“Avelina nos la pela y nos la seguirá pelando”: Mufor y Neón

Platicamos con los autores del graffiti que acabó en pastelazo

Por VICE

A un costado del Centro Cultural Ollin Yoliztli, casi en la esquina de las calles Piedra Imán y 4 Poniente, se deja leer con un cinismo sabroso la frase “Avelina Lésper, me la pelas”. Estas letras rosas y azules, aparentemente ingenuas y juguetonas, fueron el detonante de una serie de hechos que no acabaron nada bien: los numerosos memes, un debate con los autores que nunca ocurrió y como acto final de ese performance involuntario, un pastelazo en plena cara a la crítica de arte Avelina Lésper.

Atraídos por la viralización de esta pieza, son varios los que se acercan a tomarse una foto del recuerdo. Maximiliano, de origen oaxaqueño, trae a sus amigos Adalberto y Carlos a que contemplen la obra. Este trío de postadolescentes abre los ojos al contemplar el original después de ver tantas reproducciones en fotos y postales. Además, hoy es una ocasión especial: los autores se encuentran aquí también, que como dos rockstars, hablan de su trabajo con los fans.

¿Qué motivó a Mufor y Neón, este par de amigos de la infancia, a crear tan controversial frase? ¿Por qué después de que ellos mismos se habían mostrado interesados en asistir al debate terminaron por declinar la invitación? Para acabar con estas interrogantes, decidí charlar con ellos, justo frente a su obra.

VICE: ¿Qué edad tienen y a qué se dedican?

Neón: Yo tengo 21 años y estudio Trabajo Social en Ciudad Universitaria.

Mufor: Yo tengo igual 21 años y soy creativo visual. No me considero artista.

Queda claro en tu caso particular, Mufor, que no te consideras artista. Neón: ¿Tú piensas piensas que el graffiti pueda o deba ser reconocido como arte?

Neón: No. Sí tiene técnicas y podría ser una disciplina, pero es muy distinto a que pueda adquirir el rango de arte. Si me preguntas si lo que yo hago es arte, mi respuesta es no. A mí me gusta pintar, me divierte y me hace sentir vivo. Con eso es suficiente para mí.

Si no es arte, ¿qué es el graffiti, entonces?

Mufor: El grafitti es un simple juego de egos: quién pinta más grande, quién pinta más lejos, quién pinta con mayor frecuencia. También quién pinta mejor en cuanto a bombas, tags y piezas se refiere.

No sé si estén al tanto, pero Ricardo Anaya, ex candidato a la presidencia, hizo su tesis respecto al graffiti. Se llamó “El Graffiti en México, ¿arte o desastre?” ¿Ya la leyeron? Si es así, ¿qué opinión les merece?

Neón: ¡No! [risas], no tenía el dato de que la tesis de Ricardo Anaya hubiera sido sobre graffiti. No considero que una persona como él tenga la autoridad para hablar de graffiti; no creo que él haya vivido en un barrio. Aunque pensándolo bien, son mis prejuicios: habrá que leerla para ver qué dijo. En una de esas nos quitamos ese estigma de la mente de que alguien como él no puede hablar sobre graffiti. ¿Ves cómo a veces uno termina convirtiéndose en eso que tanto critica?

Mufor: Yo sí tenía conocimiento de que existía dicha obra, pero no he tenido la oportunidad de leerla.

Les voy a leer un fragmento de esta obra, a ver qué les parece lo que dice el ex candidato: “Una característica distintiva del grafitti es su egocentrismo. Semejante egomanía se encarna tanto en la placa como en el objetivo de los esfuerzos: la perseguida fama personal”. Partiendo de esto que dice Ricardo, ¿están de acuerdo? ¿Ustedes como grafiteros buscan la fama?

