La columna de Fernanda Tapia: Una columna de Miér… coles en Viernes

Se supone que uno deja de hablar del excremento en todas su acepciones cuando rebasa la etapa anal. A mí me parece que el tema se acentúa después, incluso, ya bien entrada la adolescencia. Y regresa en la tercera edad, cuando ESO cobra una importancia crucial para el reporte médico diario en algún hospital. Hoy hablaremos por ello de: la caca, la dudu, shit, mojones, boñigo, mermelada, mierda, miér… coles.

En la antigüedad no era extraño ver a la corte entera esperando frente a un biombo. Los gases y malos aires tenían que ser soportados por los ricachones de la época, pues era su deber acompañar a Luis XIV en su difícil trance de evacuar.

El monarca, amén de ser chaparro y calvo, por lo que puso de moda los tacones y pelucas para caballeros, también era estreñido por naturaleza. Cuando el rey arrojaba aunque fuera una bolita como de chivo, la corte aplaudía y el doctor revisaba la taza, la nica o bacinica.

Observaba, olía, la agitaba como para extraer el bouquet, tocaba entre dos dedos para sentir su consistencia y a veces llegaba a probar alguna pizca para corroborar doblemente los datos antes de hacerlos públicos:

“¡¡¡EL MONARCA está saludable!!!”. La caca, sí, ha servido para diagnosticar enfermedades, pero también proporciona muchos otros datos y hasta ganancias. Algo debíamos obtener por esas seis toneladas de excremento que producimos en nuestras vidas, ¿no creen?

Porque actualmente nuestros excrementos ya se pueden utilizar para producir biogas o ¡¡¡hasta alimento!!! O de trasplante de caca. Técnicamente conocido como bacterioterapia fecal. Esto es 100% real y dicen que funciona.

Se colocan las heces de otra persona en tu colon, lo cual resulta útil para frenar diarreas asociadas a infecciones de bacterias C dificiles y casos de inflamación intestinal grave.

Una vez allí, las bacterias “buenas” en la heces ajenas vuelven a colonizar el tracto digestivo, provocando mejoras inmediatas.

Sólo hay que encontrar al donante adecuado… Ojo es trasplante, no ingerirlas. Y no crean que ando de escatológica, grandes personajes se la vivían hablando de gases y excrementos, por ejemplo Mozart se regodeaba en esos temas lo mismo en  escritos y discursos que en composiciones relacionadas con la materia fecal y la defecación humana.

Los expertos no se ponen de acuerdo si esto lo hacía por transgresor o si él presentaba la parafilia conocida como coprofilia.

Y aí les va este trompo a la uña:  ¿alguna vez sintieron unas ganas insoportables de ir a hacer del dos luego de entrar a una librería o mientras estabas leyendo un libro?

No has perdido la razón, se dice que en 1985, una estudiante japonesa llamada Mariko Aoki desarrolló una teoría consistente en la extrema necesidad de defecar poco después de visitar una librería o entrar en contacto con muchos libros.

Y tú dirás: “se la bañó”, pues no… cuando lo hizo público, millones de japoneses se sintieron totalmente identificados y aseguraron públicamente que les sucedía lo mismo.

Ahí mismo en  Japón, hay un templo donde se venera al dios de la caca, le echan limosnas en recipientes similares a los retretes de ese país, que por cierto están empotrados en el suelo y uno hace de “aguilita”.

Sólo puede uno pedirle al Dios tener buena digestión. Hasta venden ropa interior bendita. Cada grupo, comunidad o cultura, respondemos diferente a los olores.

Japón… bueno… los japoneses son muy “pikis” para eso de las pestilencias y, como son en general muy respetuosos ,no quieren incomodar a los cercanos con algún aroma fétido.

Con decirles que hasta venden productos que al ingerirlos, minimizan el olor de los flatos.

LO CHIDO

• En China, se reciclan las deposiciones para generar biogas, empleado como fuente calorífica o generación eléctrica. En Suecia, este biogas obtenido a partir de material fecal es empleado para el funcionamiento de autobuses y para generar plásticos, a partir del carbono presente. Los incas llamaban al oro como las heces de los dioses. En el Tíbet, las defecaciones del Lama eran guardadas en recipientes de oro al considerarse que poseían poderes curativos y eran mezcladas con sus alimentos. En muchos países pisar una caca da buena suerte.
• Uno de cada seis teléfonos celulares tienen restos de materia fecal, cifra que no sufre muchos cambios en otros dispositivos similares, como el ratón o el teclado de tu computadora. Ni qué hablar del dinero, donde existen muchas, pero muchas probabilidades de que alguna que otra partícula de materia fecal repose tranquilamente.
• Durante la Segunda Guerra Mundial, los artilleros de los tanques alemanes creían que manejar sobre el estiércol de camellos les traería buena suerte. Los británicos idearon y fabricaron explosivos que lucían como popo de camello.

LO QUE CALIENTA

• Para saber. Se dice que pasamos unos seis meses en el baño, el doble si padecemos de estreñimiento ¿o se queda ahí contestando mensajes en su celular?
• En la Edad Media. Los alquimistas buscaban transformar nuestras evacuaciones en oro. Hasta ahora, no se logra.
• Los coprolitos. Término proveniente del griego kopros, excremento, y lithos, piedra;  son heces fosilizadas, que se encuentran en las momias. Gracias a su estudio, se han descubierto parásitos intestinales que se desarrollaron en las heces. Ello ha permitido decidir la migración de los hombres en el pasado. O sea, ¿te mudas para tener amibas y no lombrices?
• Para tomar en cuenta. Estar en contacto de alguna manera con la materia fecal aumenta notablemente el riesgo de contraer alguna infección bacteriana y la posibilidad de enfermarse viralmente. El riesgo mayor es contraer hepatitis. Mucho se ha especulado respecto a la orientación sexual de Adolf Hitler, insistiéndose en ciertas versiones sobre su homosexualidad o bisexualidad. Informes realizados durante la Segunda Guerra Mundial aseveran que Hitler era impotente y coprófilo.

PARA PENSARLE

La medicina ha echado mano del estudio de las heces para conocer el estado de salud de los pacientes, aquí algunos diagnósticos rápidos que NO SON VERDAD ABSOLUTA, eh. Hay caca que se hunde en el inodoro y otra que flota. Si la caca es de la que se hunde, significa que no estás consumiendo suficiente fibra. Si tu caca, sin ser demasiado dura o blanda, flota en el inodoro y se resiste a irse una vez que jalas la cadena, puedes estar sufriendo de un exceso de gas en tus intestinos. Una caca de color amarillo, es señal de que la comida pasó muy rápido por el estómago e intestinos. Este color en las deposiciones suele darse en las personas que sufren de algún tipo de reflujo.

Otras cosas que pueden hacer que tu excremento sea amarillo, son problemas de vesícula o hígado, ya que la bilis es la que le da ese color café clásico de las deposiciones. Si hay menos bilis, ese café se convierte en amarillo. Si después de defecar, miras el inodoro y ves caca roja o con sangre, no es razón para sobre alarmarse. Ciertos antibióticos, como la amoxicilina, pueden hacer que tu caca se vea roja.

Una caca perfecta es aquella que tiene una forma de S y no se rompe en pedazos al salir de tu cuerpo. Eso se debe a que consumes suficiente fibra. El 75% de la caca es agua. Del restante 25%, 1/3 esta compuesto de fibra que nuestros cuerpos no pueden digerir y ayudan a nuestro excremento a moverse por nuestro sistema digestivo. Otro 1/3 esta compuesto de bacterias muertas. Y el 1/3 restante es una mezcla de gases, sales inorgánicas, células muertas, mucosidad y bacterias vivas. El excremento apesta porque las bacterias producen horribles compuestos fétidos ricos en sulfuro y nitrógeno.

ARRIBA

En la actualidad muchas de nuestras “eyecciones” hacen un largo recorrido hasta las tratadoras. Algunas veces son convertidas en barro, siendo un proceso muy costoso. En Japón, se producen ladrillos y cerámica. También ya se ha fabricado: shampoo, papel, pólvora y joyas. Los coprolitos son considerados una piedra preciosa.

ABAJO

En Japón también hacen unas hamburguesas muy exitosas de carne artificial a partir de las proteínas (muertas) presentes en los excrementos.

NÚMEROS COMPARADOS

Las cerezas de café son empleadas como alimentos para las civetas, una especie de mangosta. Durante la digestión del animal las encimas se mezclan con los granos del café y posteriormente son expulsados en el excremento. Los granos convertidos en café de civeta rondan los 600 dólares por libra.
O sea tres cuartas partes de iPad.

EL CHACALEO

@vazand82      La clase política, la corrupción, y la economía.
@TaLtOs_     La indiferencia que nos ha invadido a todos ante la situación de violencia, injusticia y corrupción.
@Montielete        Todo, no hay mas ni menos, hasta el aire que se respira