¿Cómo salir de deudas?

El primer trimestre del año es la época donde tratamos de ajustar todo para arrancar el año lo mejor posible; pero también es cierto que es una de las temporadas donde más endeudados estamos, expone nuestro columnista Helios Herrera

Por Helios Herrera

Queridos lectores, díganme ¿quién no ha tenido alguna deuda, por más pequeña que sea, en su vida? Por supuesto que todos sin excepción hemos pasado por esto nos guste o no.

Sin duda es un tema delicado que podemos ver desde muchas perspectivas: Hay quienes piden dinero prestado y hacen de esto su estilo de vida, hay quienes recurren a los préstamos por alguna urgencia, quienes utilizan las deudas de manera consciente y pueden hacer frente a ellas; en fin.

Sin importar el por qué o para qué te endeudas, el término “deuda” es el mismo, que entendemos como la obligación que contrae un individuo cuando pide algo, con el compromiso de devolverlo con acuerdo a unas condiciones pactadas previamente.

Es decir, da igual que le digas a la señora del súper “al rato le paso el pesito que me faltó” que “en seis meses te pago lo que me prestaste para los XV años de mi hija”, al compadre. Al final si nos fijamos bien, ambas frases tienen condiciones pactadas para saldar la deuda.

Bien sabemos que el primer trimestre del año es la época donde tratamos de ajustar todo para arrancar el año lo mejor posible; pero también es cierto que es una de las temporadas donde más endeudados estamos y peor económicamente andamos por el gastadero de las fiestas, las rebajas de temporada y demás.

Sin importar si este es tu caso, hoy quiero compartir contigo los pasos para salir de deudas, que si bien desearía no las tuvieras, sé que todos alguna vez nos vemos involucrados en ellas.

1. Deja de aumentar la deuda. Si tienes una o varias deudas esto aplica de la misma manera, deja de hacerla más y más grande. Sobre todo, si tus gastos son con tarjetas de crédito y ya las tienes al tope, deja de utilizarlas hasta que vuelvas a dejarlas en cero. Si tienes aquel pariente que siempre “te hace la valona” y te presta más dinero, aunque le sigas debiendo, ni se te ocurra acudir de nuevo a él ni a ninguna otra persona, porque estarás esparciendo más la deuda.

2. Registra tus gastos. Una deuda aparece cuando gastas lo que no posees, así que lo que tienes que hacer es identificar y anotar todo lo que gastas, desde el transporte, vivienda, comida, hasta los chicles o el refresco que se te antojó saliendo del trabajo. Anota todos tus gastos durante un mes para ver aquellos pequeños gastos que te hacen gastar más de lo que tienes. Hay que saber en qué gastamos nuestro dinero.

3. Clasifica tus gastos. Una vez que sabes en qué gastas tu dinero, es momento de clasificarlo en imprescindible, es decir, todo aquello que no hay forma de dejar de adquirir como la comida, medicinas, la renta. Y prescindible, como todas las cosas que usas, pero podrías vivir un tiempo sin ellas, como ropa nueva, por ejemplo. Por último, las deseables, que son todo aquello que no necesitas, pero le dan un toque diferente a tu vida como, por ejemplo, salir a un restaurante cada semana, comprar alguna revista, etcétera.

4. Elabora un presupuesto para tus gastos. Ve cuánto gastas en cada una de las categorías antes señaladas para visualizar claramente en dónde podrás reducir gastos.

5. Efectivo. Así como los niños chiquitos juegan con billetes falsos y van adquiriendo el concepto del valor del dinero, hazlo de la misma manera; es decir, si destinarás 500 pesos para la comida, lleva en efectivo esos 500 al súper y ajústate a ellos.

6. Destina un monto para ir pagando tu deuda. Ya sabes en qué categorías puedes reducir gastos, así que identifica cuánto de este dinero que simplificaste, destinarás para ir saldando la deuda.

7. Sé claro con las deudas. De nada servirá que vayas teniendo un ahorro para las deudas si no sabes a quién y cómo debes pagarlas.

8. Prioriza. Te recomiendo que pongas prioridades. Si la tarjeta te está generando intereses, empieza por abonar pagos en ella, pero también destina, aunque en menor cantidad, algo de dinero para pagarle la deuda a tu compadre.

9. Constancia. Te aseguro que, aunque es un proceso complejo y tendrás que ajustarte y privarte de ciertos “gustos”, verás que poco a poco irás reduciendo la deuda hasta que desaparezca, es mejor bajarla de poquito en poquito que no hacer nada por ella.

10. Prevé. Cuando quieras volver a caer en deudas, es mejor que analices la situación de forma real y consciente para saber si podrás o no pagar como lo estás acordando.

Te dejo con estas ideas para que de una vez por todas vayas bajando el agua del cuello y puedas establecer nuevamente tus finanzas. Recuerda que no importa que tan grandes o pequeñas sean, todas son deudas y hay que cumplir.

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