Neón: ¿Ves? Nunca pensé decir esto, pero le voy a dar la razón a Anaya, porque así fue como empezó el graffiti. Si te pones a indagar, todo empezó con Taki 183, que es reconocido como el primer graffitero. Él era un repartidor de correos y en cada lugar al que iba ponía su placa: “TAKI 183”. Así fue como el Bronx se empezó a llenar de firmas, acompañadas de la calle donde vivía su autor. Todos ellos, a su manera y aunque sea muy en su barrio, sí buscaban la fama, querían destacarse.

En su caso, ¿ustedes buscan la fama?

Neón: No, yo sólo pienso en esto como un ejercicio de realización personal.

Mufor: Sí y no. Si pudiera dedicarme a esto sin ser famoso, lo haría, pero el medio no es así. Desgraciadamente para dedicarte a esto y que se convierta en algo que te remunere tiene que llegar la fama. Pero veo a la fama más como un medio que como un fin en sí mismo.

Y sin embargo la fama, aunque sea efímera, ya los encontró. Hablemos de este graffiti que se ha vuelto tan viral. ¿Fue pintado con permiso o con anuencia de las autoridades? Porque una de las tesis que ha esgrimido Avelina es que el graffiti es mero vandalismo.

Neón: Esta pieza fue resultado de un congreso transdisciplinario que tenía por objetivo que la gente se acercara y se adentrara al mundo del graffiti. Es irónico, porque para muchos esto no es graffiti. Hay mucha controversia a ese respecto: para algunos el graffiti deja de serlo cuando es legal. Ese es el caso de esta pieza, que se hizo con permiso.

Mufor: Además esta parte de la pieza no lo considero graffiti porque las letras hicimos legibles con toda intención, queríamos que el mensaje llegara. De eso no se preocuparía nunca un graffitero. Muchos criticaron que Avelina dijera que esto es graffiti, y ahí evidenció también su desconocimiento, porque esto no lo es: esta parte de la pieza, la que la menciona, son simples rótulos.

¿Qué sintieron cuando se enteraron que Avelina Lésper había no sólo visto la pieza, sino que se tomó una foto con ella y que los estaba buscando?

Neón: Sinceramente me dio mucha risa. Era contradictorio, ¿no? Después de tantos discursos en los que afirmaba que el grafitti era para gente subnormal, para gente sin talento y sin educación, que le hayamos pegado en su ego tan cabrón como para que nos buscara y que le explicáramos nuestro trabajo, resultaba una contradicción en su discurso. Si ella ha dicho que el graffiti “tienen el valor intelectual de un chiste viral de Twitter”, ¿qué explicación entonces esperaba de nosotros?

Mufor: A mí me interesó muy poco. Eso de hacerte famoso por una frase que fue una ocurrencia y que no tiene nada que ver con tu trabajo ni lo representa, no es algo que favorezca a como quiero ser visto, al contrario. Si alguna vez llego a ser reconocido quiero que sea por mi trabajo y no por un chiste viral.

¿Cómo se les ocurrió nombrar a Avelina Lésper en su graffiti?

Neón: Fue una idea mutua. En realidad en esa parte del muro no iba a haber nada, era un espacio que había quedado vacío. Mientras pintábamos hablábamos sobre Avelina y dijimos: “¿si ella puede opinar sobre nosotros, por qué nosotros no sobre ella?” Fue una idea y consenso mutuos, por eso está ahí arriba la firma de los dos.

¿Por qué justo Avelina Lésper y no algún otro crítico u otro detractor del graffiti, si hay tantos?

Mufor: Porque creo que al menos otros detractores se dan el tiempo de conocer o de investigar. Vaya: hace rato que citaste al mismo Ricardo Anaya, él mismo fue capaz de documentarse y entender que esto es un simple juego de egos con un pseudónimo. Es irónico que alguien como Anaya tenga más conocimiento que ella, que todo lo que dice al respecto del graffiti son opiniones desinformadas y que encima las emite desde una posición de privilegio y de comodidad.

