Emprendedores ciudadanos

La denuncia ciudadana y la difusión masiva son las armas más poderosas contra las injusticias y lograr que las autoridades actúen

“Mamitas me van a disculpar pero la que no realizó su pago no le voy a entregar tableta, con toda la pena”. Con estas palabras, grabadas y difundidas en video, la directora de la primaria Niños Héroes, en el Estado de México, condicionaba de manera totalmente ilegal, la entrega de tabletas electrónicas a cambio de una aportación económica de 400 pesos para la escuela.

Ante este hecho, un padre de familia cuestionó firmemente a la profesora. Le recordó que las tabletas son un apoyo gubernamental, por lo que no se deben imponer cuotas para su entrega. El video circuló por redes sociales lo que ocasionó el cese de la profesora.

En marzo pasado, en la Ciudad de México ocurrió el lamentable episodio de
#LordFerrari. Un video mostraba al escolta del empresario Alberto Sentíes Palacio, propinar una golpiza a un ciudadano a bordo de su vehículo. Días después el atacante fue encontrado muerto por infarto, con una carta póstuma donde menciona que recibió la orden de golpear, y al descubrir que se grababa, se le pidió dejar de hacerlo.

El video provocó que el nombre del empresario saliera a la luz pública y que estuviera en la lupa de las autoridades por otro tipo de delitos.

El pasado 6 de abril la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México obtuvo dos órdenes de aprehensión por fraude, en contra de Alberto Sentíes Palacio.

¿Cuál es el hilo que une estas historias? La denuncia ciudadana y la difusión masiva. Fue la propia gente que se percató de una injusticia, la que documentó y circuló los hechos. Se convirtieron en verdaderos “emprendedores sociales”. En las redes, obtuvieron la solidaridad de más gente, provocando así, que las autoridades actuaran.

Estas experiencias, son ejemplo de empoderamiento ciudadano. La denuncia que encuentra consecuencias, limita la impunidad; al mismo tiempo, es fuente de inspiración para el activismo social moderno.

Hoy que en el Senado de la República discutimos el Sistema Nacional Anticorrupción, debemos garantizar el involucramiento de millones de ciudadanos en su implementación. Debemos ser capaces de provocar una decidida participación de la gente para que el nuevo sistema de resultados.

Las 7 leyes que estamos impulsando para combatir de fondo la corrupción, deben ir de la mano con una revolución en la forma de pensar y dejar de tolerarla por parte de la ciudadanía. Hablamos de evolucionar. Dejar atrás la indignación inerte. Se debe pasar a una mentalidad de emprendedores, que quieran ser partícipes de la transformación.

Requerimos emprendedores sociales que desafíen lo establecido. Quienes tomen como principal objetivo generar un beneficio para su comunidad. El ejemplo más reciente lo tenemos con la Ley 3 de 3, donde más de 600 mil mexicanos expresaron una necesidad de cambio en el sistema político, y que hoy es un eje principal en el debate de la legislación anticorrupción.

¿Es posible provocar el cambio como ciudadano? Por supuesto. Otros países ya lo han logrado. En la comunidad rural de Abekah, ubicada en la costa de Ghana, en África, existía una profunda desconfianza en el manejo de la escuela local, sobretodo por sus bajos resultados, pero a la vez existía apatía por parte de sus habitantes.

Un día, la organización ciudadana PAGE alertó a la asociación de padres de familia sobre sus derechos y responsabilidades, y les brindó capacitación para monitorear el manejo de los recursos del centro escolar. Se detectaron irregularidades que provocaron la destitución del director y con su salario se reembolsaron los recursos desviados.

El emprendedor social nace cuando las personas reconocen su capacidad para impulsar soluciones creativas que transformen su realidad. Hoy las nuevas tecnologías facilitan el proceso de comunicación masiva frente a la indignación. El combate a la corrupción es viable si articulamos a miles de emprendedores sociales que ya piensan diferente. Es tiempo de hacerlo.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo