Octava de la Guelaguetza 2019 cumple a Oaxaca y al mundo

Estuvieron presentes Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, y el gobernador Alejandro Murat

Por ADN Sureste

En la octava del Lunes del Cerro, por primera vez se presentó la delegación de San Carlos Yautepec mostrando su fandango y jarabe carleño.

Debido a la cercanía de las haciendas que existieron y fueron habitadas por familias españolas, que practicaban el fandango, esta comunidad lo adoptó y puso en práctica en sus enlaces matrimoniales.

La máxima fiesta de los oaxaqueñas fue presidida por el gobernador Alejandro Murat Hinojosa, quien estuvo acompañado por la doctora Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien acudió a esta fiesta multicultural en su representación.

En el palco oficial también estuvieron Víctor Manuel Villalobos, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), el presidente municipal de la ciudad, Oswaldo García Jarquín y su esposa Patricia Benfield, así como el ex actor y ahora político de Morena, Sergio Mayer, además de funcionarios estatales y federales.

Como marca la tradición, las chinas oaxaqueñas abrieron la máxima fiesta de los oaxaqueños con su convite y jarabe del valle.

Portando sus vistosas faldas, cargaron sus canastas enfloradas con motivos religiosos, invitando al público a gozar de esta celebración acompañadas por los chirimiteros y tamborilleros para interpretar el jarabe del valle.

Una de las más aplaudidas fueron las mujeres de San Juan Bautista Tuxtepec con su flor de piña, baile creado por la profesora Paulina Solís Ocampo, que representó la alegría de la mujer por la buena cosecha de la piña.

Vistiendo sus huipiles de las comunidades de la región, las bellas jóvenes bailaron la alegre melodía.

San Francisco del Mar, mostró la danza de los negritos de corpus christi.

Cargando sus balsas, los danzantes vestidos con su pantalón y camisa de manta bailaron como en la época prehispánica en los centros ceremoniales, como una forma de rendirle homenaje y tributo a las deidades del sol, la lluvia, los rayos y la tempestad. En la actualidad se dedica esta danza al santo patrono de corpus christi.

Con su jarabe chenteño, la delegación de San Vicente Coatlán rindió culto a la culebra, representando el cortejo de algunas aves propias de la región con versos picarescos.

San Andrés Solaga representó la boda solagueña, mostrando como se lleva a cabo una tradicional boda en esta comunidad.

Vestidos con su pantalón y camisa de manta en el caso de los hombres y su vestido de manta las mujeres, representaron el rito de la boda
en este pueblo.

El dulce y nostálgico misticismo de los sones mazatecos se vio representado por la labrada de cera de la delegación de Huautla de Jiménez, que realizan 15 días antes de su fiesta tradicional.

La labrada de cera se lleva a cabo tradicionalmente un día lunes por la mañana, en la casa del primer mayordomo, donde se disfrutan alimentos y algunas bebidas, además de interpretarse los tradicionales sones mazatecos.

La nostalgia invadió a los asistentes a la rotonda de las azucenas al interpretar la canción mixteca, de José López Alavez, que dio paso al jarabe mixteco de la delegación de Huajuapan de León.
Con sus sombreros en la mano, los turistas y visitantes cantaron la hermosa canción de la tierra del sol.

La danza de la pluma fue presentada por Cuilapam de Guerrero, los danzantes mostraron sus imponentes penachos para ejecutar esta danza de conquista, integrada por marchas, himnos, pasos dobles y sones, recordando la conquista de los aztecas por parte de los españoles.

San Pedro Ixcatlán bailó la borrachita, en donde las mujeres con sus huipiles multicolores deleitaron a los asistentes al auditorio del Cerro del Fortín.

Cabe precisar que estos bailes tienen una antigüedad de aproximadamente 260 años.

El Espinal representó la mayordomía en honor a San Juan Bautista, que se celebra el 24 de junio con grandes festejos religiosos, al termino de la enramada se escuchan los sones tradicionales como la espiñaleña, la luna, juanita y muchas más.

Las mujeres de esta delegación fueron admiradas por sus hermosos vestidos bordados de flores, resaltados con grandes joyas de oro.

Los versos picarescos no pudieron faltar en esta tercera edición de la Guelaguetza con Santiago Pinotepa Nacional que bailó sus sones, juegos y chilenas llenas de picardía.

Al final, el Mandatario estatal y sus invitados bailaron con todas las delegaciones dando por terminada la tercera función de la Guelaguetza 2019.

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