Llueven presiones sobre Trump por modernización del TLCAN

Los industriales presentan peticiones y propuestas puntales de renegociación, en las que delimitan sus intereses respecto al tratado comercial.

Por Notimex

El gobierno de Donald Trump se convirtió en objeto de una avalancha de presiones por parte del sector agrícola, industrial, sindical y ecologista, así como de prominentes legisladores con motivo de su decisión de impulsar la modernización del TLCAN.

La notificación para el inicio de negociaciones con México y Canadá después de un periodo de 90 días detonó una oleada de posicionamientos de quienes quieren evitar que la renegociación afecte a sectores clave y quienes buscan adiciones o reformas mayores al acuerdo.

Trump esbozó su interés de actualizar las áreas de propiedad intelectual, prácticas regulatorias, empresas estatales, servicios, procedimientos aduanales, así como en medidas fitosanitarias, trabajo, medio ambiente y pequeñas y medianas empresas.

Pero la notificación formal evitó los objetivos más específicos que había incluido en el borrador inicial presentado al Congreso. En este marco arreciaron los posicionamientos, desde la cúpula empresarial, rancheros, legisladores, líderes sindicales y activistas.

Proceso rápido, urgió la Camara de Comercio a Trump

La Cámara de Comercio de Estados Unidos, el organismo empresarial más grande del mundo, urgió al presidente Trump a una rápida modernización del Tratado de Libre Comercio de Amércia del Norte (TLCAN), a mantenerlo como un acuerdo trilateral y a evitar cualquier alza arancelaria o barrera entre Estados Unidos, México y Canadá.

“Debemos empezar por reconocer el valor del acuerdo para nuestro bienestar económico”, señaló su presidente Thomas Donohue.

Entre los más importantes sectores económicos de Estados Unidos, los agro-productores se encuentran entre los grupos más vocales en su defensa del acuerdo y en la necesidad de que la modernización no afecte el trato preferencial en su comercio con México.

“Es critico que preservemos las considerables ganancias que hemos obtenido para el sector de agricultura y comida de Estados Unidos”, indicaron la Asociación Americana de Exportadores de Granos y el Instituto Norteamericano de la Carne.

Estados Unidos vendió el año pasado a México casi cinco mil millones de dólares en productos lácteos y cárnicos –incluido pollo, res y cerdo—, un sector del que dependen más de 15 millones de empleos en territorio estadunidense.

Sector agropecuario alma la voz

El sector agropecuario ha recibido apoyo de sus representantes en el Congreso, en especial del senador Chuck Grassey de Iowa -el principal estado productor de huevo, puerco, soya y maíz- quien está preocupado de represalias de México si se le presiona demasiado.

“La administración (Trump) debe rechazar tajantemente cualquier renegociación que pueda lesionar a la agricultura”, dijo Grassley, quien ha advertido a funcionarios estadunidenses sobre la propuesta que circula en México para comprar maíz de Brasil o Argentina.

El sector automotriz, que es unánimemente considerado como uno de los casos de éxito del acuerdo, saludó asimismo la necesidad de modernizar el TLCAN, aunque ha externado una posición cautelosa en algunos aspectos de la negociación mencionados por la administración Trump.

Dentro del sector existe preocupación de que la insistencia de la administración Trump en modificar la regla de origen de contenido regional para autos –de 62.5 por ciento- afecte negativamente las cadena de suministro existentes.

Industria automotriz hace propuestas

El Consejo Americano de Política Automotriz, que representa a Ford, General Motors y Fiat Chrysler, ha sugerido su preferencia de que la administración Trump lidie con el tema de prácticas de divisas más que abrir la caja de pandora de las reglas de origen.

En el marco de la ronda de consultas realizadas por el representante comercial Robert Lighthizer con legisladores, el senador Rob Wyden señaló que el tema de las divisas buscará ser incluido por la administración Trump en la negociación del TLCAN.

Desde noviembre pasado, poco después de las elecciones, Barack Obama advirtió a Trump que cualquier decisión que tomara sobre el TLCAN debería tomar en cuenta “la cadena global de suministro” o de lo contrario podría afectar en especial a la industria automotriz.

Fabricantes de ropa y calzado

Un planteamiento similar hicieron los presidentes de la Asociación Americana de Ropa y Calzado (AAFA), Rick Helfenbein; de la Asociación de Líderes Industriales (RILA), Sandra Kennedy; de la Federación Nacional de Menudistas, Matt Shat y de la Asociación de la Industria de la Moda (USFIA), Julia Hughes.

“Coincidimos que el acuerdo debe ser actualizado para reflejar la realidad de los negocios de hoy. Sin embargo pedimos apoyo (…) para asegurar que no se perjudique a las exitosas cadenas de abasto de las que dependemos”, escribieron a la administración Trump.

Al igual que los empresarios, legisladores como el influyente senador republicano de Arizona John McCain advirtieron a la administración Trump evitar restricciones comerciales en la renegociación del TLCAN.

“Cualquier esfuerzo para imponer nuevas restricciones a nuestra capacidad de comerciar con México y Canadá podría poner en peligro el futuro del TLCAN y tener consecuencias desastrosas para Arizona y para el país”, señaló McCain.

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