¿La esposa de Javier Duarte también tendría que ser investigada?

¿La esposa de Javier Duarte también tendría que ser investigada?

La sociedad mexicana en su conjunto está indignada ante los excesos que han salido a la luz por parte de los ex gobernadores que se encuentran sujetos a proceso penal.

El desvío de recursos estatales y federales forma parte de la explicación de la persistencia de pobreza en muchas entidades. Una administración que no gobierna con transparencia y que vive con ostentación y derroche cuando la mayoría de la población se ve obligada a emigrar en busca de las oportunidades, es un agravio.

Enriquecimiento ilícito, peculado, incumplimiento del deber, delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, son los delitos que se le señalan al ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, quien se encuentra detenido actualmente en Guatemala.

Los ilícitos de Duarte no pudieron haberse cometido sin el contubernio de otros actores que deben ser investigados.
Relacionados con el expediente de Javier Duarte ya se encuentran detenidas por lo menos dos personas cercanas a él que están declarando ante las autoridades.

Las declaraciones que se emitan serán fundamentales para conocer más detalles de la operación que permitió excesos y desfalco a la hacienda pública del estado de Veracruz.

La corrupción es un vicio, es un apetito del poder ante el que sucumben políticos sin carácter. Se requiere de carácter y principios éticos y morales para estar al frente del poder.

Javier Duarte fue un político que falló porque fue débil y se sirvió del poder cometiendo excesos.

Hoy se requieren hombres y mujeres con carácter y principios para estar al frente de los espacios de poder.

Javier Duarte es el principal responsable. En contra de su esposa, la señora Macías Tubilla, no hay denuncias y en tanto éstas no se presenten, a ella no se le puede perseguir de delito alguno.

La captura del ex gobernador de Veracruz no es suficiente. Es indispensable que las autoridades que procuran justicia en México integren de manera ejemplar carpetas de investigación, que determinen la responsabilidad penal de él y de su red de complicidades.

En seguida, es necesario que los jueces que conozcan el caso, se conduzcan con imparcialidad y estricto apego a la ley, emitiendo el fallo que les corresponda.

En México se lleva a cabo un combate frontal a la corrupción. Las siete leyes que conforman el Sistema Nacional Anticorrupción establecen competencias, crean instituciones y determinan sanciones para todo aquél que ose abusar de un cargo público.

El México que estamos construyendo es uno donde ya no caben privilegios ni acciones por encima de la ley.