La columna de Fernanda Tapia: lo único que tengo graduado, son los lentes

La historia de la Ceremonia de Graduación dice haberse originado en “un estatuto datado en 1432 en la Universidad de Oxford”

Mi madre me cuenta, sin pesar alguno en su tono de voz, que como en su casa NO SOBRABA el dinero, al acabar su curso de Secretaria Bilingüe con Administración, la maestra muy molesta le “aventó”, literalmente, el anillo en el pupitre, tomando muy a mal el hecho de que “no pudiera asistir” a la fiesta de graduación. Chales. Ni siquiera se enteró que mi madre entró a trabajar inmediatamente a sus 13 años, todavía usando calcetas, en una notaría tecleando interminables escrituras y testamentos a su corta edad para poder ayudar con los gastos en casa. En mi caso al salir de la prepa, nadie se puso las pilas como para organizar nada. La verdad yo no recuerdo haber extrañado mucho convivir o con-beber con algunos de aquellos especímenes. Hoy, en cambio, te hacen graduación hasta de “maternal”.

“Película”, en serio esa lluvia de birretes se me antoja más para un buen preámbulo a película de Wes Craven con güeritas destripadas que para reflexionar en los futuros derroteros que enfrentarán los graduados. Allí se miden “los títulos nobiliarios”, la familia de quién va. Si están separados o no. Cuántos boletos compró, equivalente de su poder económico o varo. Si llegan con escolta. Si su mamá luce la mejor colección de cirugías estéticas. Los aplicados, los de panzazo y los fósiles. Eso sí. Esto marca el último día de sus vidas como eran. O al menos en Norteamérica donde es bastante a wilbur lanzarse a estudiar en otra ciudad o Estado. Pernoctar en dormitorios plagados de estudiantes y chismes. Cursar las materias y sólo aquellas que necesitas en tu haber para lo que quieres desarrollar. Y si la universidad es en serio de alto pedorraje, pizarrones inteligentes con unas tabletas mamonsérrimas que están en red con el mentado pizarrón. Si el profe hace algún “apunte virtual” esto aparecerá en tu tableta. Si tú haces otro apunte, éste se conservará como si de lápiz y papel se tratase. Y hay algunas que ofrecen cursar un grupo de materias, tal cual como si te mantuvieras en tu plantel, sin mayor trámite o papeleo, pero en el extranjero. Imagínate cursar un grupo de las de Economía en Hong Kong y luego otro tanto en Nueva York. ¡Aquí tratar de revalidar materias de bachilleres a la UNAM es más complicado que estudiar para astronauta! Un asunto de tamañas dimensiones pues igual merece un pachangón más grande que bodorrio, sobre todo teniendo en cuenta que en nuestros días es casi imposible lograr ni lo primero ni lo segundo. La historia de la Ceremonia de Graduación dice haberse originado en “un estatuto datado en 1432 en la Universidad de Oxford”, el cual exigía “que cada estudiante diera un sermón en latín como parte de su ejercicio académico”. Acá, en cambio, los sermones nos los dan las mamás y los profes, ¿verdad? Y como los primeros ministros de Educación egresaron de Oxford, la tradición se extendió. De ahí que ahora, la segunda mejor calificación da el discurso de bienvenida y la mejor, el de despedida. Y si pensabas que era un exceso usar birrete con orejas de Mickey Mouse, sábete que los graduados con un título de arquitectura, en la Universidad de Notre Dame en Indiana, usan birretes decorados con rascacielos, puentes y toda clase de construcciones. En Massachusetts, un colegio universitario para mujeres, entrega sus diplomas con el nombre de otra egresada. Y no, no se trata de una equivocación estilo ceremonia a las carreras en la SEP, sino que desde 1922 las graduadas se han reunido al terminar la ceremonia, para devolver el diploma a su persona correspondiente. Claro, esto promueve la convivencia. A menos que tu título le toque a tu peor enemiga y te pinte bigotes. En Carolina del Norte, el colegio Warren Wilson College le da a todos los graduados luego de recibir los diplomas, retoños de abeto que se comprometen a plantar en el próximo lugar al que la vida los lleve. En el Hamilton College, todos los graduados antes de recibir sus diplomas le regalan una manzana verde al presidente de dicho colegio. Acá seguro lloverían jitomatazos.

 

LO QUE CALIENTA 

Aquí enchila que no hayan tenido  que terminar sus estudios pero mire nomás cómo les fue:

• Walt Disney: dejó los estudios a los 16 años. Su compañía tiene ingresos anuales de 35 billones de dólares. Henry Ford: a los 17 años dejó la casa y los estudios. Hoy su compañía tiene ingresos anuales de 173 billones de dólares. Milton Hershey: sólo llegó a cursar el cuarto grado, pero hasta el día de hoy tiene uno de los imperios de chocolate más grande del mundo.

