En la frontera, AMLO rescata la dignidad nacional

El tabasqueño envió a Presidencia un plan de 10 puntos para salvaguardar la independencia y soberanía del país

En la frontera, AMLO rescata la dignidad nacional

En un vibrante discurso pronunciado el pasado 20 de enero en Ciudad Acuña, Coahuila, Andrés Manuel López Obrador, presidente nacional de Morena, dio a conocer un Plan de Acción destinado a defender a los migrantes de México y del mundo. Asimismo, ante la asunción de Donald Trump de la Presidencia de Estados Unidos, manifestó su firme decisión de salvaguardar la independencia y soberanía de nuestro país.

En este entrañable girón de tierra mexicana, que marca parte de la extensa frontera entre México y la potencia estadounidense, López Obrador exhortó a Enrique Peña Nieto a solicitar una reunión urgente con el presidente de Estados Unidos para resguardar los derechos humanos de nuestros compatriotas, y a conducir y atender en persona, no a través de intermediarios, este asunto de “máximo interés nacional”.

Ante la pasividad del gobierno federal, que ha permanecido incólume ante las reiteradas ofensas y amenazas del nuevo presidente de la potencia del norte en contra de nuestros paisanos y en agravio de la dignidad de nuestra nación, el dirigente de Morena advirtió:

“Basta de pasividad. Hay que tomar la iniciativa. Y ante la amenaza y el manejo perverso de la política de la incertidumbre, (es imprescindible) fijar una postura con claridad, sin titubeos ni medias tintas. Tenemos derecho a poner nosotros la agenda sobre la mesa”.

En esta ciudad colindante con el Río Bravo, el cual divide a la República y a la nación más poderosa del planeta, limítrofe con el estado de Texas, esa enorme extensión territorial que formó parte de nuestro país hasta mediados del siglo XIX, que por la fuerza nos arrebató el entonces naciente imperio del norte, subrayó que en ejercicio pleno de nuestra independencia debe ponerse en práctica un Plan de Emergencia Nacional para enfrentar los daños y revertir la política proteccionista anunciada por Donald Trump.

Este Plan emitido por López Obrador, que sin duda anticipa un segmento importante de las líneas de acción que formarían parte de su programa de gobierno a partir de diciembre de 2018, desde la Presidencia de la República, contempla el apoyo a la producción nacional, la creación de empleos en México y el fortalecimiento del mercado interno; la reactivación de la industria de la construcción; el manejo del sector energético como palanca del desarrollo nacional. Y la construcción de refinerías para dejar de comprar gasolinas y combustibles en el extranjero.

Cabe destacar, en este sentido, el rescate del campo y el apoyo a los productores; además de establecer precios de garantía para los cultivos y alimentos básicos, como maíz, frijol, arroz, trigo, leche, huevo, pollo y carne de res. También subrayó nuestro dirigente nacional la necesidad imperiosa de alcanzar, en el corto plazo, la autosuficiencia alimentaria, con la finalidad de que México produzca lo que consume.

Este último punto es en extremo importante. Porque desde que México ingresó al Acuerdo General de Tarifas y Aranceles, en julio de 1986, en la administración de Miguel de la Madrid, nuestro país acentuó su dependencia de los productos alimentarios importados, hasta perder por completo el control sobre la producción de alimentos con la firma del Tratado de Libre Comercio que desprotegió nuestro mercado interno y gravó de manera brutal el producto del trabajo de nuestros campesinos, mientras los productores agrarios de Estados Unidos gozaban de la protección extrema del gobierno de su país, como hasta la fecha acontece.

El Sistema Alimentario Mexicano, que en el gobierno de José López Portillo buscaba que México alcanzara la soberanía alimentaria para así dejar de depender del granero mundial controlado por Estados Unidos, fue enviado al bote de la basura por los regímenes neoliberales de la República, ante el manifiesto regocijo de Washington.

Imposible dar cuenta total, en este espacio, de la riqueza de los planteamientos del presidente nacional de morena pronunciados ese 20 de enero, los cuales, insisto, más allá de la coyuntura, son el germen que se convertirá en levadura al llegar a la Presidencia de la República. Baste con agregar, en tal sentido, que postuló aplicar un programa de apoyo a la inversión, al comercio, a la creación de empleo y el bienestar a lo largo de los 3 mil kilómetros de frontera, que contemple bajar impuestos, reducir el costo de las gasolinas, el diésel, el gas y la electricidad, así como el traslado de las aduanas mexicanas 20 kilómetros de la línea divisoria hacia adentro de nuestro territorio.

Y que en lo inmediato los consulados de México en Estados Unidos funjan como procuradurías de la defensa de los migrantes.
Entretanto llega la respuesta de Peña Nieto al planteamiento, Morena contratará 100 abogados y traductores en todas las ciudades fronterizas para iniciar la defensa jurídica de migrantes y se acudirá a instancias internacionales para demandar justicia y defender el principio moral de la fraternidad.

A su vez, Armando Guadiana, precandidato de morena a la gubernatura de Coahuila, señaló que la entidad requiere de personas comprometidas, que no tomen el dinero que no les pertenece porque es del pueblo. De ciudadanos que cuiden los impuestos de los ciudadanos en beneficio de las comunidades, del estado y de la nación.

Asimismo, exhortó a la ciudadanía a trabajar en favor de la verdadera transformación de Coahuila y sacar a los corruptos que han tomado el poder, de los municipios y del gobierno de esa entidad.

Además de Ciudad Acuña, Andrés Manuel recorrió, en esta nueva gira otras muchas ciudades de Coahuila, en donde una y otra vez exhortó a nuestro digno pueblo a no dejarse vencer por el pesimismo y la frustración, porque el cambio verdadero está por venir.

Porque el renacimiento de México depende sobre todo de nosotros, incluso ante circunstancias en extremo difíciles como la que hoy nos toca enfrentar.