Piden resolver crisis por obras de la Línea 3 del Tren Ligero

La Comisión Estatal de Derechos Humanos intercederá por vecinos de la colonia Alcalde Barranquitas para que Siteur como la SCT efectúen la reparación integral de los daños

Por Héctor Escamilla

La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) insistirá para que tanto el Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur), así como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) intervengan lo antes posible para resolver el problema de las inundaciones y daños a fincas que se registran desde 2016 en la colonia Alcalde Barranquitas y que son resultado de las obras de la Línea 3 del Tren Ligero.

“Nosotros ya estamos iniciando junto con los vecinos una ruta de acción para poder sustentar las afectaciones que ellos han sufrido de forma indebida, y en su momento estaremos pronunciándonos”, adelanto el ombudsman Alfonso Hernández Barrón, quien mencionó que ya se dictaron las primeras medidas cautelares y en ellas se solicita la presencia de elementos del cuerpo de bomberos y de protección civil en la zona de inundaciones, en particular en las calles de Santa Mónica y Pedro Loza, a la altura de la calle Silvestre Revueltas.

17  inundaciones las que se han registrado en la colonia Alcalde Barraqnuitas entre 2016 y 2018, afectando a más de 40 familias; a ello se suman decenas de fincas con daños estructurales por la construcción de obras

“Nuestro personal ha seguido documentando y seguirá solicitando más medidas cautelares conforme vayamos detectando los diferentes niveles de afectación. Lo que urge que es no vuelvan a darse este tipo de afectaciones que ponen en peligro la integridad física de las personas, pero que además generan una incertidumbre. Cada que empieza a llover los vecinos comienzan a sufrir una serie de afectaciones emocionales” agregó el ombudsman.

Un problema que no le dan solución

En 2016, vecinos de la colonia Alcalde Barranquitas comenzaron a sufrir las afectaciones, luego que se desvió un colector para las obras de la Línea 3 del Tren Ligero. Desde ese año las calles Santa Mónica y Pedro Loza han vivido anegación tras anegación, que alcanzaron un punto crítico este año, luego que en la tormenta del 10 de junio el agua alcanzó casi un metro de altura, y dos semanas más tarde, una nueva tormenta provocó que el agua se elevara dos metros.

A pesar que las autoridades han impulsado medidas paliativas para contener el agua, como instalar bombas y aventar el agua al Parque Alcalde, sus esfuerzos no han funcionado.

A esto se suma que calles arriba, hacia Liceo y otras, las fincas están sufriendo daños estructurales, por la construcción de lumbreras y otras obras complementarias a la Línea 3 del Tren Ligero.

Sobre la calle de Pedro Loza, algunas casas presentan fracturas profundas e incluso están inclinándose. Con el agua de lluvia, el lodo baja velozmente hacia estas viviendas.

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