Papa Francisco desayuna con mil 500 indigentes en el Vaticano

Para el papa Francisco, la ayuda al prójimo "no es una opción sociológica, no es la moda de un pontificado, es una exigencia teológica

Por Miguel Velázquez

El papa Francisco exhortó a escuchar el grito de los pobres sofocado por "el estruendo de unos pocos ricos" en una misa celebrada en San Pedro y después almorzó en el aula Pablo VI con mil 500 indigentes a quienes regaló una jornada especial.

El pontífice argentino aseguró que la atención a los pobres no puede ser "la moda de un pontificado", pero en estos cinco años Francisco se ha volcado en atender a los más desfavorecidos.

El año pasado Francisco instituyó la Jornada Mundial de los Pobres para la Iglesia católica y en su segunda edición, el papa celebró de nuevo una misa en la basílica de San Pedro, donde en las primeras filas se sentaron 6 mil sintecho, indigentes e inmigrantes.

En su homilía, Francisco afirmó que el grito de los pobres es "cada día más fuerte, pero sofocado por el estruendo de unos pocos ricos, que son cada vez menos pero más ricos".

Sacudió las conciencias al recordar la imagen de "los pocos epulones que banquetean con lo que en justicia corresponde a todos" porque, destacó el pontífice, "la injusticia es la raíz perversa de la pobreza".

Como cristianos no podemos estar con los brazos cruzados: papa Francisco

Pero además hizo referencia al aborto al pedir escuchar "el grito ahogado de los niños que no pueden venir a la luz" y a las guerras y "a los chicos acostumbrados al estruendo de las bombas en lugar del alegre alboroto de los juegos".

El pontífice recordó "el grito de los ancianos descartados y abandonados" y el de los inmigrantes, "quienes deben huir, dejando la casa y la tierra sin la certeza de un lugar de llegada" o "de poblaciones enteras, privadas también de los enormes recursos naturales de que disponen".

A los fieles les dijo que es Dios quien pide que "lo reconozcamos en el que tiene hambre y sed, en el extranjero y despojado de su dignidad, en el enfermo y el encarcelado".

E insistió en que "el cristiano no puede estar con los brazos cruzados, indiferente, fatalista" ante el sufrimiento del prójimo.

"Miremos lo que sucede en cada una de nuestras jornadas: entre tantas cosas, ¿hacemos algo gratuito, alguna cosa para los que no tienen cómo corresponder?", interrogó Francisco durante su homilía.

El pontífice argentino concluyó pidiendo al Señor que enseñe a "dejar lo que pasa, a alentar al que tenemos a nuestro lado, a dar gratuitamente a quien está necesitado".

Porque para Francisco, la ayuda al prójimo "no es una opción sociológica, no es la moda de un pontificado, es una exigencia teológica. Es reconocerse mendigos de salvación, hermanos y hermanas de todos, pero especialmente de los pobres, los preferidos del Señor".

En Publimetro TV

México despide a Fernando del Paso con los honores de grandes artistas

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo