La columna de David Olivo: ¿disculpa falsa y tardía?

En 2014 el escritor e historiador Enrique Krauze pidió al Presidente reconocer sus errores y ofrecer una disculpa al pueblo de México

La columna de David Olivo: ¿disculpa falsa y tardía?

El 10 de diciembre de 2014, cuando el gobierno federal perdía el rumbo tras los escándalos de corrupción y de violencia (Ayotzinapa tenía apenas poco más de dos meses), el escritor e historiador Enrique Krauze hizo un llamado al presidente Peña Nieto para que enfrentara la crisis que vivía el país y que seguimos padeciendo.

Lo que pedía el intelectual era simple: que reconociera sus errores y ofreciera una disculpa al pueblo de México.

Pero las disculpas nunca llegaron. Llegó el proceso electoral federal de 2015 pero el hartazgo, decepción y dolor de la gente no se vio reflejado en las urnas, pues relativamente les fue bien, incluso hasta en el abstencionismo, pues salió a las urnas menos del 50% de los electores.

Hace un año, el PRI obtuvo 11 millones 538 mil 675 votos, muy por arriba del PAN, que se quedó con 8 millones 379 mil 502 sufragios.

Los cálculos del jefe del ejecutivo y de sus asesores no previeron lo que les esperaba, tan sólo un año después: el 5 de junio pasado el tricolor y el Presidente perdieron siete elecciones por gubernaturas estatales, algunas de ellas de suma importancia para su férrea intención de mantener el poder en el 2018.

En Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo, los gobernadores priistas salientes buscan, a como dé lugar, legal e ilegalmente, “blindarse” porque temen ser descubiertos en presuntos actos de gran corrupción, desvío de recursos y enriquecimiento ilícito, por decir algunos delitos y algunos de ellos.

Ante los resultados adversos y el panorama negativo rumbo al 2018, con un nivel de popularidad por los suelos y con encuestas que colocan al PRI en el tercer lugar, Peña Nieto y sus asesores decidieron –mañosa pero infructuosamente- recular y con un mea culpa calculado, por el escándalo de La Casa Blanca, pedir perdón a los mexicanos ofendidos por los escándalos de corrupción dentro de su gobierno y su familia, pues esta residencia la compró su esposa.

Hace dos años, Enrique Krauze le sugirió que anunciar reformas estructurales no iba a ser suficiente para recuperar legitimidad y liderazgo.

“Esta es, quizá, la más difícil petición que yo haría: que el Presidente encare a la nación, reconozca sus errores y ofrezca una disculpa al pueblo mexicano. Nada confiere mayor nobleza a una persona en el poder que reconocer su humanidad. Ninguna estrategia de reformas, ni siquiera la más racional puede reemplazar la legitimidad de un liderazgo ético, especialmente en tiempos de crisis. Encarnar ese liderazgo debe ser la prioridad inmediata de Peña”, afirmó en un artículo publicado en el periódico The New York Times, titulado “Lo que el Presidente de México debe hacer”.

Dos años después, el jefe del Ejecutivo salió a decir: “La información difundida sobre la llamada Casa Blanca causó gran indignación. Este asunto me reafirmó que los servidores públicos, además de ser responsables de actuar conforme a derecho y con total integridad, también somos responsables de la percepción que generamos con lo que hacemos y en esto reconozco que cometí un error. No obstante que me conduje conforme a la ley, este error afectó a mi familia, lastimó la investidura presidencial y dañó la confianza del gobierno. En carne propia sentí la irritación de los mexicanos, la entiendo perfectamente. Por eso, con toda humildad les pido perdón, les reitero mi sincera y profunda disculpa por el agravio y la indignación que les causé”, dijo Peña.

Señor Presidente, por qué tardó en ofrecer este perdón, por qué no hacerles caso a los intelectuales, a los diarios influyentes, al sentir de la sociedad e indignación de los mexicanos que advertían una crisis insostenible, por qué este mea culpa en momentos de mayor crisis para su partido, para su gobierno y para su imagen, por qué responsabilizar al “mal humor social” del hartazgo de la sociedad contra todo lo que representa el PRI. 

Por cierto, ¿cuándo ofrecerán perdón por los 43 desparecidos de Ayotzinapa, por las ejecuciones extrajudiciales en Tlatlaya y Apatzingán o por los abusos de una Policía Federal en Oaxaca? ¿Cuándo?