La columna de Toño Esquinca: Conexiones

Ojalá pudiera existir un artefacto que revelara la conexión entre una causa y un efecto; entre aquello que nos duele tanto en la vida, con aquello que lo originó. Ojalá el hilo que une lo que sembramos con lo que regresa a nosotros fuera visible como un cable, para que con toda claridad viéramos la puntualidad con la que funcionan las leyes del Universo para esta experiencia llamada vida en la Tierra.

Lo que damos, regresa multiplicado; el fondo es el mismo, pero a veces la forma, es algo inesperado. Dios tiene un espléndido sentido del humor e infinita creatividad, y por eso sucede que aquello que viene de vuelta, está camuflado de algo que parecería no tener conexión con lo que hemos hecho o dejado de hacer, pero está tan relacionado que si pudiéramos verlo, nos iríamos para atrás.

Más allá del morbo, lo más valioso de poderlo observar, es la invaluable lección de la totalidad de la experiencia humana, en donde, como poderosos creadores, tenemos que vivir nuestra creación; esté calificada como buena o como mala. No hay castigos ni reprimendas; es sencillamente que si creamos, ejercemos el derecho a vivir aquello que diseñamos.

Dios, el Universo, o como quiera usted llamarle, pone la materia prima, la sustancia divina y perfecta, la tela que lo contiene todo; y usted, yo, y todo ser humano, ponemos las elecciones del libre albedrío con la capacidad de nuestra conciencia. Si somos tan despiertos como para “oír los ruidos del futuro”, como sabiamente dijo el Maestro David Bowie, tendremos una ligera ventaja para anticiparnos a ver que si sembramos semillas amargas, nacerán frutos amargos.

Todo se trata del alimento y aprendizaje de la conciencia, así que de cualquier manera se aprende, sólo que si somos más despiertos, más ricos de conciencia, sabremos a qué tipo de experiencias nos conducen ciertos caminos. Es como si la memoria del alma fuera un regalo que se adquiere con el trabajo de las vidas y vidas del espíritu.

El que roba, será robado, pero no nada más en la misma especie, sino en aquello que atesora, como por ejemplo, un sentimiento por alguien; al que siempre se le bloquean los caminos a sus metas, sencillamente está recibiendo el efecto de aquellas puertas que ayudó a cerrar para otros; el que oculta la verdad que beneficiará a otro, tendrá garantizada una pérdida de la vista temprana, o tal vez procreará un hijo ciego. No siempre se vive el efecto en una sola vida, ni en una sola generación; porque todo está profundamente conectado, y perfectamente balanceado.

Nada está en realidad fuera de orden; la vida simplemente nos es prestada para poder meternos al cuadro que pintamos con tanta pasión, que parece real. El truco radica en adueñarnos por entero de nuestras creaciones, con el poder total de nuestra conciencia.

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