Además algo que me pareció contradictorio es que tanto ella como Horacio Villalobos, que se dicen personas estudiadas, en el programa de ‘Dispara, Margot Dispara’ usaran un vocabulario tan pobre y de una profunda ignorancia para referirse al movimiento del graffiti. Avelina habla como cualquier señora que va pasando por la calle y dice: “no me gusta eso y ráyate las nalgas” porque eso fue lo que dijeron textualmente en el programa. Si ellos usan ese lenguaje para referirse a nosotros, no veo por qué no poder usar nosotros un “me la pelas”.

Hace unos días tuve la oportunidad de charlar con ella y cuando le pregunté si le había parecido grosero el uso del “me la pelas” ella lejos de mostrarse ofendida, dijo: “ Eso que ellos hicieron a mí no me ofendió jamás. Me interesó saber que mi nombre y mi trabajo estaba en boca y en el pensamiento de artistas jóvenes” ¿Ustedes hubiesen pensando que Avelina Lésper se iba a referir a ustedes como artistas?

Neón: ¡Es irónico y contradictorio! Porque sí leí la entrevista y no lo podía creer. No había un match entre esa Avelina, la cordial y abierta de tu entrevista, con la Avelina que escribió en Milenio llamando a los graffiteros montoneros y diciendo “¡Avelina no se la pela a nadie!”.

Mufor: Creo que lo dijo en el momento para que aceptáramos la invitación. Pero ya después de lo que pasó en el Museo de la Ciudad de México volvió a su tono y a sus dichos habituales.

¿Por qué no se pusieron en contacto directo con ella, cuando Avelina tiene un blog al que le pueden escribir directamente?

Neón: No estábamos interesados en entrar en esa trampa de doble discurso. Era muy distinto el tono que manejaba en sus invitaciones escritas y en la entrevista que le hiciste, —en la que inclusive nos llamó artistas—, a lo que dijo en radio, donde afirmó que éramos unos delincuentes que trabajábamos desde una trinchera anónima.

Mufor: Había claramente algo que no cuadraba. Cuando ella habló con Koka, quien a su vez nos contactó a nosotros, no habló de establecer un diálogo, sino que dijo que lo que quería hacer era “llamarnos la atención”. Eso no es una charla ni un debate entre pares. Eso es más bien era un regaño. Además cuando empezó a hablar del famoso sabotaje yo sí le mandé un mensaje directamente comentándole que no me interesaba ir a debatir con alguien hasta que no se preparara, y nunca recibí respuesta.

Si la mesa estaba tan puesta, si los medios y el público estaban tan atentos, ¿por qué no ir y externar todo esto en el debate? ¿Por qué prefirieron no asistir?

Mufor: Porque lo que teníamos que decir ya estaba dicho. Si escribí “me la pelas” era mi manera de decir “no necesito ni me interesa tu aprobación”. Un grafittero no requiere la aprobación ni de un crítico ni de la sociedad, perdería sentido todo el discurso. No habría congruencia.

Neón, en tu caso escribiste en tus redes: “Nosotros estamos dispuestos a abrir la mesa de debate y defender nuestro pensamiento hacia nuestro movimiento el cual no es arte, pero tampoco es una “nacada” ni cosa de “delincuentes”. La idea es dignificar lo que hacemos”. ¿Por qué finalmente decidiste no formar parte de la mesa de diálogo, cuando sí era tu intención hacerlo en primera instancia?

Neón: Porque muy pronto se puso de manifiesto que la señora no quería dialogar ni debatir. Prueba de ello es que lo llevó a su terreno. Nosotros la invitamos aquí a la ENAH, incluso tenemos pruebas de que la carta se mandó y ella nunca nos respondió. Días después, de forma muy autoritaria, ella decidió que el 4 de agosto a las 11 de la mañana se iba a llevar a cabo. Así, sin consultarnos si podíamos. No hubo acercamientos para pactar fecha ni lugar.

Mufor: Fue muy unilateral el que simplemente nos avisara del lugar y la hora, desestimando nuestras actividades. De hecho yo no podía asistir porque tenía trabajo.

Neón: Yo tampoco, justo ese día tenía mi examen del TOEFL.

En redes sociales algunos atribuyeron esta renuencia al diálogo como un acto de cobardía. Se llegó a decir que no tenían argumentos para contender. ¿Qué piensan de quienes afirman esto?

Neón: Es que no puedes debatir sobre graffiti en un museo, es absurdo. Ella se queja de que el lenguaje de la curaduría es artificial y no comunica nada, pero se lleva la discusión sobre el graffiti a un museo. El debate sobre el graffiti debe hacerse en la calle.

Nosotros no podemos controlar lo que la gente piensa. Sencillamente no asistimos porque la señora nos quiso jugar sucio, no porque no tuviésemos argumentos para defender nuestras ideas.

Mufor: Es muy cagado. La gente también es muy incongruente, condenó el pastelazo tildándonos de estúpidos, idiotas e ignorantes, asumiendo que fuimos nosotros. En el mismo discurso en que la gente dice que la violencia es mala, dos líneas más abajo nos insulta y ni siquiera nos conoce, o sabe si fuimos nosotros.

A mí tanto en mi Facebook personal como en mi página me llovieron insultos tildándome de machista y de misógino, cuando el “me la pelas” no era literal, sino parte del uso del argot. Era decir: “soy más verga que tú”. Y tan “más verga” soy que ni siquiera me tomé la molestia de ir a ese supuesto debate y le di prioridad a mi trabajo. Porque el graffiti no necesita que nadie lo valide.

¿Están de acuerdo en que se haya resuelto así una diferencia ideológica?

Mufor: No lo justifico pero hasta cierto punto lo entiendo. No es lo mismo hacer una crítica desde una óptica y un lenguaje profesionales, es decir “el punto de fuga está mal, la composición está mal, el trazo está mal hecho” que simplemente ofender. Pero no: si te pones a escuchar sus críticas, la señora usa palabras altisonantes, haciendo menos a las personas. Y claro, eso en algún momento a alguien le iba a enojar. Es obvio que la agresión trae más agresión. Es como en la física: a toda acción corresponde una reacción.

Neón: Yo no estoy para nada de acuerdo. Yo creo que la violencia nunca va a ser la respuesta. Y mira que a mí me llovieron comentarios como “eres un pendejo”, “eres un ignorante”, “eres un misógino”, “seguro es un codos-cenizos que votaste por MORENA”. Para mí sería muy fácil contestar a toda esa violencia, pero prefiero pasar sin ver.

Si tuviesen otra oportunidad para charlar con Avelina, en condiciones mutuamente negociadas y sin este clima de imposición del que hablan, ¿se interesarían en un diálogo con ella? ¿Se podría dar un encuentro?

Mufor: Una charla sí, pero ya sin medios y todo este revuelo que se hizo alrededor. Te repito: yo no busco hacerme famoso por el “¡Avelina Lésper, me la pelas!” sino por mi trabajo.

Neón: Sí, por supuesto. En la calle, sin tanta rigidez y sin toda esa institucionalidad que hubo. ¡Estaría chingón que fuera en la calle, viendo graffiti!

¿Qué le dirían a Avelina, en el supuesto de que ella leyera esta entrevista?

Neón: ¡Saludos Señora! [Risas] Me han gustado algunas críticas que ha hecho, aunque no lo crea comparto ideas de usted sobre el arte aunque me diga inculto en algunas de ellas. Y sepa que yo nunca quise que sucediera lo del pastelazo. Eso fue una pendejada.

Mufor: Hola. Yo también creo que fue una pendejada, como también lo es hablar de un tema que desconoce. Creo que una investigación previa sobre el tema hubiera sido muy funcional y nos hubiese evitado todos estos líos. Por favor deje de hablar desde su burbuja social y económica, porque no creo que usted haya vivido el graffiti como se debe, en el barrio. Si está dispuesta a platicarlo, vamos a echarnos una plática personal, pues yo no tengo nada contra usted. Estaría buena una charla, chingándonos un cafecito.

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