Los primeros 100 días del gobierno de Donald Trump

Si por algo se está caracterizando este presidente es que a golpe de rúbrica está cumpliendo sus promesas más radicales de campaña

Los primeros 100 días del gobierno de Donald Trump

Con la firma de dos órdenes ejecutivas en materia de seguridad nacional y migración este miércoles, en las que además de la construcción del muro, se decreta la ampliación de capacidad de centros de detención para indocumentados y la deportación de inmigrantes convictos por crímenes, se cumple otra de sus promesas de campaña del republicano Donald Trump.

El martes, en otra orden ejecutiva, Trump aprobó retirar a su país del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), un ambicioso y polémico tratado que busca dar forma al mayor bloque económico del mundo. Y si por algo se está caracterizando este presidente es que a golpe de rúbrica está cumpliendo sus promesas más radicales de la campaña contra Hillary Clinton en un abrir y cerrar de ojos.

¿Tanta prisa le corre dar estos giros tan repentinos? Antes de tomar posesión como el presidente número 45 de la Unión Americana, el polifacético neoyorkino ya había amenazado a varias empresas y en especial a los agentes más importantes de la industria automotriz con los que también se reunió este martes.

Trump, ya en 2016, amagó con tomar represalias si las armadoras mantenían sus planes de construir plantas fuera de EU e incluso las intimidó con aranceles de hasta 35%.

Estas advertencias tuvieron su respuesta positiva con la cancelación de dos plantas en México, una de Carrier en Nuevo León y la otra de Ford en San Luis Potosí, pero el magnate no se ha saciado y quiere más réplicas de acciones proteccionistas.

Es así que, ante toda la polémica generada por ser un presidente electo de “minorías” —dado el sistema electoral de Estados Unidos y ante la ola de protestas en su país y el mundo—, Donald Trump pondrá todos los esfuerzos en “cumplir su palabra en los primeros 100 días de su mandato” sin aceptar ninguna derrota en su afán personal por firmar órdenes ejecutivas como si de una empresa privada se tratara.

El nuevo huésped de la Casa Blanca, que ha de asimilar su nuevo alojamiento y olvidarse de su departamento en la Torre Trump de Nueva York, no sólo buscará cumplir sus promesas más polémicas en el menor tiempo posible sino también se asegurará de obtener las posiciones ventajosas para su país sin importarle que se creen enemistades innecesarias al sur del Río Bravo.

Dado este escenario, la pregunta obligada sería: ¿Es este el momento estratégico para que el gobierno de México vaya a renegociar el TLCAN a Washington?