Peregrinación a San Juan de los Lagos deja gran derrama económica y daño ambiental

A la peregrinación acuden más de siete millones de personas anualmente, pero aunque revitaliza la región, también deja una huela ecológica severa

Por Héctor Escamilla

Aunque deja una derrama económica vital para la región, el turismo religioso que produce la Virgen de San Juan de los Lagos también deriva en un grave daño medioambiental. Tan sólo el Día de la Candelaria (2 de febrero) se genera alrededor de cien toneladas de basura

La festividad deja ingresos por cuatro mil 250 millones de pesos anuales, pero el daño al entorno ecológico se está degradando, al grado de que algunas especies endémicas han ido desapareciendo.

El investigador del Centro Universitario de los Lagos (CULagos) de la Universidad de Guadalajara, doctor Simón Pérez Romero, indicó que esta imagen tiene un fuerte impacto económico y social, sobre todo por el turismo religioso y cultural.

“En este peregrinar a pie, con trayectos de varios días, vemos que el motivo que lleva a las personas a desplazarse a San Juan es la fe. Lo interesante es que estas caravanas no son de personas mayores en su mayoría, sino también de gente joven. Por tradición se ha continuado. La ciudad de San Juan se prepara para recibir, desde mediados de enero, a los peregrinos, y se estiman cerca de 600 mil personas que van a llegar ahí. Son alrededor de 7 millones al año”, añadió Pérez Romero.

Esto genera un impacto que dinamiza y activa a la economía de la región Altos Norte, con una derrama económica de alrededor de cuatro mil 250 millones de pesos anuales. Tan sólo el 2 de febrero, la Secretaría de Turismo calcula una derrama de 400 millones.

Peregrinación a San Juan de los Lagos deja gran derrama económica y daño ambiental FOTO: Cortesía

Los peregrinos consumen en diferentes gamas de servicios como hospedaje, alimentación y venta de artesanías o productos locales como cajeta o dulces tradicionales. Los feligreses provienen de Ciudad de México, Guanajuato, Puebla, Aguascalientes, San Luis Potosí, Zacatecas, y Estado de México, entre otros.

Pérez Romero especificó que el CULagos realiza estudios como el de “Agenda de competitividad de San Juan de Los Lagos”, y además se preocupan por formar en las aulas a quienes habrán de heredar los negocios del lugar.

Sin embargo, este fenómeno turístico deja impactos en el medio ambiente, subrayó el investigador del CULagos, doctor Mauricio Larios Ulloa. Explicó que los 7 millones de personas al año deben comer o ir al baño, y no hay un manejo adecuado de residuos plásticos ni de desechos orgánicos, con lo que se produce contaminación y focos de infección gastrointestinal. Tan sólo el 2 de febrero, Día de la Candelaria, se generan alrededor de 100 toneladas de basura.

“Llevamos seis años implementado una limpieza de la Mesa Redonda, una altiplanicie de 3 mil metros muy conocida en San Juan. Ese símbolo paisajístico es punto de encuentro para los peregrinos, de campamentos y de acumulación de los desechos. Ahí estudiamos especies endémicas de cactáceas. Se hace urgente limpiar los residuos ahí cada que se van los peregrinos. Sé que es simbólico, pero es parte de la formación académica de los estudiantes, sobre todo de la carrera de Ingeniería Bioquímica del CULagos. Pero no es suficiente porque son demasiados los desechos que se acumulan y genera la pérdida de la biodiversidad. Y la región alteña es castigada en ese sentido”, declaró Larios Ulloa.

Aseguró que, derivado de estas actividades turísticas, existe una visible disminución de las especies cactáceas endémicas. El último diagnóstico que realizó (de 2013 a la fecha), evidenció que la especie más afectada fue la Mamilaria politele, conocida coloquialmente como biznaga, que desapareció del paisaje.

“Si los estudios se ampliaran a otras especies vegetales o animales, como los roedores, seguro habría resultados catastróficos”, alertó Larios Ulloa.

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