• Michael Dell: a los 19 años dejó los estudios para dirigir PC’s Limited, que posteriormente cambió su nombre a la ya conocida marca Dell Inc, se estima que las ventas anuales son de más de 57 billones de dólares. Steve Jobs: CEO y co-fundador de Apple, dejó los estudios luego de un semestre universitario, la millonaria marca se posicionó rápidamente en el mercado logrando ventas inigualables. Mary Kay Ash: nunca fue a la universidad, pero eso no fue impedimento para construir un imperio de belleza, además escribió tres libros que se convirtieron en Bestsellers.

• Bill Gates: luego de abandonar la universidad, rápidamente se convirtió en el hombre más rico del mundo entre los años 1995 al 2007. Arash Ferdowsi: estuvo a punto de culminar sus estudios, pero decidió concentrarse en su creación: Dropbox. Su fortuna asciende a los 400 millones de dólares. Mark Zuckerberg: dejó sus estudios en Harvard. Sus ingresos se elevan por sobre los mil millones de dólares.

 

PARA PENSARLE…

Si nos enfocamos en Oriente, el día de la graduación en secundaria, los estudiantes japoneses varones regalan el segundo botón de su chaqueta a las chicas después de la ceremonia. En muchos institutos, el uniforme para los chicos es el gakuran que viene siendo un uniforme de estilo militar, introducido durante las reformas de la época Meiji, con cuello de estilo Mao y botones dorados con el emblema de la escuela. Se supone que lo regala a la chica que le gusta o a la que se lo solicita. Los estudiantes populares con muchas peticiones tienen que dar otros botones, pañuelos y ¡¡¡casi casi hasta los calcetines!!! Hay quién dice que esta tradición nació durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los soldados que se marchaban a la guerra regalaban el segundo botón de su uniforme a sus esposas y amantes como recuerdo, pues sabían que no regresarían con vida. Otros dicen que la tradición se popularizó con la publicación de una novela de Takeda Taijun, en la que había una escena donde se regalaba el mencionado segundo botón. Y es justo el segundo porque se nota menos al ser revisados por sus superiores. O bien porque es que se encuentra, “más cerca del corazón”.

 

ARRIBA

El universitario más longevo del mundo, Shigemi Hirata, de Japón, completó sus estudios de licenciatura a los 96 años e ingresó en el famoso Libro Guinness de los Récords por la hazaña. Y el más joven: anishq Abraham de 11 años, En 2015 ha logrado terminar sus estudios en el American River College de California obteniendo importantes títulos en matemáticas, ciencias y lenguas extranjeras. El adolescente quiere algún día recibir el Premio Nobel de Medicina y llegar a ser presidente de los Estados Unidos.

 

ABAJO

Pa morir de envidia: Natalie Portman La ganadora del Óscar, estudió Psicología en Harvard con un gran promedio y además habla fluidamente hebreo, francés y japonés. Emma Watson es actriz desde niña, pero recientemente obtuvo su título en literatura inglesa por la Universidad de Brown. Mayim Bialik, Amy Farrah Fowler de la serie televisiva The Big Bang Theory consiguió en 2008  su título de Doctorado en Neurociencia por la Universidad de California. Paul Bruce Dickinson de Iron Maiden, además de ser cantante, es piloto de avión y tiene un título honorario de Doctor en Egiptología.

 

EL CHACALEO

@frankorocha

En el ambrosía del bosque en san jerónimo pero no fui odiaba a los de mi generación y me titulé 2 años después

@rene_rh No’más me tardé 10 añitos en titularme… apenas este año fui a tramitar mi cédula, o sea como 15 después 😉

@rlunabarrales

En el Ambrosia Pedregal y tarde 1 año. Fue una peda inolvidable!!

 

LO CHIDO 

• Los graduados de la Academia Naval de Estados Unidos en Annapolis, necesitan los sombreros que hay en la academia durante sus primeros dos años de servicio en la Armada. Terminar este requisito significa que van a recibir sombreros de oficiales en la ceremonia de graduación; cuando todos reciben su diploma, tiran al aire sus viejos sombreros en gesto de celebración. Ahora entendemos de dónde salió la peregrina idea de hacer volar el birrete con lo caro que está. 

• En Noruega las celebraciones de graduación que más llaman la atención no son las universitarias, sino las «russefeiring», la graduación de los estudiantes de secundaria. Es una fiesta tremendamente alocada en la que los alumnos alquilan autobuses enormes con equipos de sonido mientras recorren la ciudad vestidos con los colores nacionales y compiten por «el mejor autobús» del año. Hummmmta y ESO que no han visto los “paseos” a Puerto Vallarta de los preparatorianos mexicanos.

• La toga, que se llama técnicamente un vestido académico, fue usada por primera vez para la educación superior y, posteriormente, la educación secundaria. Y la verdad es que se usaba porque hacía mucho frío. Los maestros que ya se “la sabían” empezaron a usar esos batones largos con capucha y, por otro lado, el birrete era copia de un instrumento de ¡¡albañil!! Que luego retomaron los altos eclesiásticos para sus cofias. ¿Le hago más mezcla “maistro”?

 

EJECUTADOS

Se contaron más de 20 mil 500 asesinatos en 2015… no EJECUTADOS, ¿eh? Y se espera que ese número tristemente sea mayor pal 2016.

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