Poliforum, foco rojo en robo de celulares en el Metrobús

Pese a no ser estación de transbordo, es una de las cuatro más saturadas, lo que facilita el modus operandi de quienes se dedican a 'bolsear' a los usuarios

Por Israel Zamarrón

Lejos de contenerse, los robos de celular en la estación Poliforum de la Línea 1 del Metrobús continúan, tal como le ocurrió este miércoles a Maribel.

Ella fue víctima del mismo modus operandi que otras personas han detectado: un grupo de tres a cuatro personas generan empujones para crear confusión y bolsear a los usuarios.

Y es que un factor que es aprovechado por estos delincuentes es la saturación de las estaciones y lo angosto de los andenes, y Poliforum es un ejemplo de ello.

Sin ser estación de transbordo, Poliforum es de las cuatro con más afluencia de la Línea 1, por debajo de la terminal Indios Verdes, la correspondencia Buenavista y el nodo de Glorieta de Insurgentes.

Mientras la terminal de Indios Verdes ronda los 26 mil pasajeros por día, Buenavista y Glorieta de Insurgentes están en los 23 mil.

En tanto Poliforum se acerca a los 20 mil pasajeros por día, superando incluso a La Raza, que conecta con la Línea 3 del Metrobús y con la 3 y 5 del Metro.

En septiembre pasado Publimetro informó que de junio a agosto, la Secretaría de Seguridad Pública detuvo a siete personas por robo de celular en la Línea 1 del Metrobús, dos de las cuales fueron capturadas en Poliforum.

Poca denuncia

Aunque la mayoría de las personas que son víctimas de robo dentro del Metrobús lo denuncian mediante redes sociales, no acuden a un Ministerio Pública a presentar denuncia formal.

Y así lo muestran las estadísticas de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, que indican que de enero a octubre de 2017 se han denunciado 292 robos, es decir, 0.9 por día.

Cifras de la misma dependencia indican que hasta octubre de este año, el robo dentro de Metrobús había tenido un ligero aumento con respecto a 2016.

Lo anterior ya que el año pasado se denunciaron 237 robos dentro de este sistema de transporte, que significan 0.6 casos diarios.

En 2015 se registró la cifra más alta, con 429 casos denunciados, que significaron 1.2 por día; en 2014 fueron 318, es decir, 0.9 por día.

Pese a los robos en el Metrobús, la Procuraduría capitalina aún no ha implementado un operativo con agentes encubiertos, similar al que desarrolló en el Metro.

Retardan agentes encubiertos

De hecho, esta semana reportó que este operativo inhibió los robos de celulares al interior del Metro, ya que pasó de 9.8 delitos por día en julio a 2.3 en noviembre, lo que representa una baja casi del 300%.

De enero de 2016, hasta agosto de ese mismo año, el promedio de robo diario con y sin violencia al interior del Metro, fue de uno a dos casos.

En los tres meses siguientes se elevó, llegando a cinco robos diarios en octubre y 4.3 en noviembre, sin pero en diciembre disminuyó a 2.1.

La Procuraduría informó que en los primeros siete meses de 2017 el promedio diario de robos al interior del Metro fue de 9.8 casos, los cales bajaron a 2.3 a noviembre pasado.

No obstante la baja de robos al interior del Metro con el operativo de agentes encubiertos, la dependencia aún no implementa un operativo similar en el Metrobús.

Lo anterior pese a que el sábado 16 y el martes 19 de diciembre, dos grupos de delincuentes distintos, abordaron una unidad del Metrobús de la Línea 6 para asaltar a los pasajeros.

  • HISTORIA

Estaba asustada y enojada”

A las 17:40 horas del miércoles Maribel esperaba una unidad de Metrobús en la estación Poliforum de la Línea , para dirigirse a Buenavista.

Justo cuando estaba por llegar la unidad, una mujer de tez morena le golpeó la cara y el resto empezó a empujar “hasta meterme al Metrobús, situación que aprovecharon para sacarme el teléfono”.

“Todos a bordo se dieron cuenta y le gritamos al operador que no cerrara las puertas para bajarme”, dice, y apunta que los delincuentes escaparon, mientras la agresora quedó arriba de la unidad.

“Yo estaba asustada y enojada, porque me di cuenta en ese mismo instante de lo que había pasado, fue mayor la impotencia cuando no me pude bajar y tuve que seguirme hasta la estación de La Piedad”, recuerda Maribel.

Al llegar a La Piedad, bajó de la unidad y se dirigió con el policía de la estación, quien tras contarle lo ocurrido respondió que “por desgracia” su labor se limitaba a cuidar los torniquetes de acceso y salida, por lo que su caso, como tantos otros, quedó impune.

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