Conviértete en tu propio Rey Mago

Si ya olvidaste la inmensa emoción que experimentaste durante las mañanas (a veces madrugadas) del 6 de enero de tu niñez, este artículo es para ti. Sí, ya sé que eres un hombre maduro y que las obligaciones, los compromisos y las responsabilidades prácticamente de convirtieron a fuerzas en un adulto gruñón y enojón. Pero ¿qué tal si, más allá de la edad que puedas tener en este momento,  te pones a hacer un inventario de lo que eres, de lo que fuiste, de lo que tuviste, de lo que tienes y de lo que quieres para transformar todo tu entorno en un mejor lugar para estar y existir?

Y mucho ojo, no se trata de una cuestión de ponernos a fantasear con sueños inalcanzables. Pero, ¿qué tal si (como corresponde a la mayoría de los adultos, sobre todo aquellos que ya son padres de familia), por un momento le escribes una cartita a los Reyes Magos y les pides tres regalos, uno a Melchor, uno a Gaspar y uno a Baltazar… o sea, a ti mismo, para que te traigas tres obsequios que siempre has necesitado?

Bien puede tratarse de cosas materiales o emocionales, porque a final de cuentas todos tenemos necesidades distintas. La importancia de este ejercicio es que por unos instantes te puedas sacudir esa adultez que poco a poco, y sin darte cuenta, te ha ido amargando a grado tal de parecerte al Grinch o al Scrooge de la Navidad.

Para empezar, hagamos una autoevaluación de cómo nos portamos (con nosotros mismos y con los demás el año pasado). Si nuestro comportamiento fue bueno o aceptable,  pensemos en auto-regalarnos tres obsequios importantes, de impacto: Una nueva pareja (o si ya la tienes, novia o esposa, reavivar la pasión con un viaje a un lugar paradisiaco o una nueva luna de miel a su destino predilecto), un nuevo automóvil (no tiene que ser último modelo o un ostentoso Ferrari) o cambiar ese anticuado guardarropa que ya nos hace ver como un aburrido episodio de nuestra ochentera adolescencia.

También puedes optar por actualizarte en el tema de los llamados gadgets: ya es hora de sustituir ese teléfono celular por uno más moderno, con conexión supersónica a Internet y con acceso a las famosas redes sociales (si no sabes qué es eso, acércate a tus sobrinos para que te asesoren); igualmente, esa laptop o notebook que presumías en la universidad ya está totalmente obsoleta, es hora de adquirir una tablet. Y ni qué decir de tu consola de videojuegos, hace siglos que ya no sacan nuevos títulos para ese modelo… nuevamente pide asesoría con los expertos: tus sobrinos.

Igualmente, puedes considerar regalos no materiales o intangibles. Si te has vuelto calculador y temeroso, ya es tiempo de que te sacudas esa actitud y nuevamente te conviertas en una persona osada, con ganas a tomar riesgos en cualquier ámbito de tu vida. ¿El paso de los años te robó el ímpetu que te permitía ser un líder (en el trabajo, con tu grupo de amigos, en tu propio hogar…)? Pues entonces en tu cartita escribe que quieres ser un sujeto lleno de decisión y personalidad, como cuando eras niño y con tu bicicleta pasabas por todos los charcos de lodo con tal de lucirte enfrente de todas las chicas de tu colonia sin importarte que al llegar a casa tu mamá te pusiera una tunda de antología.

¡Pídete lo que quieras, el cielo (y tus miedos) es el límite! Y no olviden que todos los sábados los espero en punto de las 23:00 horas en su programa “Exclusivo Para Hombres”, que se transmite por Telefórmula (121 de Cablevisión y 121 de Sky).

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo