México y Ford: La educación, punto clave en la relación

La industria mexicana es fuerte, exportadora, el mercado interno récord y nunca habíamos tenido tal nivel de inversión en distribuidores y financieras como ahora

Imagine usted que inicia una relación amorosa, y que ésta va creciendo a lo largo de dos décadas y media, mucho se vive, mucho se soluciona y la vida sigue aumentando valor en esa relación. Así tal cual, México ha llevado las últimas dos décadas de inversiones y llegada de marcas automotrices al mercado, mucho se ha invertido, mucho se ha acrecentado y como las buenas familias, los hijos han sido estables y en crecimiento hasta que “estamos en espera” de cambios de reglas que afecten a la relación. Como la que México mismo puso en los setentas y ochentas cerrando el mercado a vehículos.

La industria mexicana es fuerte, exportadora, el mercado interno récord y nunca habíamos tenido tal nivel de inversión en distribuidores y financieras como ahora, lo que sucede es que creíamos en el bloque comercial, pero nuestra relación puede enfermar, está diagnosticada por algunos como una relación que puede enfermar hacia el norte, pero que aún no nos da y que no sabemos su severidad o bonhomía con nuestra industria.

El caso en el ojo del huracán es Ford de México, el hijo al sur de la frontera de Ford Motor Company, que lleva en México más de 85 años y que esta semana celebró su 50 aniversario del Comité Cívico, donde en esta relación se añaden 1.6 millones de niños como fruto de sus iniciativas, ¿ya ve como a las familias no es tan fácil romperlas o separarlas? En ese entorno de niños emocionados y cifras encantadoras, lágrimas por parte de algunos y viendo a la red de distribuidores en uno de sus momentos álgidos en cuanto a unión, vinieron las declaraciones de Ford y el México actual.

El óvalo está en México y continúa

¿Quién me puede decir alguna empresa que esté inaugurando dos plantas automotrices este año en el país? Fue la pregunta de Gabriel López, director general de Ford de México, quien por primera vez en público y ante la prensa habló de la situación. Me quedaron claras ciertas cosas: a veces la medicina no nos gusta pero para no hacer menos rentable la planta de Hermosillo donde hacen Fusion y MKZ –por cierto el único sedán grande híbrido que se hace en México– tuvieron que mandarle el Focus que se iba a hacer en San Luis Potosí.

El costo: anunciar que no hacían la planta en medio de una tormenta de declaraciones y miedos en cuanto a un posible impuesto a la exportación a Estados Unidos. La decisión ha tomado ya sus acciones y están en negociaciones de acabar la relación con el estado de San Luis Potosí, pero la otra verdad y que es clara, aún no se sabe del impuesto y si se aplicará o no, la decisión se tomó en pleno, una decisión de negocios, como la primera planta que puso en México Ford o cuando cerró la Villa por otras razones, el negocio impera y en el tiempo nos daremos cuenta de cómo y el impacto de esta decisión.

Mientras tanto, a Ford se le ve produciendo en México en una nueva planta de transmisiones de siguiente generación, motores nuevos en una planta dos en Chihuahua y ahora si vi a sus distribuidores unidos hacia ese Ford que por más de tres generaciones ha estado en sus familias como negocio automotriz. ¿Qué nos queda? Ver a un Ford que esté manteniendo su planta productiva, introduciendo nuevos productos y competitivos y ver cómo en Estados Unidos transforman a una compañía de movilidad y ver en qué se traduce esto en países de Latinoamérica como el de nosotros. En breve, la Expedition nueva, en mediano plazo planee ver más camionetas y crossovers de la marca, así como mas versiones híbridas, veremos qué aplica a México de sus desarrollos. Por lo pronto, en producción, ingeniería, compras a proveedores, exportaciones, Ford sigue en el México actual de incertidumbre comercial. Veremos en estos cuatro años hacia adelante, los dos países, cómo construyen su relación y con ella el valor de la región. Buen manejo de la información de Ford esperando tiempo a que sucedan las cosas y explicar sus decisiones de negocio y no sólo de cancelaciones.

Hoy celebro las escuelas Ford en el país y no sus 1.6 niños que de ellas han salido, sino las próximas 1.6 millones de historias que están por gestarse en esos salones donde asisten los mexicanos del futuro, mi más alto reconocimiento al Comité Cívico de Distribuidores Ford. Felicidades.