La columna de Vicente Amador: Festejar el 30 de abril... con un mejor país

Hay un importante número de niños quienes se encuentran en situaciones en las que poco o nada hay por celebrar

El Día del Niño es una conmemoración naturalmente vinculada con sonrisas, alegría, color y dulces. Sin embargo, hay un importante número de niños quienes se encuentran en situaciones en las que poco o nada hay por celebrar. Para que las condiciones de la infancia sean cada vez mejores, conviene, en principio, hacer visibles algunos de estos escenarios.

Fue en 1924 —siendo Álvaro Obregón el presidente de la República y José Vasconcelos el entonces Secretario de Educación— cuando se decretó en nuestro país el 30 de abril como Día del Niño. Más de nueve décadas después, y según la Encuesta Intercensal 2015, en México residen 39.2 millones de niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años, es decir, casi una tercera parte (32.8%) de la población total.

Según el CONEVAL, con cifras al 2014, casi el 54% de la población menor de 18 años se encuentra en alguno de los niveles de pobreza. El tema no queda ahí, pues únicamente el 17% no se encuentra en pobreza ni es vulnerable por ingresos o por alguna carencia social.

En este escenario, no resulta extraño —pese al descenso en las últimas décadas— que aún continuemos atestiguando un gran número de muertes infantiles, especialmente en los segmentos poblacionales más vulnerables. Muchos de estos decesos podrían evitarse. Nos dice la UNICEF que “más del 70% de las muertes infantiles que se producen todos los años se deben principalmente a seis causas: diarrea, paludismo, infecciones neonatales, neumonía, parto prematuro o falta de oxígeno al nacer”.

Una situación similar ocurre con la educación, donde aún hay un porcentaje importante de la población que no asiste a la escuela o cuenta con pocos años de instrucción. O bien, el trabajo infantil que es una de las grandes áreas de oportunidad en las cuales incidir. No creerá usted las alarmantes cifras en esta área.

Según la Organización Mundial del Trabajo, con datos al 2012, 168 millones de niñas y niños en todo el mundo se encontraban en situación de trabajo infantil. Y de ellos, más del 50%, 85 millones, se encuentran en trabajos que directamente ponen en peligro su salud. En México, el Módulo de Trabajo Infantil señala que en el 2013 la tasa de ocupación de la población de 5 a 17 años es de 8.6, que corresponde a 2.5 millones de niñas, niños y adolescentes que realizan alguna actividad económica.

El Día del Niño es ocasión de festejo. Ojalá, también un motivo en el calendario que nos impulse a promover los espacios necesarios en los que la infancia ejerza sus derechos, se desarrolle y pueda encontrar la felicidad.