se inicie de nuevo la discusión de los límites permisibles”, detalló.

Por ello adelantó que buscarán ser incluidos como sociedad civil en las mesas de trabajo de la norma, con la finalidad de que se cumpla lo establecido en el artículo transitorio.

DATO

6 de enero de 2017, se decretó la FASE I por PM10 del Programa para Contingencias Ambientales Atmosféricas (PCAA); sólo duró un día

TE RECOMENDAMOS:

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo