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Noticias 21/07/2020

Por necesidad, comercios no esenciales del Centro Histórico trabajan “como delincuentes”

El representante de los comerciantes insistió en un diálogo con los gobierno para la reapertura gradual de comercios y apuntó que no están en contra de los ambulantes, pero sí de que no haya un plan para apoyarlos y regularizarlos

Por : Ilse Contreras

Como delincuentes, con las cortinas a la mitad, haciendo citas por redes sociales y huyendo de las autoridades, así es como laboran los negocios no esenciales de la capital, refirió el presidente de la Asociación de Comercios del Centro Histórico, José Juan Ayala Vázquez.

En entrevista con Publimetro, indicó que más de mil pequeños comercios son los que ya no levantarán su cortina aún cuando se de la reapertura por el cambio de semáforo de la epidemia por el Covid-19, lo que representan casi cuatro mil familias sin ingresos.

“Son de todos los giros, estuvieron aguantando o buscando el apoyo familiar para préstamos, pero después de cuatro meses es imposible, hay negocios que habían abierto este año, otros tienen 10, 15, 30 años”, comentó.

Agregó que la reapertura de vialidades en el primer cuadro de la capital no les significó más allá de un aumento del 5%, por lo que insistieron en que debe haber un plan integral de apertura a negocios no esenciales de manera organizada y escalonada.

En cuanto a los comercios considerados no esenciales, Ayala Vázquez indicó que son 200 comercios que están laborando de forma intermitente, “a media cortina, únicamente con las puertas de metal abiertas” o a través de citas o pedidos por Internet y redes sociales, mientras que el comercio informal continúa operando sin las medidas de seguridad sanitaria.

“Ahora parece que los que estamos fuera de toda norma o legalidad y  trabajando de forma clandestina somos los formales, caminas por el norponiente del Centro que siempre ha sido invadido por el comercio informal, está ahí, vendiendo en la calle”, señaló.

Respecto a los apoyos de 10 mil pesos que brindó el Ayuntamiento de Puebla como apoyo por la crisis, criticó que no es una alternativa de solución ya que tras cuatro meses de cierre apenas alcanzó para pagar algunos salarios caídos o rentas vencidas.

“Muy pocos se sumaron a ese apoyo porque está condicionado a que si aceptabas  no podías  acceder a otro crédito a tasa preferencial cuando den luz verde y requieras de un apoyo más fuerte para reiniciar sus actividades”, indicó.