Cuidado con lo que deseas... podría hacerse realidad

La vida se trata, sobre todo cuando nos referimos a relaciones de pareja (noviazgos y/o matrimonios), a una constante búsqueda

Cuidado con lo que deseas... podría hacerse realidad

La vida se trata, sobre todo cuando nos referimos a relaciones de pareja (noviazgos y/o matrimonios), a una constante búsqueda. Encontrar el balance perfecto entre deseos, sentimientos y pensamientos prácticamente es imposible tanto para los hombres como para las mujeres, sobre todo porque unos y otras, en las distintas etapas de su vida, coloquialmente van cambiando de piel adaptándose primordialmente a lo que sus instintos y emociones les van dictando, por lo que es muy frecuente descubrir que un día quieren una cosa y otro día quieren otra.

Sin embargo, a veces (bueno… ¡muchas veces!), empujados por falsos conceptos y comportamientos que imitamos de los demás, nos confundimos de más autoengañándonos con espejismos que al final nos terminan afectando terriblemente.

¿Cuántas veces ustedes, chicos, no han puesto los ojos en mujeres con aura de inalcanzables y ustedes se aferran a tal grado que mueven cielo, mar y tierra con tal de alcanzar su objetivo sin importarles si les convenía trabar una relación con ella? Y los motivos por los cuales no les era apropiado este vínculo pueden ser muchísimos: emocionalmente inestable; ideológica, cultural y hasta socialmente de un estrato distinto al suyo; celosa, superficial, proclive a ser infiel y un larguísimo etcétera.

Y no me estoy refiriendo a casos de nuestros años adolescentes, cuando nuestras mamás ponían el grito en el cielo cuando ustedes se fijaban en una lagartona que sólo les provocaría dificultades y ellas hacían lo imposible por alejarlos de ellas. Nada de eso. Estoy hablando de relaciones ya en edad madura cuando supuestamente ya están equilibrados emocionalmente y totalmente curtidos en cuestiones amorosas y al final de la historia acaban perdiendo más de lo que ganan, pero aún así se aferran y, sin medir las consecuencias, se dirigen a toda velocidad y sin frenos al desastre amoroso.

Por lo mismo, nunca está de más echar mano de la prudencia al momento de enamorarnos de alguien, por muy intensa que pueda ser la atracción física. Hay que tener la inteligencia emocional suficiente para evaluar tanto a la persona como las situaciones que pueden venir aparejadas con ella porque, si nos involucramos con alguien a quien prácticamente no conocemos, las consecuencias podrían ser desastrosas en muchos sentidos.

¿Quieres tener como novia o esposa a una mujer físicamente despampanante y que llame la atención en todos los lugares a donde la lleves? ¡Perfecto! Entonces deberás ser lo suficientemente maduro para entender que ella atraerá las miradas y despertará el deseo de otros hombres que la desearán de la misma manera como tú la deseaste cuando la conociste; ¿deseas tener a una mujer que vista de manera sofisticada y que su gusto sea ir a los lugares de moda? ¡excelente!, entonces empieza a trabajar duro (¡muy duro!) porque todos los caprichitos que a ella se le ocurran tendrán que salir de tu cartera…

Así las cosas, recuerda todo el tiempo que a toda acción corresponde una reacción, por lo que deberás evaluar todos los pros y los contras al momento de querer iniciar una relación con alguien, sobre todo cuando se trata de una persona a la que todavía no conoces lo suficientemente bien como para querer involucrarte a fondo con ella, por lo que siempre es mejor tener presente que “hombre precavido, ¡vale por dos!”.

Y no olviden que todos los sábados los espero en punto de las 23:00 horas en su programa “Exclusivo Para Hombres”, que se transmite por Telefórmula (121 de Cablevisión y 121 de Sky) y, por lo pronto, yo los espero en este espacio a partir del año próximo. ¡Felices fiestas!