La columna de Yazmin Alessandrini: ¡Protege tu vida privada!

Las redes sociales prácticamente han llegado para quedarse y muchos de nosotros todavía no somos lo suficientemente hábiles para saber manejarlas y controlarlas

Vivir en la era del Internet y de los grandes avances tecnológicos nos permite disfrutar de la vida como quizá nuestras generaciones antecesoras jamás lo hicieron. Y es que, no se puede tapar con el dedo, somos protagonistas y partícipes de una época que puede jactarse de muchísimas ventajas y beneficios; sin embargo, al mismo tiempo, también es un hecho incontrovertible lo anterior también acarrea un sinfín de enormes desventajas, sobre todo si reflexionamos que hoy por hoy las redes sociales prácticamente han llegado para quedarse y muchos de nosotros todavía no somos lo suficientemente hábiles para saber manejarlas y controlarlas.

Fortuna de unos y desgracia de otros, refiriéndome específicamente a aquellos que tienen una relación de pareja (noviazgo o matrimonio), hombres y mujeres por igual han visto cómo sus vínculos emocionales se han visto seriamente afectados para bien y para mal porque en pleno auge de las redes sociales su vida privada se ha hecho pública ya sea iniciativa personal o porque alguien más decidió compartir con el resto del mundo lo que grabó o fotografió con su smartphone mientras se encontró con fulanito y sutanita en un restaurante, en una discoteca, en el aeropuerto o justo en el momento en el que éstos salían de un motel a altas horas de la madrugada.

Está más que comprobado que el sentido menos común de todos es el sentido común, razón por la cual son verdaderamente alarmantes los casos de personas cuyas vidas quedan marcadas y desgraciadas por la falta de discreción y el exceso de confianza en los que caen a la hora de manejar sus vidas privadas.

Cierto, no podemos sustraernos al contundente hecho de que estamos rodeados de personas maliciosas, malintencionadas y siempre dispuestas a perjudicar a quien se deje sin medir las consecuencias.

Debemos estar muy claros en algo muy importante: sin importar nuestra edad, nuestro género y nuestra condición social siempre debemos estar dispuestos a proteger nuestra vida privada. Protegerla de nuestra propia familia, de nuestros colegas en el trabajo, de nuestros amigos, de los desconocidos e incluso de nosotros mismos. Ser maduros, responsables, discretos, congruentes, cuidadosos  y respetuosos nos permitirá llevar una existencia libre de conflictos y problemas.

Asimismo, debemos tomar muy en cuenta que de todas las actividades que realizamos en nuestra cotidianidad no todas las debemos compartir con aquellos con quienes tenemos algún tipo de vínculo. Y no se trata de andar jugando al Doctor Misterio, sino que es importante que consideremos que el sujeto que mejor va a cuidar de nuestra espalda seremos nosotros mismos, por lo que no debemos permitirnos margen de error alguno para que otra persona conozca aspectos sumamente delicados de nuestra vida, so pena de que pueda utilizar esta información en contra nuestra y hacernos daño de una manera irreparable e irreversible.

Cuando una persona nos traiciona, nos afecta, nos daña, nos defrauda y/o nos destruye la existencia es porque, sin lugar a dudas, nosotros les proporcionamos aquellas armas con las que nos lastimaron. Por eso, es válido que todos estemos alertas y en base a la desconfianza podamos desarrollar una especie de sexto sentido para cuidarnos de todo y de todos.

Y recuerda: Si no quieres que tu vida privada se haga pública, no la hagas en público y no permitas que nadie (ni siquiera tú) la difunda.

Y no olviden que todos los sábados los espero a las 23:00 horas en su programa Exclusivo Para Hombres, por Telefórmula (121 de Cablevisión y 121 de Sky).

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